Puerto Príncipe. "Si no puedes pelear, no consigues nada", dijo una delgada haitiana de 19 años llamada Darling, que no logró alcanzar las bolsas de arroz y las botellas de aceite de cocina entregadas en un concurrido campamento de sobrevivientes del terremoto en Puerto Príncipe.

La mujer era una de los 15.000 sobrevivientes del sismo del 12 de enero que hizo fila en un campamento en el destruido vecindario de Delmas durante el fin de semana, para recibir arroz y aceite de cocina de parte de los trabajadores de asistencia a una de cada cuatro personas presentes.

La idea de la agencia de ayuda Plan Internacional era que los haitianos pudieran dividir el arroz o cambiarlo por otros bienes.

Pero para muchos en el campamento improvisado, uno de los de alrededor de 400 que se armaron en espacios abiertos en la devastada capital haitiana, no funcionó de esa manera  "La mayoría de las personas no encontró nada", dijo un sobreviviente. "No se compartió", contó otro.

Mientras la ayuda llega lentamente a los varios millones de desesperadas víctimas del terremoto en Haití, el gobierno y militares estadounidenses, Naciones Unidas y grupos de asistencia internacional han creado casi tantas formas diferentes para entregar alimentos como campamentos hay en Puerto Príncipe.

En Cite Soleil, una barriada de 400.000 habitantes gobernada por bandas en Puerto Príncipe, los residentes hicieron fila pacientemente el domingo al amanecer para recibir bolsas pequeñas pero variadas de ayuda de efectivos de la ONU del Ejército estadounidense y "cascos azules" brasileños.

Los niños sonreían a los soldados que entregaban paquetes de galletas y los adultos retiraban bolsas de arroz, frijoles, pasta, salmón y otros bienes.

El teniente general Ken Keen, titular de los esfuerzos de asistencia estadounidenses en Haití, dijo en el centro de distribución que los 10 camiones cargados de ayuda no serían suficientes.

"No puedes alimentar a cada ciudadano cada día", dijo Keen. Agregó que la operación de ayuda comenzará a entregar por vez a cada familia alimentos para dos semanas y que esperaba que este sistema estuviera en funcionamiento la próxima semana.

Peleas por comida. Aún con los soldados estadounidenses y de la ONU y la policía haitiana montando guardia, los sobrevivientes del terremoto en el campamento de Delmas pelearon el sábado por paquetes de arroz.

También se lanzaron tiros al aire por parte de las autoridades y los alarmados trabajadores asistenciales detuvieron brevemente la entrega hasta que controlaron a estos grupos.

Los vecinos dijeron que el Plan Internacional había cometido un error al pedirle a cuatro personas que compartieran cada bolsa de arroz. "La forma en que entregan la comida no es buena, tal vez alguien se lleva varias veces o otro no recibe ni una sola vez", dijo un sobreviviente.

En ocasiones, dos personas cargaban un paquete de arroz seguidos por otros dos, mientras otros grupos de cuatro se retiraban llevando juntos la bolsa.

En un campo ubicado en la ladera del único club de golf de Haití, decenas de miles esperaron recibir ayuda durante el fin de semana, sin ver alimentos por dos días.

"Nuestro problema es que estamos recibiendo demasiadas personas en este campo. Es peligroso en este momento (...) No hay un baño aquí", dijo Donal Reilly, un coordinador de los Servicios de Asistencia Católicos.