Brasil. El magnate Joesley Batista, uno de los dueños de JBS SA, el mayor procesador de carne del mundo, y el ejecutivo Ricardo Saud se entregaron el domingo a la policía brasileña y quedaron bajo arresto, informó el abogado de ambos.

Batista y Saud fueron a los cuarteles centrales de la policía federal en Sao Paulo el domingo por la tarde y serán trasladados a Brasilia el lunes, dijo su abogado, Pierpaolo Bottini.

En su decisión al ordenar ambos arrestos por al menos cinco días, Fachin escribió que los testigos fueron "selectivos" y no presentaron toda la información relacionada con delitos que confesaron en sus acuerdos de delación premiada.

Los arrestos de ambos empresarios fueron ordenados por el juez de la Corte Suprema Edson Fachin, quien aceptó un pedido del fiscal general brasileño Rodrigo Janot. El tribunal revocó la inmunidad de acusación establecida por acuerdos previos de delación premiada con Batista y Saud, un ex director del holding J&F Investimentos.

En su decisión al ordenar ambos arrestos por al menos cinco días, Fachin escribió que los testigos fueron "selectivos" y no presentaron toda la información relacionada con delitos que confesaron en sus acuerdos de delación premiada.

Janot revocó los privilegios otorgados a Batista y Saud después de que parecieron haberse grabado a sí mismos discutiendo delitos no cubiertos en el acuerdo de declaración.

La conversación grabada, publicada por la Corte Suprema, fue enviada la semana pasada en forma inadvertida a los fiscales junto con material no relacionado.

Tras la publicación de la grabación, J&F dijo en un comunicado que Batista y Saud simplemente habían estado discutiendo hipótesis en la conversación, no hechos.

La Corte Suprema de Justicia negó una petición para el arresto del exfiscal Marcelo Miller, acusado por el fiscal general de ayudar a los Batista con su acuerdo de declaración antes de dejar la Fiscalía en abril para entrar en un bufete de abogados privado.