Tres empresas ecuatorianas se encuentran entre las mayores firmas de la región

Ecuador

Petroecuador, Corporación Favorita y Conecel nuevamente fueron las únicas ecuatorianas dentro del ranking de América Economía sobre las 500 mayores empresas. Las novedades se dan en Petroecuador cuyo rumbo está en pleno debate.

Con una producción diaria que pese a las inversiones no logró sobrepasar los 200 mil barriles, Petroecuador se alejó mucho más de sus colegas estatales de la región.

  • Sáb, 07/24/2010 - 19:10

Quito. Sin sorpresas llega para Ecuador el ranking de las 500 mayores empresas de América Latina. Tal como ocurrió en el año 2008, Petroecuador, Corporación Favorita y Conecel son las nacionales que siguen codeándose con las grandes de la región.

Juntas suman para 2009 un total de US$ 10.525,2 millones en ventas, equivalentes al 20,2% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, calculado según la cifra más actualizada del Banco Central del Ecuador en US$ 52.022 millones.

La novedad viene por el lado de su ubicación dentro del ranking. Aunque las tres compañías han descendido en comparación con 2008, la estatal Petroecuador es la empresa que mayores escalones ha bajado: pasó del puesto 27 al 57, con una caída del 25,9% en sus ventas. Volvió, así, casi a la misma ubicación que alcanzó en 2007, antes de que los elevados precios del barril de petróleo que caracterizaron al año 2008 la catapultaran casi 30 posiciones.

Con una producción diaria que pese a las inversiones no logró sobrepasar los 200 mil barriles de petróleo y un precio por barril que llegó a bordear los US$ 25, la petrolera vio descender sus ingresos durante 2009. Y con ello, se alejó aún más de sus pares estatales en la región, que mantienen los cuatro primeros puestos del ranking de América Economía.

Mientras tanto, Corporación Favorita pasó a ser la número 365, perdiendo 19 puestos; esto pese a que sus ventas crecieron un 6,3% entre el 2008 y 2009. Y Conecel –la operadora de telefonía móvil cuya marca comercial es Porta- descendió del puesto 396 al 408, pese a que también su nivel de ventas se incrementó en un 8,2%. En ambos casos, lo que queda demostrado -según los expertos- es que los resultados de su gestión aunque son positivos no igualaron el ritmo marcado por otras compañías de la región.

El despunte petrolero. Los cambios han sido constantes en Petroecuador desde noviembre de 2007, cuando el actual Gobierno entregó su administración a la Marina.El más importante se dio el pasado 6 de abril cuando, luego de un periodo de transición para facilitar la salida de los militares, el régimen creó vía decreto ejecutivo la Empresa Pública de Hidrocarburos del Ecuador ‘EP Petroecuador’ como el gran paraguas de la actividad petrolera estatal.

La nueva estructura absorbió a todas las anteriores filiales -que estaban a cargo de las áreas de producción, industrialización y comercialización- con la meta de adoptar un enfoque más empresarial bajo un nuevo mando. Meta que, sin embargo, requiere todavía apuntalarse a través de las reformas a la Ley de Hidrocarburos, enviadas por el Ejecutivo a la Asamblea Nacional con el carácter de urgente, a finales de junio.

Wilson Pástor, ministro de Recursos Naturales no Renovables, ha explicado que la propuesta legal pretende -entre otras cosas- “poner orden institucional dentro del sector”. Petroecuador dejará de actuar como contraparte de las petroleras privadas y de administrar el patrimonio estatal –lo hará una Secretaría de Hidrocarburos-, la empresa se encargará exclusivamente de operar los campos que están a su cargo, de explorar, refinar y comercializar mientras la tarea de fiscalización pasa a manos de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos.

Luego de que la consultora estadounidense Wood Mackenzie definiera una estrategia de desarrollo a largo plazo para Petroecuador, se espera además –según el Ministro- que la reorganización sugerida culmine en dos años con la creación de dos empresas operadoras: una encargada de la producción y exploración; y otra, de la refinación y comercialización. “Y un holding que administre ambas”.

