DIJIMOS: Peña Nieto partió con el pie en el acelerador. Elba Esther Gordillo, presidenta vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación  y tal vez la mujer con más poder político en los últimos 20 años, fue detenida, acusada de desviar más de US$ 150 millones de recaudaciones sindicales  (“Carrera de fondo”, AméricaEconomía N° 424).

 LO NUEVO: El arresto del exgobernador del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Andrés Granier significó un nuevo golpe, similar a la detención de Elba Esther Gordillo, para el poder político mexicano. El exmandatario de Tabasco deberá responder por los delitos de lavado de dinero y evasión fiscal.