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Los profesores y el desafío de convertirse en "artesanos" de la enseñanza
Martes, Marzo 21, 2017 - 15:13

Andrea Alliaud comparte en "Los artesanos de la enseñanza" todo lo que debes saber para hacer de tu profesión un oficio.

Enseñar en la actualidad es todo un desafío, y para Andrea Alliaud, autora de “Los artesanos de la enseñanza”, esa complicación podría traer consecuencias sobre la propia acción, desde la parálisis, es decir, aquel docente que no puede enseñar y se retira de la situación, hasta la hiperacción, que se da cuando el docente pretende hacer algo a cualquier precio, tratando permanentemente de restablecer las condiciones que supuestamente harían posible la enseñanza.

Sin embargo, para la también doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad de Buenos Aires, enseñar hoy ya no puede concebirse como “aplicar”  o “bajar” lo aprendido en el profesorado o en algún espacio de capacitación. “Enseñar hoy es ante todo crear, inventar, salirse del guión o del libreto. Probar y ser puesto a prueba en cada circunstancia.

En ese sentido, Alliaud propone en su nueva publicación, considerar la enseñanza como una artesanía u oficio, que vendría a ser la habilidad de hacer algo bien, por el simple hecho de hacerlo de ese modo.

Tomar como base el oficio, significa también que el trabajo pueda objetivarse y que el profesional pueda decir “esta es mi obra, es el resultado de mi actividad, puedo mostrarlo y demostrarlo

¿Qué tan beneficioso puede ser para los profesores? Aquí te dejamos algunas de las conclusiones que rescatamos de la publicación.

- Existe la necesidad de ir construyendo el oficio de enseñar a lo largo de todo el proceso formativo convocando al saber que se produce al enseñar, invitando a la experiencia, creando y recreando formas o maneras de formar que superen la dicotomía entre la teoría y la práctica, entre el saber y el hacer, entre el pensamiento y la acción, cualidad fundamental para llegar a ser artesanos.

- Llegar a convertirnos en artesanos de nuestro propio trabajo, comprometidos con lo que hacemos, nos acerca a aquellos con quienes trabajamos y, a la vez, nos proyecta hacia la humanidad que contribuimos a enternizar, porque elegimos hacerlo.

- Cuando la artesanía se desarrolla en alto grado, supera la actividad mecánica, permite sentir más plenamente lo que se está haciendo y pensar en ello con mayor profundidad.

- Las prácticas mejoran y llegan a convertirse en artesanía cuando la información y la acción se convierten en conocimiento. Mediante estos procesos, las personas se hacen más habilidosas.

- El desafío de cualquier proceso formativo es formar docentes experimentados que puedan vivir experiencias, y así abrirse a lo que sucede y aceptar lo inesperado.

- La enseñanza de un oficio requiere de formas de transmisión específicas, de situaciones especialmente creadas para que quienes se están formando puedan apropiarse de aquello que se transmite, es decir, puedan “metabolizar” la transmisión.

- Durante el recorrido por la práctica, los docentes en formación tiene que aprender el oficio de enseñar y este aprendizaje remite a un saber (capacidades), un sentir o un saber ser (compromiso, confianza) y un saber estar, propios de este trabajo cuyo objeto son personas sobre las que se actúa, se interviene, se forma, se transforma…

- Además de capacidades técnicas, para ejercer un oficio se requiere habilidades sociales, compromiso con lo que se hace y confianza (hacia las instituciones y los sujetos involucrados en la tarea.

Imágenes | Pixabay

 

Autores

Fernando Zúñiga