Funcionarios de la Unión Europea llamaron a Grecia y a sus prestamistas el jueves a concluir una retrasada revisión de un rescate para salvaguardar la recuperación económica, pero Atenas afirmó que no pedirá "un euro más" a sus ciudadanos golpeados por la austeridad.

Las conversaciones inconclusas entre Grecia y sus acreedores internacionales sobre reformas económicas y alivio a la deuda están en peligro de reactivar la crisis que casi llevó a la salida de Grecia de la zona euro hace dos años.

El fracaso para llegar a un acuerdo sobre varios aspectos de lo que se debe hacer ha proyectado dudas sobre el futuro del programa de rescate de Grecia de 86.000 millones de euros, con la retención de nueva ayuda mientras continúe el estancamiento en las negociaciones.

Grecia seguía diciendo que no impondría más austeridad sobre su población, que ha estado viviendo con una profunda recesión, deflación y una tasa de desempleo de cerca de un 25%.

El comisario europeo para asuntos económicos y financieros, Pierre Moscovici, que visitó Atenas el miércoles, dijo que tenía la "esperanza" de llegar a un acuerdo político antes de una reunión de ministros de Finanzas de la zona euro el próximo lunes.

"Un acuerdo sobre la forma de avanzar para el programa griego es absolutamente necesario (...) Con un poco de esfuerzo de todos los involucrados, parece factible", comentó Moscovici a periodistas en Viena.

Pero cuando sólo quedan cuatro días, había pocas señales públicas de un compromiso.

"El Gobierno griego está negociando con responsabilidad y determinación ... pero, sin embargo, todo eso debe ser sin peso adicional y sin costos adicionales para la sociedad griega", dijo en una conferencia de prensa el portavoz del Gobierno griego, Dimitris Tzanakopoulos.