Kingston. Soldados y policías de Jamaica se enfrentaron este martes a aliados armados de un fugitivo supuesto capo de la droga que enfrenta la extradición a Estados Unidos, en el tercer día de una ola de violencia que ha cobrado la vida de 31 personas, en su mayoría civiles.

El sonido de los tiroteos intermitentes se repetía en distintas zonas de la capital de la turística isla caribeña, Kingston, mientras miembros de las fuerzas de seguridad realizaban búsquedas puerta a puerta para encontrar a Christopher "Dudus" Coke, de 42 años.

Estados Unidos pidió su extradición por cargos de tráfico de drogas y de armas.

El portavoz de la Policía Karl Angell precisó que 26 de las muertes de civiles, además de 25 heridos, se registraron en el vecindario Jardines de Tívoli en el oeste de Kingston, bastión de Coke, donde fiscales estadounidenses dicen que comanda un ejército de adolescentes armados.

Muchos murieron cuando policías y soldados fuertemente armados atacaron el barrio este lunes en su búsqueda. Entre los muertos se encontraban tres miembros de las fuerzas de seguridad.

Angell dijo que la policía detuvo a más de 200 personas e incautó armas de fuego.

Fiscales estadounidenses describieron a Coke como líder de la pandilla "Shower Posse", que asesinó a cientos de personas acribillándolas durante las guerras de la cocaína en la década de 1980.

El primer ministro jamaiquino, Bruce Golding, quien declaró un estado de emergencia en dos distritos de Kingston este domingo, defendió la operación lanzada en los Jardines de Tívoli.

"Estamos enfrentando una crisis (...) Las medidas son extraordinarias, pero hay respuestas extraordinarias a acciones extraordinarias de algunos", dijo Golding al Parlamento. Sostuvo que el estado de emergencia limitado se mantendría en efecto por un mes.

Dos de los civiles muertos recibieron disparos de supuestos aliados de Coke en el vecindario conocido como Ciudad Española, situado a 22 kilómetros al oeste de Kingston, dijeron autoridades.

El brusco aumento en la cifra de muertos siguió a reportes de residentes indicando numerosas bajas civiles durante el asalto el lunes en los Jardines de Tívoli. Habitantes reclamaron este martes que soldados los maltrataron y mantuvieron dentro de sus casas.

"Estamos hambrientos, no tenemos alimentos y no podemos salir afuera", dijo una mujer a Reuters por teléfono. "Algunos de nosotros estamos desesperados. Cada vez que intentamos salir de nuestras casas, los soldados nos persiguen de vuelta y nos dicen que permanezcamos dentro", declaró.

“Bajo asedio de criminales”. Algunos residentes reportaron que helicópteros militares lanzaron explosivos en el lugar este lunes.

El ministro de Información, Daryl Vaz, negó la información pero dijo que el Gobierno estaba determinado a combatir el crimen, que en el pasado dañó la posición de Jamaica como destino popular de vacaciones entre visitantes estadounidenses y europeos.

"Este país está bajo asedio de criminales y ha llegado el momento en que habrá que lidiar con ello y este Gobierno está preparado para lidiar con eso", declaró Vaz.

La violencia comenzó cuando supuestas pandillas aliadas de Coke abrieron fuego contra cinco estaciones policiales, robaron coches y saquearon el centro de Kingston este domingo.

Los disturbios, que interrumpieron los vuelos desde y hacia el aeropuerto de Kingston, llevaron al Departamento de Estado estadounidense a advertir a los estadounidenses a no viajar a esa ciudad y zonas aledañas.

Funcionarios dijeron que la violencia no ha tenido impacto alguno sobre la producción de bauxita, azúcar y banana de la isla. Sin embargo, algunos líderes empresariales se quejaron de un gran golpe al turismo.

Estados Unidos pidió la extradición de Coke en agosto de 2009, pero Jamaica inicialmente se negó, indicando que las evidencias contra Coke habían sido recolectadas mediante grabaciones ilegales de conversaciones telefónicas.

Finalmente, la semana pasada fue emitida una orden de arresto para comenzar los procedimientos de extradición de Coke. Fue procesado en Manhattan en 2009 por cargos de conspiración para traficar drogas y armas, acusaciones que suponen una pena máxima de cadena perpetua.

El portavoz del Departamento de Estado estadounidense P.J. Crowley dijo que su país aún esperaba que Coke sea entregado.

"Presentamos la petición de extradición a Jamaica el año pasado y el Gobierno recientemente decidió arrestarlo. Obviamente deben pasar por un proceso legal para evaluar si la extradición es apropiada según la ley jamaicana", señaló.