Puerto Príncipe. Pese a las buenas intenciones de la comunidad internacional, los haitianos tienen poca fe de que verán los miles de millones de dólares en ayuda prometida para reconstruir al país asolado por un sismo, que figura como uno de los más corruptos del mundo.

Desde exitosos empresarios a refugiados que luchan por sobrevivir en improvisados campamentos de tiendas de campaña, los haitianos dijeron que esperan que una buena porción del dinero que será enviado irá a dar directamente a los bolsillos de funcionarios corruptos.

"El gobierno estadounidense necesita venir a ayudar al pueblo haitiano", dijo Jean-Louis Jerome, un obrero de la construcción que ha vivido debajo de lonas en un parque junto a nueve familiares desde que su vivienda colapsó en el sismo del 12 de enero.

"Si le dan la ayuda a la persona que ocupa un alto cargo, él simplemente se la echará al bolsillo", agregó.

Transparency International, un grupo que estudia la corrupción gubernamental, evalúa al gobierno de Haití como uno de los más corruptos e ineficaces del mundo, pese a los esfuerzos del presidente René Préval para combatir el problema crónico.

El primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, se encontraba en Canadá en una reunión de una decena de naciones para evaluar las necesidades inmediatas de Haití y desarrollar una estrategia para reconstruir al país luego del devastador sismo, que dejó hasta 200.000 muertos.

Los donantes en Montreal decidieron el lunes sostener una conferencia internacional para obtener compromisos de ayuda en marzo en la sede de la ONU en Nueva York. Los compromisos de ayuda para Haití ya llegan a los miles de millones de dólares.

Clifford Rouzeau, copropietario de tres restaurantes en la capital haitiana, ha estado distribuyendo comida gratuita a más de 1.000 personas cada día en lugar de reabrir sus negocios.

El dijo que espera que la crisis ponga fin a la larga historia de corrupción que ha plagado a Haití por largo tiempo.

"Eso es lo que espero. Tengo los dedos cruzados. La gente aquí merece algo mejor de lo que tienen", dijo Rouzeau.

"Tenemos un gobierno que roba todo y que no da nada a cambio al país. Tenemos un gobierno que no considera una necesidad el poner policías en las calles. ¡Hagan algo! Pongan comedores por todas partes. Hagan algo", agregó.