ae brand lab

Ricardo Jaramillo, de Grupo Sura: “Tenemos que ser muy fieles a la estrategia de regionalización, optimización y rentabilización”

Atrás quedaron los años de fuerte expansión del holding multilatino Grupo Sura, que, según su vicepresidente de Desarrollo de Negocios y Finanzas, ha podido acelerar el proceso de rentabilización de sus filiales que emprendió en los últimos años. Tras un fuerte ajuste de correa y un importante descenso en sus gastos, encara un 2021 estable.
Miércoles, 13/10/2021 Laura Villahermosa

Si bien Ricardo Jaramillo, VP de Desarrollo de Negocios y Finanzas del holding de origen colombiano Grupo Sura, es optimista respecto al desempeño del grupo este año, se muestra cauto al hacer proyecciones. La pandemia, al fin y al cabo, ha añadido un componente de incertidumbre al desempeño de los negocios de América Latina, y aunque los ejecutivos con corte financiero piensan en trimestres, Jaramillo y su equipo van mes a mes. “Acá decimos que vamos llevando mes a mes. Definitivamente, hablar de que tenemos claro que la pandemia pasó es muy difícil”, dice el ejecutivo colombiano.

El panorama para las finanzas del grupo, sin embargo, se vislumbra estable y, como ya comentó el mismo Jaramillo en la última presentación de resultados, podrían crecer 15% en ingresos. Y es que más de año y medio después del estallido de la pandemia ya tienen mucho más calibrado lo que les puede pasar y dónde están “los dolores”.  “Eso nos da mucha más tranquilidad de ir viendo cómo puede ser la proyección. En 15 meses tenemos las diferentes palancas y hemos visto en qué punto las compañías han reaccionado bien”, dice.

El ejecutivo se refiere a las medidas llevadas a cabo por sus filiales ante la onda generada por la pandemia, que acabaron dejando tras de sí una caída en sus ganancias netas del 80,4%, con unos resultados de 336.237 millones de pesos (US$ 91 millones). Y entre los responsables de este descenso se encontraron el aumento de la siniestralidad de su filial multilatina Suramericana, la caída en ingresos por inversiones (del 21,8%) por los menores rendimientos de los portafolios de las aseguradoras y fondos de pensiones y la disminución de utilidades de algunas de sus compañías asociadas. “La pandemia nos ha golpeado principalmente en dos puntos: uno, en los resultados del banco del año anterior [Bancolombia] y otro, en Suramericana, que tiene un negocio muy grande en Colombia de salud, vida, y generales”, dice Jaramillo.

Las cifras de Grupo Sura de enero a junio, sin embargo, evidencian el cambio de tendencia en sus finanzas este año y refrendan las positivas perspectivas de su vicepresidente de Desarrollo de Negocio y Finanzas. En ese lapso registró ingresos por 11,7 billones de pesos colombianos (US$ 3.220 millones), lo que supone un crecimiento del 14,6% y una utilidad neta de 672.000 millones de pesos (US$ 186 millones). Y es que sus compañías asociadas –que forman parte de su portafolio pero en las que no tiene mayoría accionarial, como Grupo Argos o Bancolombia– incrementaron sus ingresos en 322,9%. Respecto a sus filiales, la gestora de activos, inversiones y pensiones Sura Asset Management aumentó sus ingresos por comisiones 15,2%, mientras que Suramericana logró una utilidad neta positiva en el segundo trimestre, de US$ 2,7 millones. Recientemente, además, la agencia calificadora S&P Global Ratings ratificó la calificación de riesgo del grupo como holding de inversiones en BB+ y le concedió una perspectiva estable.

“Lo que esperamos es continuar con una buena dinámica de crecimiento en los ingresos. Vamos a mantenernos en un fuerte control de gastos para tenerlos alrededor del 0%”, detalla Jaramillo.

