Puerto Príncipe. Haití podría comenzar a reubicar esta semana a casi medio millón de personas que quedaron sin hogar tras el terremoto que devastó la capital, pero necesita al menos entre cinco y 10 años de ayuda internacional para recuperarse, dijo el gobierno.

Apelando al apoyo de largo plazo de países extranjeros que se reunieron en Canadá para evaluar un plan de ayuda, el primer ministro haitiano, Jean-Max Bellerive, dijo que su gente había sido "ensangrentada, martirizada, y quedado en la ruina" por el terremoto que el 12 de enero mató a hasta 200.000 personas y dejó a cientos de miles heridos y en la calle.

Bellerive le agradeció a la comunidad internacional su ayuda, pero dijo que se necesitaba "más, más y más" para reconstruir al frágil Estado caribeño, que ya era el más pobre de Occidente antes del terremoto. "Estamos buscando un compromiso (de desarrollo) de largo plazo (...) Al menos cinco a 10 años", afirmó.

Mientras la enorme operación de ayuda muta del rescate a la reconstrucción de Haití, las autoridades dijeron que esperaban reubicar a al menos 400.000 sobrevivientes que actualmente se encuentran en más de 400 campos a lo largo de la ciudad en refugios temporales fuera de Puerto Príncipe.

"Tenemos que evacuar las calles y reubicar a la gente. Es lo más importante para nosotros", dijo a Reuters la ministra de Comunicaciones haitiana, Marie Laurence Jocelyn Lassegue. "Esperamos empezar hacia el fin de esta semana", agregó.

El ministro de Salud Alex Larsen dijo que un millón de haitianos habían sido desplazados de sus hogares en Puerto Príncipe.

El gobierno ya tiene tiendas para que 400.000 personas usen en los asentamientos temporales, aunque se necesitaría más.Bellerive dijo en Montreal que el presidente René Preval lo había llamado para pedirle a los donantes 200.000 tiendas adicionales.

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton; el primer ministro canadiense, Stephen Harper; el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner; y funcionarios de otros países participaron de la conferencia para analizar estrategias de reconstrucción y un alivio en el pago de las deudas.

Estados Unidos ofreció ser anfitrión de otro encuentro de donantes internacionales en la sede de la ONU en marzo, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, Lawrence Cannon.

Las réplicas se han reproducido casi a diario tras el terremoto que el 12 de enero sacudió al país y causó la muerte de hasta 200.000 personas, lo que elevó las posibilidades de que la ciudad deba ser eventualmente reconstruida en un lugar más seguro y alejado de fallas geológicas peligrosas.

"En 30 segundos, Haití perdió 60% de su PIB (Producto Interno Bruto)", dijo Bellerive, en referencia a la excesiva concentración económica de la capital haitiana.

Casi dos semanas después de que un terremoto de magnitud 7,0 sacudió a Puerto Príncipe y otras ciudades haitianas, un enorme esfuerzo de ayuda internacional está enfrentando obstáculos para dar alimentos, vivienda y cuidado a los sobrevivientes.

Mudanza. Frente a persistentes quejas de los desesperados haitianos de que las toneladas de ayuda no les llegaban, las tropas estadounidenses y los cuerpos de paz de Naciones Unidas han ampliado e intensificado la distribución de alimentos y agua.

"Estamos manejando por la ciudad y le hacemos saber a la gente que estamos aquí para ayudar. Hoy hemos atendido a 200 personas", dijo el teniente Larry West.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá dijo en Montreal que los países donantes estaban listos para ayudar, pero que había dudas básicas sobre la estrategia de reconstrucción.

"Existe el interrogante, por ejemplo, sobre si reconstruiremos en el sitio actual de Puerto Príncipe", dijo Cannon a la cadena de televisión CBC, y agregó que las líneas de las fallas geológicas debían ser consideradas.

Las autoridades haitianas ya dijeron que inicialmente planeaban mudar, con la ayuda de sus socios extranjeros, una primera oleada de 100.000 sobrevivientes a pueblos construidos en tiendas con 10.000 personas cada uno en Croix Des Bouquets, al noreste de Puerto Príncipe.

La ministra de Comunicaciones dijo que los nuevos campos respetarían las regulaciones humanitarias de tamaño, pasa asegurarse que no haya violencia y la gente esté lo más cómoda posible.

La Organización Panamericana de la Salud dijo que, hasta el momento, no había señales de una epidemia de enfermedades contagiosas entre los sobrevivientes que acamparon en las calles y en espacios abiertos.

La entrega de alimentos en las calles se ha vuelto desordenada en algunos puntos de la capital, lo que ha obligado a las fuerzas de la ONU y a la policía haitiana a disparar al aire para restablecer el orden. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) estimó que la ayuda ya le ha llegado a dos tercios de los campamentos improvisados de sobrevivientes.

El gobierno haitiano ha informado que el número de personas que abandona la capital crece a diario. Más de 130.000 personas han aprovechado la oferta del gobierno de transporte gratis a ciudades del norte y el sudoeste.