Los médicos públicos peruanos rechazaron este sábado la propuesta de aumento de sueldo del Gobierno de 1.500 soles (US$535), al considerar que el incremento incluía pagos que ya estaban percibiendo, por lo que continuarán con la huelga nacional que lleva ya 20 días.

El presidente de la Federación Médica Peruana (FMP), César Palomino, señaló durante una rueda de prensa que esa propuesta era "un engaño" y "una falta de respeto" a los profesionales de la salud porque el aumento real era de unos 661 soles (US$236).

"La ministra nos quiere sorprender diciendo que hay un aumento de 1.500 soles. Eso no es verdad, es absolutamente falso... quiere incorporar a la planilla lo que venimos recibiendo ya como incentivo", afirmó Palomino.

El dirigente sostuvo que el aumento ofrecido por la ministra peruana de Salud, Midori de Habich, no tiene el sustento del ministerio de Economía y Finanzas, aunque ella señaló que eso "está respaldado con recursos financieros necesarios".

Después de la reunión de este viernes entre el gremio médico y las autoridades, que incluyeron la presencia del obispo Luis Bambarén como mediador, De Habich expresó que el Ejecutivo decidió consolidar incrementos en las remuneraciones de un mínimo de 1.500 soles a partir de septiembre.

En un comunicado del ministerio de Salud difundido este sábado se indicó que la reforma remunerativa "ordenará la escala salarial determinando una remuneración fija para todos los médicos del país, eliminando de esta manera las diferencias entre los profesionales que trabajan en Lima y las regiones, las ciudades y las zonas rurales y de frontera".

Durante los días de huelga, los médicos han marchado en dos ocasiones al Congreso para exigir una solución a su problemática, e incluso fueron repelidos por la Policía con gases lacrimógenos en las manifestaciones.

Según cifras de la FMP, son 15.000 los médicos en huelga que han dejado de atender 850.000 citas y 68.000 cirugías en 185 hospitales y 2.500 centros médicos en diversas ciudades de Perú.

En la rueda de prensa de la FMP, la institución recibió el respaldo de un grupo de médicos de la seguridad social, de las Fuerzas Armadas y del Colegio Médico.

"Vamos a continuar con la renuncia de jefaturas de servicios y departamentos. Vamos a continuar con la entrega de servicios hospitalarios", anunció Palomino.

El miércoles pasado, como parte de la huelga, unos 250 jefes de servicios y departamento en hospitales públicos renunciaron para "romper con la cadena de mando" que ejerce el Ministerio de Salud.

Desde el 16 de julio pasado, día en que se inició la huelga, la atención en varios hospitales del país se ha reducido al mínimo, manteniendo en funcionamiento solo la sala de urgencias y de cuidados intensivos.

Palomino dijo que De Habich ha perdido la credibilidad ante los médicos, por lo que solicitó al presidente Ollanta Humala un diálogo directo.

A la huelga médica se han sumado enfermeras y técnicos que también reclaman una mejora salarial en su sector, e incluso estos últimos radicalizaron sus medidas manchando con su propia sangre una banderola el viernes último.