DIJIMOS: Monsanto se ha ganado la fama de malo de la película. Documentales, reportajes investigativos, informes de ONG denuncian sus prácticas y la acusan de querer apoderarse de la cadena alimentaria, opononerse al rotulado de alimentos transgénicos y hacer una suerte de “matonaje genético” (“La guerra de los genes”, AméricaEconomía N° 424).

LO NUEVO: Una enorme tensión se notó en los mercados mundiales de trigo, tras el descubrimiento, por primera vez, de trigo modificado  por Monsanto que no estaba autorizado en una finca en EE.UU. Para Greenpeace y otras ONG la contaminación por transgénicos amenaza los ingresos de los agricultores y el poder de elección del consumidor.