El presupuesto de inversión anual que, desde 2008, maneja la estatal y su nivel de ejecución están entre las cifras que más destacan dentro de la gestión de la empresa. Al finalizar ese año, las inversiones alcanzaron US$ 1.147,2 millones con un nivel de ejecución del 69% del presupuesto asignado; para 2009, la cifra llegó a los US$ 1.585,9 millones con un 94% de ejecución. Así se explica, dice Pástor, que la producción se haya acercado a los 200 mil barriles diarios.

Los otros rostros. Bajo la visión de “ser la cadena comercial más eficiente y rentable de América, ofreciendo la mejor atención al cliente”, Corporación Favorita –en cambio- mantiene un crecimiento carente de bajones. Entre 2005 y 2009, sus ingresos (incluidas todas las filiales) han pasado de US$ 820,7 millones a US$ 1.435,5 millones, según cifras de la compañía, su utilidad neta de US$ 38,1 a 99,4 millones en igual período y los impuestos pagados de US$ 80,9 a 142,8 millones.

En el informe anual del grupo, sus directivos advierten -sin embargo- que el 2009 se caracterizó por ser de muy bajo crecimiento, “como consecuencia de la crisis mundial y de los problemas intrínsecos a nuestro querido país, como fueron las restricciones a las importaciones y el encarecimiento de ciertas líneas de negocio (…); también hemos tenido que soportar incrementos en los impuestos que pagamos al fisco”. Por ello, advierten, “ahora debemos priorizar nuestra expansión y proyectos de desarrollo en función de retorno sobre la inversión”.

La cadena Supermaxi, la marca que mayores ventas genera dentro de la Corporación, suma 28 locales en nueve provincias. Sin embargo, comenta uno de los ejecutivos, “Aki y Megamaxi –con 8 y 9 locales, respectivamente- cada año ganan mucho terreno y la brecha entre las tres cadenas se hace más pequeña”. Aunque las proyecciones para este año se manejan con cautela, añade, “hemos reactivado nuestro plan de expansión a nivel nacional (…) hacia finales de este año e inicios del próximo abriremos varios locales”.

Porta (Conecel), la tercera ecuatoriana en el ranking, mantiene su liderazgo dentro del mercado de telefonía móvil en el Ecuador. La subsidiaria del grupo mexicano América Móvil maneja el 70% del negocio, según la Superintendencia de Telecomunicaciones. A noviembre de 2009, operaba 9 millones de líneas activas mientras su competencia, Movistar –de la española Telefónica- alcanzaba 3,5 millones de líneas con un 27,5% del mercado.

Según datos del Servicio de Rentas Internas (SRI), Conecel registró para 2009 un Impuesto a la Renta causado de 84,4 millones de dólares; en el 2007, su aporte al fisco llegó a los 51,2 millones.

Las razones. ¿Por qué Ecuador está representado nuevamente por estos tres rostros y cómo explicar la ausencia de más empresas? José Aulestia, director comercial del IDE Business School, encuentra una explicación en las características de los sectores de la economía en los que se desarrollan las tres compañías.

En el caso de Petroecuador, comenta, sus ingresos provienen de la venta de un commodity, el petróleo, que es el principal producto de exportación del país. Corporación Favorita se mueve en el negocio de venta minorista, “elemento clave en cualquier mercado de consumo y que bien manejado, como es el caso, genera empresas de importante tamaño”. Mientras la posición de Porta, analiza Aulestia, “responde al desarrollo agresivo que han tenido las telecomunicaciones en el Ecuador”.

Lógicamente, la escasa representación empresarial ecuatoriana -sostiene el director comercial del IDE- obedece al tamaño del mercado, que no ofrece una masa crítica para los negocios. Pero hay más, advierte: la ausencia de movimiento de mercados de capitales y la todavía marcada tendencia de empresas de propiedad familiar. La mayoría de compañías, afirma, “está empezando a implementar estrategias de gestión adecuadas, especialmente orientadas al mercado y conocimiento de sus consumidores y clientes".

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Eva Valencia

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