Bruselas. Un sacerdote belga, que falleció a fines del año pasado, abusó entre 1960 y 1980 de una docena de mujeres que se encontraban en estado de coma, en la localidad de Tielt, en el norte de Bélgica.

La denuncia fue hecha por el también sacerdote Norbert Bethune, quien aseguró que "tengo en mi poder una carta del padre X en la cual confiesa todos los hechos y muestra su arrepentimiento y tristeza profunda por lo sucedido", según detalló Vanguardia, consignando información de medios locales.

Y precisó que antes de morir el sacerdote le entregó la carta con la confesión por que "quería irse en paz, con su conciencia tranquila", dijo sin revelar aún el nombre del involucrado.

El sacerdote trabajaba en esa sala de cuidados intensivos del hospital de Flandes para entregar apoyo psicológico a las familias de los pacientes. La dirección del centro sanitario "supo de los hechos, pero no hizo nada para impedirlo", aseguró el denunciante.

Bethune sostuvo que las acusaciones contra el sacerdotes se sustentan "en testimonios de testigos oculares que han llegado incluso a presenciar, escondidos, las acciones de abuso sexual por parte de X". Y agregó que pronto sacará a la luz nuevos escándalos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia católica belga entre esos años.