-¿En qué van las negociaciones?

-Estamos en la octava ronda de negociación y lo que le puedo confirmar es que hemos avanzado bastante en los aspectos técnicos, así que como estamos en buenos términos, no vislumbramos que vaya a existir algún contratiempo.

-¿Qué son los detalles técnicos?

-La negociación está revestida de confidencialidad y lo único que le puedo decir es que el acuerdo, al ser entre países que tienen muchísimos intereses económicos de por medio, se ven con mucho detalle cada uno de los artículos. En el memorándum de entendimiento que firmaron las cancilleres de los dos países nos regimos por modelos internacionales reconocidos, pero el punto es que avanzamos de buena manera y creemos que esta ronda terminará con los aspectos técnicos negociados y cerrados.

-Es la octava ronda. ¿Se necesitan más o puede definirse de una vez?

-En cuanto a lo técnico, lo más probable es que esta sea la última ronda, luego vendrá el nivel político que definirá cuándo podrá cerrarse el acuerdo.

-El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, viajó a Washington, se va a reunir con el FMI, el BM y habló de exponer la situación con Panamá. Se va a proponer que sea visto como paraíso fiscal para el mundo entero. ¿Qué opinión le merece?

-Lo hemos dicho abiertamente: rechazamos cualquier categorización de Panamá como paraíso fiscal. Panamá tiene una legislación que ha pasado las revisiones del Foro Global de Transparencia como del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Hemos superado etapas de revisión en las que estos mecanismos han reconocido que nuestra legislación está conforme a los estándares internacionales. Y la declaración de paraíso fiscal no es subjetiva ni aleatoria, sino que tiene que cumplir con ciertas condiciones.

-Colombia ha pedido que ustedes entreguen la información financiera de los nacionales que tienen algún tipo de relación con Panamá. ¿Por qué es tan difícil que la den?

-Panamá está incluyendo en esta negociación una cláusula de intercambio de información y se ajusta a los modelos internacionales, es una cláusula de información a requerimiento, para Panamá no es difícil darla, simplemente hay que hacerla con base en lo que establezca el acuerdo, y esa misma cláusula es general para todos los países.

-Usted dice que entregan información a requerimiento. ¿Pero por qué es tan difícil entregar la información de todos los colombianos?

-El intercambio de información no se hace de esa manera. Ningún país intercambia información de nadie en términos generales, siempre se intercambia según lo que se haya acordado. Sí es cierto que el Foro Global está trabajando en un modelo de intercambio de información automático, sin embargo, ese modelo a la fecha no está vigente, y si lo está será en dos o tres años, ningún país está preparado para intercambiar información de manera automática, con lo cual lo que usted dice no es una realidad no sólo para Panamá, sino para el mundo entero.

-Panamá propone entregar información, como la pide Colombia, pero desde enero de 2017. Y Colombia la pide hacia atrás porque está buscando a los evasores...

-Las negociaciones de la cláusula de intercambio de información que están en el memorándum dicen que es intercambio de información a requerimiento y establece unos detalles que no se pueden revelar. Le puedo decir que lo que se está negociando es con base en el modelo OCDE 2010.

-Abrir empresas en el extranjero no es un delito, pero evadir impuestos sí. ¿Cómo les cayó el escándalo de Panama Papers?

-Se ha utilizado mal el nombre de Panamá, porque quien haya visto los informes de esa investigación puede ver que se habla de 21 jurisdicciones distintas a Panamá y de 10 bancos europeos que no están en Panamá. Rechazamos que se use el nombre de Panamá para atacar las sociedades offshore, porque en todo caso si lo que se quería era atacar ese tipo de sociedades, pues lo debieron definir así. Respetamos las leyes, estamos comprometidos con la transparencia y nuestras normas están conformes con los estándares internacionales.