La presidencia egipcia de la COP27 prolongó hasta el sábado las deliberaciones de la conferencia luego de publicar en la madrugada de este viernes un borrador del texto final que no incluye ninguna mención a uno de los temas que más polémica ha generado en estas dos semanas: la financiación para pérdidas y daños a los países en desarrollo, los que menos han contaminado históricamente y los que más sufren los daños del clima.

"Sigo comprometido con llevar esta conferencia a término este sábado, de manera ordenada", declaró el canciller egipcio y presidente de la COP27, Sameh Shukri, ante las casi 200 delegaciones presentes, a pocas horas del cierre de la conferencia y con los temas más importantes todavía en debate.

El documento que se conoció en la madrugada de este viernes indica que los delegados siguen buscando consenso sobre el asunto.

Compensar a los países que menos gases de efecto invernadero emiten pero que sufren las consecuencias de fenómenos meteorológicos extremos es una vieja aspiración de los países del Sur Global.

Ásperas negociaciones

“Se requiere que haya una decisión política sobre la necesidad de establecer un fondo de pérdidas y daños que tenga unos recursos predecibles y concretos", explicó la ministra de Ambiente de Colombia, Susana Muhamad, en representación del grupo de países en desarrollo G77.

En ese sentido, Muhamad hizo un llamado a "no enmarañar el texto con un montón de posiciones técnicas, sino que sea un texto simple y una decisión proactiva de la COP de crear este fondo de pérdidas y daños”, informó Radio France Internacional.

En 2009, en Copenague, los países desarrollados admitieron que eran responsables de los desastres climáticos y se comprometieron a aportar, a partir de 2020, unos 100.000 millones de dólares anuales durante cinco años para adaptación y mitigación en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, ese dinero nunca llegó, y ese monto debe ser aumentado en principio a partir de 2025.

La ministra colombiana hizo estas declaraciones mientras los negociadores del G77 y de la Unión Europea (UE) mantenían intensas negociaciones para determinar qué países pueden aspirar a esa ayuda y cuáles deben contribuir.

La Unión Europea (UE) aceptó la creación de un Fondo de Respuesta para los países más vulnerables pero quiere que más países, como China e India -primer y cuarto contaminadores a la vez que países en desarrollo- también aporten, informó la agencia de noticias AFP.

Además, considera que ese fondo debe estar destinado a los países más vulnerables, no a todos los países del sur global y pidió a cambio que todos incrementen las medidas de reducción de emisiones contaminantes.

Sólo una treintena de países presentaron nuevos objetivos de recorte de emisiones a su llegada a Sharm el Sheij, a pesar de que era uno de los llamados de la COP26, que se celebró el año pasado en Glasgow.

Entre los países en vías de desarrollo existe una considerable desconfianza por las promesas incumplidas del pasado.

Admiten responsabilidad

En 2009, en Copenague, los países desarrollados admitieron que eran responsables de los desastres climáticos y se comprometieron a aportar, a partir de 2020, unos 100.000 millones de dólares anuales durante cinco años para adaptación y mitigación en los países en vías de desarrollo. Sin embargo, ese dinero nunca llegó, y ese monto de 100.000 millones de dólares debe ser aumentado en principio a partir de 2025.

En el borrador distribuido por la presidencia egipcia, se propone dejar este tema hasta la COP29, que se celebrará en noviembre de 2024.

"Hay noticias positivas pero al mismo tiempo quedan muchos puntos de vista divergentes", explicó el representante paquistaní, Nabeel Munir, en nombre del grupo más amplio de países en vías de desarrollo (G77).

"Existe claramente una falta de confianza entre el Norte y el Sur", advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres.

La propuesta europea forma parte de un abanico de opciones dentro del capítulo pérdidas y daños del borrador, pero también subsisten otros desencuentros, en medidas de adaptación, o en la alusión a los combustibles fósiles.

La negociación final de las conferencias del clima de la ONU acostumbran a ser un mercadeo de frases y términos jurídicos.

"Sólo una treintena de países presentaron nuevos objetivos de recorte de emisiones a su llegada a Sharm el Sheij, a pesar de que era uno de los llamados de la COP26, que se celebró el año pasado en Glasgow".

Estados Unidos, que no intervino en la sesión plenaria de este viernes, es un decidido partidario de incrementar los compromisos, pero ha rechazado hasta ahora la creación de un nuevo mecanismo financiero y se ha mostrado a favor de una iniciativa llamada Global Shields, un seguro que se active en momentos de catástrofe.

Hasta el momento, lo único concreto del texto es la reafirmación del compromiso de la COP21 de París, hace siete años, sobre la limitación del aumento de la temperatura global.

El texto dice que la conferencia “reafirma el objetivo de temperatura del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C respecto a los niveles preindustriales y de proseguir los esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales”.ETIQUETAS: