Red de carreteras de Guatemala muestra total deterioro

Guatemala

Según Héctor Fajardo, directivo de la Cámara de Transportistas Centroamericanos, las rutas están tan arruinadas que recorridos que un camión debe hacer en tres horas, tardan cinco o seis.

Jorge Mario González, ex presidente del Colegio de Ingenieros, señaló que recién recorrió las carreteras del país y constató que están muy dañadas; incluso hay rutas que ya terminaron su vida útil (Fotografía: PrensaLibre.com).

  • Mar, 09/27/2011 - 19:20

Baches, hundimientos y derrumbes son los principales problemas que enfrentan miles de automovilistas y transportistas de pasajeros y de carga en la red de carreteras de Guatemala, la cual muestra un total deterioro, en parte por el invierno y por la falta de mantenimiento.

Según Héctor Fajardo, directivo de la Cámara de Transportistas Centroamericanos, las rutas están tan arruinadas que recorridos que un camión debe hacer en tres horas, tardan cinco o seis.

Afirmó que no han cuantificado las pérdidas, pero además de quedar mal con las empresas por retrasos en la entrega de la mercadería, hay daños en los camiones por tantos baches, lo cual aumenta los costos; refirió que el mismo impacto tienen en todo el país.

Jorge Mario González, ex presidente del Colegio de Ingenieros, señaló que recién recorrió las carreteras del país y constató que están muy dañadas; incluso hay rutas que ya terminaron su vida útil, como la de Cocales, en la Costa Sur, hacia la frontera con México, la cual se debe reconstruir en su totalidad, “por estar en pésimas condiciones”.

También explicó que la carretera de Retalhuleu al Puerto de Champerico está casi intransitable, y lo mismo ocurre con la ruta del Polochic, de Alta Verapaz al Lago de Izabal, donde hay tramos abandonados.

Al Atlántico. Durante un recorrido efectuado por Prensa Libre por las principales rutas del país se constató el mal estado de las vías.

En la ruta al Atlántico, desde la capital hasta El Rancho, El Progreso, el asfalto en general está en buen estado, pero existe una amenaza constante de derrumbes.

En el kilómetro 58 de esa vía hay un tramo corto donde el pavimento está lleno de baches grandes que obligan a los conductores a reducir la velocidad para esquivarlos.

También hay problemas similares entre Sanarate y El Progreso.

Carlos Urízar, conductor de transporte pesado, señaló que a veces ha perdido hasta tres horas debido a los trabajos de limpieza en la ruta después de un derrumbe.

Las Verapaces. En la ruta a las Verapaces, un hundimiento en el kilómetro 117 dejó solo un carril para ambas vías, mientras los trabajos de reconstrucción están en la fase de estabilizar el suelo con un muro de gaviones de más de 10 metros de altura.

Otro derrumbe dividió la vía en los kilómetros 120 y 124, y los vehículos usan un paso de terracería.

Al menos otros cuatro derrumbes grandes dificultan el paso en la Cumbre de San Elena, en la ruta a las Verapaces, donde la falta de señalización pone en riesgo a los pilotos.

Interamericana. La ruta Interamericana, que une los departamentos de occidente, está en mal estado y representa un peligro para los conductores, debido a los continuos derrumbes.

Del kilómetro 96, en Tecpán Guatemala, hasta el kilómetro 170, Santa Catarina Ixtahuacán, Sololá, se observan tramos de asfalto colapsados por múltiples aludes.

Manuel Xum Vásquez, del Consejo Comunitario de Desarrollo de la aldea Agua Escondida, Sololá, expuso que transitar por esa ruta es muy peligroso durante el invierno, debido al mal estado en que se encuentra.

Rafael González Sajvín, conductor de transporte de carga, aseguró que desde el paso de las tormentas del año último no se han visto mayores trabajos para dejar estable la ruta, pese a que se han registrado muchos accidentes porque se habilitan vías en carriles contrarios, pero sin señalización adecuada.

Hacia el Pacífico. En la ruta al Pacífico, uno de los tramos más averiados es del kilómetro 112 al 171,5, donde hay baches de un metro de diámetro y hasta 50 centímetros de profundidad. El punto más dañado está en el kilómetro 131, donde el río Bravo destruyó 500 metros de asfalto durante el invierno pasado y no ha sido reparado.

En esa misma ruta, en el kilómetro 126, durante la tormenta Ágatha quedó destruido el puente San Francisco, en donde se colocó uno tipo bailey, pero los vehículos resbalan y en lo que va de este mes se han registrado al menos 20 colisiones.

Alfredo Cóbar, director de la Unidad de Conservación Vial, justificó que por la falta de recursos desviaron los fondos de mantenimiento y bacheo para atender las emergencias del invierno.

*Carreteras que cubren el país:

Tres mil kilómetros de carreteras asfaltadas tiene el país.

Covial  admitió hace un mes que el 42% de la red está en mal estado, pero se cree que es más.

*Derrumbes:

Ruta Interamericana a occidente es zona húmeda.

De la capital  a Quetzaltenango hay 201 kilómetros, y a San Marcos,  253.

Esa vía se caracteriza por retener mucha humedad en el suelo.

Debido a cortes muy verticales en las ampliaciones de la ruta  se producen derrumbes sobre la carretera.

El área de mayor riesgo está entre Tecpán Guatemala y Los Encuentros.

En la carretera de Sololá a Panajachel hay derrumbes.

*Obstrucción:

En la ruta al Atlántico hay  obstrucción debido a baches y derrumbes.

De la capital a Puerto Barrios, Izabal, hay 297 kilómetros.

Esa vía es parte del corredor seco que une el océano Pacífico con el Atlántico, pasando por la capital.

El área de deslizamientos está entre la capital y El Rancho, El Progreso.

Se producen derrumbes que tapan hasta cuatro carriles.

También hay problemas de baches en varios tramos de esa carretera.

*Baches:

Hundimientos y baches afectan en la Costa Sur.

La ruta tiene unos 262 kilómetros de extensión, de la capital a  Tecún Umán, San Marcos.

Del kilómetro 132 al 140 hay gran cantidad de baches profundos.

Las correntadas socavan el pavimento, por lo que se corre el riesgo de que se pierda un carril en el tramo de Siquinalá, Escuintla.

La vía  a Puerto de Champerico, Retalhuleu,  se encuentra muy deteriorada.

Es la ruta hacia la zona turística de Retalhuleu.

*Inestable:

La carretera a las Verapaces tiene  hundimientos en varios tramos.

De la capital a Salamá, Baja Verapaz, hay 150 kilómetros, y a Cobán, Alta Verapaz, 215 kilómetros.

Hundimientos de gran tamaño, cerca de la Cumbre Santa Elena,  causan retrasos  a  viajeros y transportistas.

El suelo húmedo requiere tratamiento especial para estabilizarse.

Es el principal acceso a la región maderera, cafetalera y de cardamomo del país.

También comunica con la Franja Transversal del Norte.

*Sismos:

En la ruta al oriente del país se han registrado  derrumbes   debido a sismos.

De la capital  a Ciudad Pedro de Alvarado, frontera con El Salvador, hay 166 kilómetros.  

La mayor parte de los derrumbes  se registran en Jutiapa, ya que es epicentro de sismos.

La carretera también es  afectada por correntadas, durante el invierno.

Es la ruta costera que une las fronteras con México y El Salvador.

Es camino a zonas turísticas y de transporte de ganado.

autor

PrensaLibre.com

Comentarios

|