México. Los ciclones tropicales "Manuel" e "Ingrid", que causaron 139 muertos en México en los últimos días, dejaron "importantes lecciones" para actuar en momentos de catástrofes naturales, aseguró el presidente Enrique Peña Nieto.

"Los efectos de estos dos fenómenos climatológicos nos dejarán importantes lecciones para que en el futuro hagamos frente con mayor eficacia a estos efectos devastadores", dijo el gobernante en una reunión con su gabinete para evaluar la catástrofe.

Entre ellas, la necesidad de establecer nuevos convenios de desarrollo urbano para evitar que se den permisos de construcción "en zonas de alto riesgo", algunas de ellas en cauces de ríos.

Peña Nieto encabezó el miércoles una reunión en la capital, a la que asistieron numerosos miembros de su gabinete, para hacer un balance del paso de estos ciclones, que dejaron 139 muertos y al menos 53 desaparecidos.

De los 139 fallecidos registrados hasta el miércoles, 95 fueron en el estado sureño de Guerrero, 11 en Veracruz (oriente), 7 en Hidalgo (centro), 6 en Oaxaca (oriente) y el resto en otros nueve estados del país, según un desglose facilitado por fuentes oficiales.

El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, explicó que hay además 35 personas heridas por los ciclones, que afectaron a 22 de los 32 estados de México desde mediados de mes, durante cerca de una semana.

Osorio dijo que se ha declarado el estado de emergencia en 312 municipios de 14 estados y el estado de desastre para 250 municipios de 13 estados.

De los 53 desaparecidos, explicó Osorio Chong, la mayoría de ellos son de la comunidad de La Pintada, en Guerrero, que fue el estado que más daños registró y donde hubo la mayor parte de las víctimas.

Gran parte del pueblo de La Pintada quedó sepultada el domingo 15 de septiembre por un alud de tierra y rocas. En principio fueron dadas por desaparecidas 68 personas, pero ya se ha rescatado un número no determinado de cadáveres.

"Ingrid", desde el Atlántico, y "Manuel", desde el Pacífico, que llegaron a alcanzar la categoría de huracán, azotaron a México en una coincidencia de ciclones originados en los dos océanos que no se veía desde hace medio siglo.

De hecho, según explicó el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), David Korenfeld, este septiembre se convertirá en el mes más lluvioso de la historia de México, con 162.000 millones de metros cúbicos hasta este miércoles, una cantidad que equivale a lo que fluye todo un año en los tres ríos más caudalosos del país.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, explicó que el Fondo para Desastres Naturales cuenta con una disponibilidad inmediata de 12.507,9 millones de pesos (US$964 millones) para hacer frente a la contingencia.

Sobre las infraestructuras afectadas, el secretario de Transporte, Gerardo Ruiz Esparza, explicó que se vieron afectadas carreteras en 20 estados. Todavía persiste la interrupción de la circulación en 13 de ellas, que tardarán varios meses en quedar completamente arregladas.

También se hizo un balance del número de escuelas afectadas, un total de 2.150, de las que 938 continuaban cerradas este miércoles, lo que afecta a 157.350 alumnos.

En la reunión, también estuvo presente el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, en el que 74 de sus 81 municipios resultaron dañados con más de 30.000 viviendas y el 50% de las carreteras.

Aguirre lamentó la "fragilidad" de muchas vías de comunicación y "la irresponsabilidad de muchos funcionarios" que expidieron permisos y actuaron con corrupción.

"No estamos preparados para una contingencia así", sentenció Aguirre.

En este sentido, Peña Nieto reconoció la necesidad de que se haga una suficiente publicidad a las alertas emitidas por el sistema de Protección Civil y elaborar "protocolos modernos" para que el país se defienda ante estas contingencias.

Destacó también la necesidad de que los gobiernos de los estados ofrezcan una evaluación de los daños para que pueda conocerse lo más temprano la magnitud de la catástrofe en datos económicos.

Aunque todavía no hay cifras, algunos analistas financieros creen que la economía mexicana, que de por sí sufrió en los últimos meses una desaceleración, crecerá menos de lo esperado por el gobierno debido al impacto que tendrán los ciclones.

Se prevé un impacto negativo en aspectos como los precios de productos del campo, menor flujo de turistas a los estados afectados, menor demanda de productos de primera necesidad y un aumento del déficit público por un mayor gasto.