Acción en recuperación

El primer semestre de este año, en un escenario de protestas sociales en Colombia y de pérdida del grado de inversión del país, ha sido especialmente duro para las compañías que cotizan en la Bolsa de Valores local, entre ellas las del Grupo Sura. De hecho, en ese lapso el índice bursátil MSCI Colcap de la bolsa cayó 13,14%, aunque en los últimos meses se ha ido recuperando. En el caso de Sura, el valor de su acción GRUPOSURA descendió hasta los 17.300 pesos en agosto de este año (que contrastan con los 26.260 que alcanzó en diciembre de 2020), pero ha ido escalando hasta los 21.970 pesos al cierre de esta edición, mientras que la cotización de su acción preferencial en la misma plaza bursátil PFGRUPSURA –que experimentó fuertes caídas en mayo y agosto– se sitúa en 18.910, frente a los 22.370 pesos de final de año.

“Son temas asociados a factores externos de mercado y a factores nuestros internos, sobre los que tenemos que hacernos cargo y mostrar los resultados y la generación de valor por encima del costo de capital. En la medida de que mostremos eso compensamos de una buena forma las debilidades que pueda tener en el mercado [colombiano] por ser menos líquido y con menos actores”, dice al respecto Ricardo Jaramillo.

El ejecutivo divide en dos los proyectos en los que está trabajando el holding. El primero tiene que ver con las inversiones de sus dos filiales, Suramericana y Sura Asset Management, que prosiguen en el lanzamiento de nuevas soluciones. “La estrategia de Suramericana es entender por dónde van las diferentes tendencias en el mundo, cómo nos anticipamos a tener los productos que ayuden a nuestros clientes a compensar los posibles riesgos y aprovechar las oportunidades. Sura Asset Management también está analizando y lanzando nuevas soluciones, productos y fondos”, dice.

El segundo punto tiene que ver con la apuesta del grupo de los últimos años, tras su agresiva expansión años atrás: la rentabilización de su portafolio. Ahí entran temas asociados a la propia acción del grupo –a través de una readquisición de acciones por 300.000 millones de pesos (alrededor de US$ 80 millones)– y un proceso de desapalancamiento para tener mucha mayor flexibilidad financiera.  “Tenemos una cantidad de ideas sobre el tema que están enfocadas en cómo hacemos que el mercado reconozca el valor de nuestra acción, cómo fondeamos una estructura de capital adecuada, cómo asignamos ese capital de la forma más eficiente y cómo gestionamos las inversiones para tener una rentabilidad que nos permita hablar con nuestros públicos de interés del retorno que estamos dando”, detalla.

Jaramillo asegura buscar optimizar la huella de negocio de sus filiales, que todavía tienen escala para crecer en canales, productos y clientes por sí mismas. Matiza, no obstante, que no renuncian a un crecimiento inorgánico, aunque reconoce que no se imagina adquisiciones tan significativas como las que llevaron a cabo años atrás (entre ellas la compra de la operación de la institución financiera de origen neerlandés ING en América Latina). Podrían darse, más bien, adquisiciones que complementen la huella de negocio. “Somos conscientes de que pueden haber oportunidades interesantes, pero tenemos que ser muy fieles a la estrategia de regionalización, optimización y rentabilización de lo que ya tenemos”, dice.

El vicepresidente de Desarrollo de Negocios y Finanzas del grupo de origen colombiano asegura que la pandemia ha acelerado justamente el proceso de rentabilización, porque les ha obligado a hacer un fuerte esfuerzo en el control de gastos.

Y es que en 2020 el grupo llevó a cabo una revisión de sus modelos operativos para perfeccionar los diferentes puntos de los procesos de sus filiales y ver si estaban agregando valor o no. Y este análisis, sumado al camino de digitalización, ha acelerado la transformación de las compañías. “Por ejemplo, hoy gran parte de la venta nueva de Sura Asset Management es digital. En Suramericana, por otro lado, hemos implementado un proceso muy eficiente de siniestro estándar que permite al cliente gestionarlo digitalmente a través de una aplicación”, dice Jaramillo, cuya compañía manifestó en su último evento de presentación de resultados que busca aumentar su eficiencia patrimonial no solo para mejorar el retorno sino para acelerar su proceso de desapalancamiento.

