Puerto Príncipe. Miles de personas podrían haber muerto en Haití o estar atrapadas debajo de los escombros luego que un poderoso terremoto devastó la capital de la empobrecida nación, demoliendo desde el palacio presidencial hasta las viviendas humildes en los cerros.

Un edificio de cinco pisos de las Naciones Unidas también se derrumbó el martes tras el sismo de magnitud 7,0, el más poderoso en más de 200 años en Haití, de acuerdo al Servicio Geológico de Estados Unidos.

Imágenes de Reuters televisión desde la capital haitiana, Puerto Príncipe, mostraban escenas de caos en las calles, por donde personas deambulaban gritando y llorando entre montañas de escombros.

Al menos diez soldados brasileños de una fuerza que paz de la ONU en Haití resultaron muertos y muchos otros estaban desaparecidos. "El número de muertos y heridos podría ser mucho mayor", advirtió el general Carlos Barcellos.

Las comunicaciones con Haití estaban interrumpidas y los escombros hacían casi imposible el tránsito por carretera.

Los reportes sobre daños y víctimas demoraban en llegar al resto del mundo debido a los problemas de comunicación tras el sismo.

Haití, la nación más pobre del hemisferio occidental, no está equipada para responder a un desastre de esta magnitud.

El epicentro del sismo estuvo a sólo 16 kilómetros de Puerto Príncipe, que tiene una población de aproximadamente un millón de personas. Réplicas de hasta 5,9 de magnitud sacudieron la ciudad durante la noche y la madrugada del miércoles.

Ayuda internacional. "Apeló al mundo, especialmente a Estados Unidos, para que hagan por nosotros lo que hicieron en el 2008 cuando cuatro huracanes golpearon a Haití", dijo a CNN el embajador de Haití en Washington, Raymond Alcide Joseph.

Sara Fajardo, portavoz de Catholic Relief Services, dijo al periódico Los Angeles Times que un representante del grupo en Haití dijo que la cifra de muertos podría ser de miles.

Médicos Sin Fronteras dijo que estaba atendiendo a unas 600 personas en sus hospitales en Haití y estaba enviando refuerzos a la zona del desastre, igual que la Cruz Roja Internacional

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que sus "pensamientos y oraciones" estaban con las personas de Haití y prometió ayuda inmediata. Obama tenía previsto hacer una declaración sobre el sismo el miércoles.

Desde el Vaticano, el Papa Benedicto XVI activó la enorme red de ayuda humanitaria de la Iglesia Católica. "Apelo a la generosidad de todos para que estos hermanos y hermanas que atraviesan momentos de necesidad y dolor reciban nuestra solidaridad concreta y ayuda efectiva de la comunidad internacional", dijo durante su audiencia semanal.

El Banco de Desarrollo Interamericano dijo que otorgaría US$200.000 en ayuda de emergencia. El Banco Mundial, que reportó que sus oficinas en Haití fueron destruidas, enviará un equipo a Haití para evaluar los daños.

La Guardia Costera de Estados Unidos en Miami dijo que ha movilizado buques y aeronaves hacia las inmediaciones de Haití para brindar asistencia humanitaria donde sea necesario.

Francia anunció que el país estaba enviando servicios de rescate para ayudar a las operaciones en Haití y buscar ciudadanos franceses.

Poca ayuda. En el barrio de Petionville, situado en las laderas de una colina, Domerstad dijo que no vio policías ni vehículos de rescate. "La gente está intentando escavar y sacar a las víctimas utilizando linternas (...) Creo que decir cientos de víctimas sería subestimar seriamente la situación", añadió.

Testigos dijeron que vieron cómo colapsaban casas y construcciones precarias edificadas en las colinas. "El automóvil rebotaba en el piso", dijo Domersant.