La Paz. La violencia psicológica es el peor flagelo que sufren los escolares bolivianos y en particular las niñas, seguida por el maltrato físico y el acoso sexual, dijo un estudio del ministerio de Educación difundido este miércoles en esta capital.

La titular de la Unidad de Género del Ministerio de Educación, Roxana Zaconeta, explicó a Xinhua que los niños reproducen en la escuela la violencia que viven en sus hogares, con manifestaciones más agudas para las mujeres.

El estudio hecho en noviembre de 2012 incluyó a 125.200 alumnos de 1.172 unidades educativas en zonas rurales y urbanas de Bolivia.

Según el estudio, el 45% fue blanco de insultos, apodos y bromas groseras como parte del fenómeno de violencia psicológica.

Le siguen en segundo lugar con el 28% las agresiones físicas, que incluyen peleas y agresiones.

El acoso sexual y las miradas lascivas constituyen 6,5% de los casos de este tipo de agresión, según el estudio.

Los aspectos más ridiculizados luego de la condición de mujer se relacionan con el físico de la persona, el color de la piel y aún la estatura.

Los varones resultan el sector más activo de agresión con 24%, según el estudio.

"Una vez más se ratifica el machismo como un factor de violencia en las escuelas", agregó Zaconeta, tras apuntar que 12,7% de los profesores varones se ven inmersos en episodios de agresión, seguidos de mujeres estudiantes con 11% y 10,7% en el caso de las docentes mujeres.

Expone el estudio que el 90% de los encuestados, entre ellos estudiantes, maestros, padres y personal administrativo coincide en que la violencia es cotidiana en los planteles educativos del país.

"El diagnóstico demuestra que la violencia se reproduce, pues los niños violentos responden a hogares donde hay maltrato", añadió Zaconeta.

A su vez, el psicólogo Luis Ríos Mamani manifestó que el problema es mayor a lo que se cree, aunque es difícil encararlo debido muchas veces a la falta de denuncia.

"El bullying o acoso escolar es una dolorosa realidad", expone Ríos Mamani, quien sugiere la prevención y el apoyo integral de padres, profesores e instituciones.

El jefe de la Unidad de Transparencia del Ministerio de Educación, Carlos Echazú, consideró que "los responsables de que el bullying no ocurra son los directores y profesores de estos colegios; si es que un padre no recibe respuestas, debe acudir a instancias superiores aduciendo negligencia".