Teherán. El presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, advirtió este martes a los países que intenten imponer nuevas sanciones a Irán, mientras que Estados Unidos y Rusia reiteraron su preocupación compartida sobre el programa nuclear de Teherán.

El gobernante habló un día después de que la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, buscó el respaldo del gigante petrolero Arabia Saudita para que ayude a obtener el apoyo de China a sanciones adicionales contra Irán.

Clinton dijo que una nueva ronda de sanciones debería apuntar a la Guardia Revolucionaria de Irán.

"Irán tomará represalias (...) por supuesto, si alguien actúa en contra de Irán, nuestra respuesta definitivamente será suficientemente firme... (para) hacerlos arrepentirse", afirmó Ahmadinejad. "Las sanciones no dañarán a Irán", agregó.

En una carta conjunta, Estados Unidos, Rusia y Francia expresaron preocupación sobre el trabajo atómico de Teherán y dijeron que su decisión de avanzar con el enriquecimiento de uranio, en lugar de implementar un intercambio de combustible nuclear, fue injustificado.

Ahmadinejad dijo que las negociaciones sobre una propuesta de intercambio de combustible nuclear seguían en curso y que el tema aún no estaba concluido.

El mandatario iraní no dio detalles, pero el ministro de Relaciones Exteriores turco, Ahmet Davutoglu, estaba de visita en Teherán el martes para tratar de rescatar el acuerdo de intercambio de uranio auspiciado por la ONU, en medio de los crecientes llamados a nuevas sanciones contra Irán.

"Hemos entregado nuestra propuesta original. Hemos eliminado algunas de las ideas para desbloquear el impasse", dijo a Reuters el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores turco Burak Ozugergin en Ankara.

Potencias occidentales esperan que la propuesta, auspiciada por la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA por su sigla en inglés), resulte en que Irán envíe la mayor parte de su uranio de bajo enriquecimiento al extranjero para su procesamiento y de eso modo calme las preocupaciones sobre la fabricación de una bomba atómica.

Irán, el quinto mayor exportador mundial de crudo, asegura que su programa es exclusivamente para generar electricidad que permita elevar las exportaciones de petróleo y gas natural.

"Algunos diálogos sobre el intercambio de combustible nuclear están en pleno proceso", dijo Ahmadinejad.

"El caso aún no está cerrado (...) Ya hemos anunciado que estamos listos para un intercambio de combustible dentro de un marco de trabajo justo. Todavía estamos listos para un intercambio, incluso con Estados Unidos", agregó.

Pero sostuvo que un intercambio de ese tipo debe ocurrir dentro de Irán, y probablemente no comenzar por Occidente.

Su orden la semana pasada de iniciar la producción de uranio altamente enriquecido, en lugar de aceptar la propuesta intercambio de combustible, expuso a Teherán a nuevos llamados para que la ONU le imponga sanciones.

Injustificado. El Kremlin dijo este martes que Irán podría enfrentar sanciones si no logra despejar los temores internacionales sobre su programa nuclear; mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hizo un llamado a la aplicación de "sanciones paralizantes" durante una visita a Moscú.

La carta conjunta de Estados Unidos, Rusia y Francia, obtenida por Reuters el martes, dijo que la decisión de Irán de avanzar en el enriquecimiento de uranio fue injustificada porque el proyecto de acuerdo sobre el combustible nuclear contiene garantías que benefician a Teherán.

"(Esto) es totalmente injustificado (...) Si Irán sigue adelante con este avance, levantará nuevas preocupaciones sobre sus intenciones nucleares", reza la carta dirigida a la IAEA.

La misiva agrega que el plan de Teherán de intercambiar el uranio enriquecido por combustible para medicina nuclear contiene garantías jurídicas para su total cumplimiento, contrario a las afirmaciones de Irán.

Ahmadinejad dijo que Irán había estado dispuesto a enviar su uranio al extranjero en lugar de enriquecerlo localmente. "Pero (...) nos encontramos con que no hay buena voluntad en este sentido", afirmó.

Por otra parte, desestimó las acusaciones de Clinton de que Irán está avanzando hacia una dictadura militar y argumentó que el presupuesto militar estadounidense es 80 veces mayor que el de la república islámica. "No tomamos sus comentarios seriamente", dijo Ahmadinejad.

También comentó que Irán no estaba preocupado por sanciones que puedan imponer sobre las importaciones de gasolina debido a que el país puede convertirse en un exportador. "Hay varias refinerías en construcción (...) y tan pronto entren en funcionamiento podemos incluso exportar gasolina", dijo.