Washington. El presidente Barack Obama anunció el sábado uno de los mayores esfuerzos de ayuda en la historia de Estados Unidos para cooperar con Haití, cuatro días después de un terremoto que según autoridades habría dejado hasta 200.000 muertos.

Obama, , flanqueado por sus predecesores George W. Bush y Bill Clinton, explicó que ambos ex mandatarios liderarían una campaña nacional de recaudación de fondos para ayudar a los sobrevivientes del devastador terremoto en Haití.

"Los presidentes Bush y Clinton ayudarán a que el pueblo estadounidense haga su parte, porque responder al desastre es trabajo de todos nosotros", señaló Obama, hablando desde la Casa Blanca. "En estas horas difíciles, Estados Unidos se mantiene unido", agregó.

"Viniendo juntos de esta manera, estos dos líderes envían un mensaje inequívoco al pueblo de Haití y al mundo. En estas horas difíciles, Estados Unidos se mantiene unido. Estamos unidos con el pueblo de Haití", dijo Obama.

Fondo solidario. Obama, quien prometió un paquete de ayuda inicial de US$100 millones, consiguió el apoyo de Bill Clinton, un demócrata que es el enviado especial de Estados Unidos para Haití, y del ex presidente George W. Bush, el republicano que lo procedió en la Casa Blanca, para encabezar los esfuerzos por recaudar fondos en el sector privado.

Obama dijo que habían lanzado el fondo Clinton-Bush-Haití y pidió a los estadounidenses que visiten el sitio en internet y donen dinero, debido a que el país caribeño enfrenta un largo camino de recuperación.

"También sabemos que nuestro esfuerzo de largo plazo no será medido en días o semanas, será valorado en meses e incluso años. Y eso es por qué es tan importante reclutar y sostener el apoyo del pueblo estadounidense", señaló.

Los dichos de Obama se dieron el mismo día en que la secretaria de Estado Hillary Clinton viajaba a Haití en un avión que transportaba suministros de emergencia.

Al tiempo que la ayuda llegaba a la devastada Puerto Príncipe, miles de haitianos huían de la ciudad a pie con maletas en sus cabezas o abarrotados en autos tratando de llegar al campo para escapar de las réplicas y de las amenazas de saqueo, y para conseguir alimentos, agua y refugio.

Cuatro días después del sismo, el atasco aun retardaba la llegada de la ayuda a las víctimas y bandas de ladrones han comenzado a acosar a los sobrevivientes agobiados por la falta de provisiones en campos improvisados en calles desparramadas con escombros y cuerpos en descomposición, generando explosiones de violencia crecientes en las últimas horas.

El golpeado gobierno de Haití entregó a Estados Unidos el control de su principal aeropuerto para ordenar los vuelos de ayuda de todo el mundo y distribuir los suministros en la empobrecida nación caribeña.

Dinero, no frazadas. Bush, quien habló después de Obama, dijo que tanto él como la ex primera dama Laura Bush han estado profundamente entristecidos por las escenas de horror y muerte de Haití.

"La manera más efectiva para que los estadounidenses ayuden al pueblo de Haití es contribuyendo con dinero (...) Se que muchas personas quieren enviar frazadas o agua. Sólo envíen su dinero", solicitó Bush.

El sitio en internet ya está funcionando, con un vinculo para los visitantes que desean hacer donaciones de US$25 hacia arriba.

Esta fue la primera visita de Bush a la Casa Blanca desde que dejó el cargo hace casi un año para regresar a su casa en Texas.

Los esfuerzos de Obama por mantener un alto perfil en la crisis haitiana puede reflejar una decisión de contrarrestar las críticas a su propia reacción inicial antes un frustrado atentado con bomba el día de navidad contra un avión que despegó en Detroit.