Se sabe. La mayor pasión de John Travolta no es actuar: es pilotear aviones. Por ello que llegase a Lima, la primera semana de junio pasado, al mando de su propio jet no extrañó a nadie. Tampoco que lo hiciera para promocionar los relojes Breitling. Fundada en 1884 por León  Breitling, la compañía se ha asociado desde siempre con el vuelo y los cronómetros de alta precisión. En la capital peruana el actor fue la estrella del lanzamiento de una tienda de relojes de lujo en Miraflores. El local no tuvo mucho vuelo. <una semana después fue clausurado por incumplir 11 normas municipales y multado por resistir el cierre. Para colmo, la selección peruana, de la cual Travolta se declaró fan, perdió con Colombia. ¿Vade retro, John?