Londres. En la búsqueda de formas para predecir terremotos, investigadores británicos descubrieron que los sapos tendrían algo que decir en el tema, pues podrían pronosticar sismos.

Previo al terremoto que afectó en abril del año pasado al pueblo italiano de L'Aquila, en el que murieron más de 200 personas, investigadores de la Universidad Abierta observaron un éxodo masivo de sapos de un criadero en Italia cinco días antes del temblor.

Esta situación sugeriría que los anfibios podrían percibir cambios ambientales imperceptibles para los humanos, informó Milenio.

La investigadora Rachel Grant indicó que al parecer "los sapos son capaces de detectar indicios pre sísmicos como la emisión de gases y partículas cargadas y usarlos como una forma de sistema de detección anticipada de terremotos".

Los investigadores estudiaban estos animales en el centro de Italia cuando advirtieron que su número declinaba. Pocos días después ocurrió el terremoto.

Intrigados por su desaparición en medio de la época de celo, los rastrearon los días siguiente y encontraron que 96% de los machos abandonaron el lugar, que se ubicaba a 74 kilómetros (46 millas) del epicentro del terremoto, cinco días antes del sismo el 6 de abril de 2009.

Tres días antes no quedaban sapos en el sitio que sería azotado por movimiento telúrico.

Grant agregó que “un día después del terremoto, todos empezaron a regresar", pero agregó que “el número era de todos modos menor al normal y permaneció bajo hasta después del último remezón".

Con estos antecedentes, postuló que los sapos podrían percibir un cambio en la cantidad de gas radón emitido por la Tierra debido a la acumulación de presión.

Los científicos también creen que podrían ser capaces de detectar sismos menores o señales eléctricas emitidas por las rocas bajo la presión anterior a un terremoto.