Bruselas. Varios aeropuertos fueron cerrados o suspenderán operaciones este sábado en el norte de España, Portugal y posiblemente en partes del sur de, Francia debido a la nube de ceniza originada por un volcán en Islandia.

La autoridad aeroportuaria española, Aena, y funcionarios locales dijeron que 16 terminales aéreas del norte del país fueron cerradas debido a las altas concentraciones de ceniza volcánica.

Se trata de los aeropuertos de Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Zaragoza, Pamplona, La Rioja, Santiago, A Coruña, Vigo, Asturias, Santander, León, Valladolid, Burgos y Salamanca, según un comunicado de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea en su página web.

Además fue cerrado el aeropuerto de Lleida, que no pertenece a la red de Aena.

En total, en España se vieron afectados 123 vuelos de 190 programados, con unos 9.500 pasajeros, según los datos entregados por ministro de Fomento español, José Blanco.

La agencia de tráfico aéreo de Europa Eurocontrol dijo que algunos aeropuertos fueron o serán cerrados en el norte de Portugal y partes del sur de Francia.

"Las erupciones de ceniza continúan, y el área de potencial contaminación por ceniza se está expandiendo, en especial entre el nivel del suelo y los 20.000 pies", indicó Eurocontrol.

Sin embargo, la autoridad de aviación francesa dijo que los aeropuertos en el sur del país permanecerían abiertos.

"Lógicamente, estaremos discutiendo el asunto hasta el lunes, basados en los actuales pronósticos", señaló un portavoz.

Agregó que la autoridad francesa ofrecería una actualización sobre el tema a las 1600 GMT del sábado.

Vuelos transatlánticos estaban siendo reprogramados en todas las zonas afectadas, causando demoras importantes.

Los cierres del espacio aéreo en partes de Europa el mes pasado interrumpieron planes de viaje de millones de pasajeros en la región y otros lugares del mundo, con un costo de más de 1.000 millones de euros para las aerolíneas en ingresos.

Las opiniones de científicos y expertos en la industria de aviación llevaron a la decisión de restringir los cierres a zonas de mayor concentración de ceniza, luego de que se demostrara que bajos niveles de ceniza volcánica no dañaban a los motores de aviones.