Tegucigalpa. Honduras construirá un nuevo aeropuerto internacional en el centro del país por US$163 millones para sustituir al peligroso aeródromo que opera en la capital, dijeron el jueves las autoridades del país centroamericano.

El proyecto estará a cargo de un consorcio formado por la firma local Inversiones EMCO y el operador del Aeropuerto Internacional de Munich-Franz Josef Strauss, que invertirán US$87 millones por una concesión por 30 años. El resto del financiamiento provendrá de fondos de cooperación española y del Gobierno de Honduras.

El nuevo aeropuerto, que se ubicará en la base militar aérea de Palmerola -unos 65 kilómetros al norte de Tegucigalpa-, reemplazará al de Toncontín, uno de los más temidos del mundo por los pilotos debido a su ubicación montañosa y su corta pista de 1.800 metros.

"Con este aeropuerto le vamos a dar alternativa a la capital para que los pasajeros puedan aterrizar en un aeropuerto en el que no van a poner en riesgo su vida", dijo el presidente, Juan Orlando Hernández, en rueda de prensa.

El nuevo aeropuerto, con una pista de 2.440 metros y localizado en un valle, estaría operativo en 2018.

Los pasajeros de los aviones que aterrizan en el actual aeropuerto que sirve a Tegucigalpa se persignan y oran cuando los aviones inician el proceso de aproximación, y aplauden emocionados cuando el aterrizaje culmina con éxito.

El más reciente accidente mortal registrado en Toncontín fue en 2011, cuando 14 personas murieron al estrellarse en un cerro cercano la avioneta en la que viajaban. El peor episodio fue en 1989, con 131 muertos tras la caída de un Boeing con 146 pasajeros.

El nuevo aeropuerto, con una pista de 2.440 metros y localizado en un valle, estaría operativo en 2018 como parte de un plan de obras de infraestructura alentadas por el Gobierno, en su mayoría a través de concesiones privadas, para mejorar las comunicaciones del país centroamericano.

Los militares de la base de Palmerola, una instalación construida por Estados Unidos en la década de 1980 y donde hay acantonados unos 400 soldados de ese país, continuarán operando en el lugar, dijo Hernández.

Logro. Previo a este anuncio, Hernández expresó su satisfacción por lograr iniciar un proyecto del cual se hablaba desde hace 20 años. Indicó que esta obra será muy útil para Honduras, para la región Centroamericana y el resto del continente.“Hay que darnos cuenta cuál es la potencialidad que Dios le dio a Honduras al ponernos en el centro de América”, comentó.

Hernández reconoció que “habrá críticas cuando se sueña y cuando se inician proyectos de esta magnitud”, pero “si nos quedamos teniendo la atención después de estar convencidos de que esto es lo bueno y lo justo para Honduras, entonces seguiremos haciendo lo mismo, y esta generación de hondureños no estamos para seguir haciendo lo mismo”.

Puntos destacados. Destacó que el nuevo aeropuerto de Palmerola es uno de los ejes importantes del centro logístico de Honduras, que incluye millonarias obras de infraestructura y se sumará a los aeropuertos de San Pedro Sula, Roatán, La Ceiba, Copán Ruinas, Tela, Gracias y Catacamas.

Anunció que “Palmerola va a seguir siendo una base militar hondureña junto a nuestros socios de Estados Unidos”, porque hay que combatir problemas como el narcotráfico.

El presidente Hernández aseguró que a los empleados del aeropuerto de Toncontín “les irá mejor al tener esta relación con Palmerola, porque es un proyecto de todos, es un proyecto de Honduras”.

La obra. La construcción de esta obra iniciará en junio de este año y culminará en enero de 2018, según informó el ministro de la Insep, Roberto Ordónez. Detalló que la terminal aérea contará con un área de 20.400 metros cuadrados. Además tendrá la capacidad de atender aproximadamente a 1.5 millones de pasajeros, con una generación de 3.500 empleos directos y unos 7.000 trabajos indirectos. Explicó que entre las obligaciones de la empresa está el mejoramiento de la pista principal y la construcción de la terminal de pasajeros, de aproximadamente 11 mil metros cuadrados.

También la elaboración de la estación de bomberos, de la terminales de carga de 1.500 metros cuadrados, las torres de control, los edificios multipropósitos y una nueva calle de acceso con carriles de aceleración y desaceleración que vendrán desde la carretera CA-5.

Indicó que el puerto de embarque tendrá 16 puestos de chequeo de pasajeros, salas VIP y de espera, cuatro mangas para el abordaje y usará energía solar para cubrir parte de sus necesidades.Por su parte, Carlos Miranda, alcalde de Comayagua, dijo que este aeropuerto atraerá muchos beneficios. “Es una oportunidad que debemos aprovechar porque a través de este aeropuerto podremos tener mejores opciones, sobre todo en el crecimiento económico de nuestros municipios, de nuestras familias”, expresó.

* Con información de El Heraldo de Honduras y Reuters.