En aras de cuidar la liquidez

En 2016 el Grupo Sura puso en marcha un programa de apoyo a empresas de tecnología, que denominó Sura Ventures, con el objetivo de monitorear e invertir en compañías que permitieran transformar su portafolio. Tras la primera “cosecha” en startups y la inversión de alrededor de US$ 30 millones en 14 empresas, sin embargo, la inyección de capital en nuevas empresas permanece pausada, con el objetivo de cuidar la liquidez del grupo.

“Hemos decidido dejar esa primera cosecha muy quieta, ver cómo es la oportunidad de rotar ese portafolio [..]. No tiene sentido llenarnos de empresas”, dice Jaramillo.

En julio de este año, justamente, el holding pudo “rotar” una de sus inversiones y vendió su participación en la empresa de base tecnológica dedicada al aseguramiento en salud a personas mayores de 65 años en Estados Unidos Clover Health, que se fusionó en un SPAC con Social Capital Hedosophia Holdings Corp. Ello le permitió recibir US$ 7,6 millones, 1,9 veces su inversión en dólares.

“Nuestro caso es muy distinto [a los de los fondos de venture capital]. Hicimos una apuesta muy calculada en términos de riesgo, muy acorde a la disponibilidad de flujo que tenemos y a la estrategia de ver cómo transmitimos capacidades a las compañías. Eso se ha logrado y ahora es cómo recirculamos ese capital. Ojalá tengamos más ejemplos como los Clover”, dice Jaramillo, quien en la presentación de los resultados del segundo semestre aseguró que continúan con el proceso de analizar posibles desinversiones.

El ejecutivo recalca que son muy cuidadosos en dónde es mejor invertir lo que no implica pausar todas sus inversiones. De hecho, en junio de este año el grupo destinó US$ 1,5 millones a VaxThera, una compañía que se dedica a la investigación, desarrollo e innovación de biológicos y con la que podrá producir y comercializar vacunas en su país de origen y en América Latina.

“La frecuencia entre las pandemias ha disminuido y la mejor forma que tenemos de atender a nuestros afiliados en salud, que son entre 8 y 9 millones de personas en Colombia, es teniendo capacidades para no depender de vacunas de terceros y tener nosotros la producción. Es bastante importante”, dice Ricardo Jaramillo.

El grupo prevé una inyección de US$ 54 millones de Seguros Sura Colombia para una primera fase de este proyecto, que tomará alrededor de tres años. En esta fase, se iniciará el desarrollo de una vacuna de refuerzo contra el SARS-CoV-2, y se creará una planta de 35.000 m² para producir hasta 100 millones de dosis al año, entre otras cosas. La compañía también importará varios tipos de vacunas tanto para el coronavirus como para enfermedades tropicales junto a aliados estratégicos.  

Recuperación en tiempos de incertidumbre

La labor del equipo corporativo del Grupo Sura –según Ricardo Jaramillo– es agregar una capa de valor adicional al valor que de por sí generan las compañías que lo forman. Se trata de “volar a 30.000 pies de altura, viendo el futuro de muchos aspectos de lo que pueda pasar en la región, cómo darle una visión agregada al portafolio”. Si bien la recuperación de las economías regionales avanza –el FMI prevé que crezcan 6,5% este año– las empresas de la región se enfrentan a un escenario de diversos riesgos políticos, con nuevos gobiernos y elecciones próximas en Colombia y Brasil, pero Jaramillo se muestra optimista.

“Nos toca hacernos cargo de generar optimismo y esa confianza para continuar hacia adelante en la región. Momentos fáciles no, discusiones fáciles, no. Que la tenemos clarísima, no. Hay que ser realistas, optimistas pero realistas”, matiza.

Por lo pronto, este año el grupo ha logrado acercarse a los números prepandemia en un escenario de protestas en Colombia, retiros de los fondos previsionales en Chile, Perú, y pérdida del grado de inversión de Colombia. “Vamos evolucionando en una senda de recuperación positiva”, dice Jaramillo.

*Fotos: Reuters/Grupo Sura