Con excepción de los hombres jóvenes, la mayoría de las personas de América Latina y el Caribe vive actualmente mucho más que hace 40 años. La tasa de mortalidad ha descendido más del 80% entre los niños y las niñas de hasta cuatro años de edad, y más del 50% en el caso de las mujeres de entre 20 y 44 años. Sin embargo, la tasa de mortalidad de los varones de entre 15 y 19 años ha aumentado 1%, en gran parte debido a la muerte por lesiones causadas por accidentes de tránsito y a la creciente violencia en la región.

Estas son algunas de las conclusiones que han dado a conocer el Grupo del Banco Mundial y el Instituto para la Medición y Evaluación de la Salud (IHME) en un nuevo informe titulado La carga mundial de morbilidad: generar evidencia, orientar políticas - Edición regional para América Latina y el Caribe. En el informe se destaca también el hecho de que la región de América Latina y el Caribe enfrenta crecientes amenazas derivadas de enfermedades crónicas, la violencia y traumatismos por accidentes de tránsito. La pérdida de salud en la región a causa de cardiopatías aumentó 36% entre 1990 y 2010, mientras que la violencia interpersonal, la depresión y la lumbalgia aumentaron un 35, 40 y 57%, respectivamente.

El informe se basa en el estudio de la carga mundial de morbilidad, lesiones y factores de riesgo 2010, una iniciativa conjunta de investigadores de 50 países, coordinada por el IHME de la Universidad de Washington (Estados Unidos) y financiada por la Fundación Bill y Melinda Gates. El informe concluye que, siguiendo las tendencias mundiales, las enfermedades transmisibles, maternas, nutricionales y neonatales han comenzado a perder importancia en una región donde las enfermedades no transmisibles matan prematuramente a más personas y causan cada vez mayor discapacidad.

“Debido a los rápidos cambios en la carga de morbilidad, los pobres de los países de ingreso bajo y mediano se ven sumamente expuestos al riesgo de no tener acceso a servicios adecuados y de pagar costos de salud que los sumerja aún más en la pobreza”, declaró Timothy Evans, director de Salud, Nutrición y Población del Grupo del Banco Mundial. “Los datos de estos nuevos informes contribuyen significativamente a los esfuerzos de las autoridades normativas de los países por garantizar una cobertura universal de salud y mejorar la salud de sus poblaciones, comunidades y economías”.

En el informe se detallan los factores de riesgo prevenibles que son responsables de numerosos casos de muertes prematuras y de discapacidad en la región. Entre ellos figuran los relacionados con la dieta, como la baja ingesta de frutas, granos integrales, nueces y semillas y el alto consumo de sal. Mejorar la alimentación de la población latinoamericana podría reducir notablemente la cardiopatía isquémica, los accidentes cerebrovasculares y la diabetes, así como el cáncer de colon y de recto.

“Los prestadores de servicios médicos de América Latina y el Caribe se enfrentan ahora a problemas bien distintos a los de hace 20 años”, manifestó el doctor Christopher Murray, director del IHME y uno de los autores principales del estudio. “Los datos sobre causas evitables de pérdida de salud o factores de riesgo pueden ayudar a las autoridades normativas y a los donantes a priorizar estrategias de prevención para conseguir los máximos beneficios en el área de salud”.

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En el informe también se destacan otras cuestiones de importancia esencial en materia de salud, como lesiones por accidentes de tránsito y violencia. Los hombre brasileños, por ejemplo, perdieron casi 3 millones de años de vida sana en 2010 como consecuencia de la violencia interpersonal. En México, la pérdida de vida sana causada por violencia interpersonal ocupó el primer lugar en 2010, mientras que las lesiones por accidentes de tránsito ocuparon el tercer lugar.

“Si bien la región ha logrado grandes avances en la lucha contra las enfermedades infecciosas y en las iniciativas para salvar de la muerte a los niños, muchos de estos mismos niños, especialmente los varones, sufren una muerte violenta cuando llegan a la adultez”, señaló Rafael Lozano, director de Iniciativas para América Latina y el Caribe del IHME y uno de los autores principales del estudio. “La combinación de escasez de oportunidades económicas con el fácil acceso a las armas ha hecho de la violencia la principal causa de pérdida de salud en países como Venezuela, Honduras y El Salvador”.

En los países de la región, las principales causas de la carga de morbilidad fueron tan diversas como el VIH/sida en Belice y Jamaica, la diabetes en Dominica y México, y la cardiopatía isquémica, o arteriopatía coronaria, en Cuba, Costa Rica y la República Dominicana. Al comparar las tasas de enfermedad y de lesiones entre países, teniendo en cuenta las diferencias de crecimiento demográfico y de edad, se concluye que Costa Rica, Cuba y Chile obtuvieron los mejores resultados, mientras que Guatemala, Guyana y Haití obtuvieron los peores.

Los perfiles de países y las herramientas para la visualización de datos disponibles en línea permiten consultar información detallada sobre cada uno de los países de todas las regiones. El IHME, por primera vez, también facilita el acceso a datos sobre la carga mundial de morbilidad sobre todos los países del mundo. Quienes deseen realizar búsquedas por afección o por país, pueden hacerlo en el sitio web del IHME.

El Banco Mundial encargó el primer análisis sobre la carga mundial de morbilidad como parte de su informe sobre el desarrollo mundial de 1993. A principios de este año, el IHME presentó las conclusiones sobre la carga mundial de morbilidad de 2010 en reuniones patrocinadas por el Banco Mundial. Funcionarios de este organismo consideraron la manera en que ese análisis podría aplicarse a su trabajo sobre países específicos y comenzaron a colaborar con el IHME en seis informes regionales, entre ellos el que se refiere a la región de América Latina y el Caribe.

A partir del éxito obtenido con el análisis de la carga mundial de morbilidad de 2010, el IHME está ampliando su red de investigadores de todo el mundo con conocimientos especializados en enfermedades, lesiones y factores de riesgo. Con esta ampliación, se espera mejorar las evaluaciones que se realizan a nivel de los países y presentar con más frecuencia actualizaciones sobre la carga mundial de morbilidad. 

En la región de América Latina y el Caribe, el Banco Mundial trabaja en asociación con países y organizaciones para abordar las principales causas de la carga de morbilidad mediante servicios de conocimiento, convocatoria y financiamiento. En noviembre se publicará un estudio regional centrado en las enseñanzas extraídas de iniciativas para la promoción de estilos de vida saludables y la prevención de enfermedades crónicas. Ese mismo mes, junto con la Organización Panamericana de la Salud, el Banco Mundial reunirá a responsables de la formulación de políticas y a expertos para destacar la importancia de los esfuerzos multisectoriales en la promoción de una vida saludable.