Londres. El líder de la Iglesia católica en Inglaterra y Gales ha dicho que entiende el atractivo de los argumentos a favor del uso de anticonceptivos en el mundo en vías de desarrollo, en una aparente flexibilización de la postura de la Iglesia.

Sin embargo, el arzobispo de Westminster, Vincent Nichols, continuó diciendo que no es labor de la Iglesia apoyar tal solución a corto plazo, y añadió que en su lugar continuaría combatiendo la pobreza, que a menudo contribuye a los elevados índices de natalidad.

"Creo que en lo que se refiere a la pobreza en el Tercer Mundo, y la gran presión a la que las mujeres son sometidas por parte de los hombres, puedo ver los argumentos por los que, a corto plazo, (los) medios que dan protección a las mujeres son atractivos", dijo Nichols en extractos de una entrevista que se difundirá completa por la BBC Radio WM el viernes.

"El uso de condones no carece de defensores; hay muchos defensores de dar y distribuir condones. No creo que el papel de la Iglesia sea simplemente sumar su voz a esto sino, al contrario, seguir diciendo 'si resolvemos la pobreza sabemos que reducimos de forma consistente la tasa de natalidad'", apuntó.

La Iglesia Católica se opone a los anticonceptivos alegando que niegan el regalo divino de la vida.

Los organismos de ayuda y algunos dentro de la Iglesia han pedido un cambio de esa política, diciendo que pone en peligro las vidas de las mujeres y contribuye a la expansión del sida. Sin embargo, el Vaticano ha rechazado un cambio, apoyando sólo el control de la natalidad "natural".

El año pasado, durante su primer viaje a África, el Papa Benedicto XVI dijo que los condones no eran la respuesta a la lucha contra el sida, y que podrían empeorar la situación.

Nichols emitió recientemente un documento dirigido al electorado y a los partidos políticos antes de las elecciones parlamentarias del 6 de mayo en el que se opone al aborto y subraya la importancia del matrimonio y la familia.

"La elección del bien común" fue considerada por muchos periódicos un velado apoyo a los conservadores, que han puesto el matrimonio en el centro de su política fiscal.

Los conservadores van ligeramente por delante en los sondeos y podrían terminar con 13 años de gobierno laborista.

El Papa, que ha sido crítico con la legislación laborista, tiene previsto visitar Reino Unido en septiembre.