Nueva York/Washington. Los precios de las casas en Estados Unidos subieron en mayo por cuarto mes consecutivo sobre una base ajustada por estacionalidad, lo que sugiere que la recuperación del mercado inmobiliario sigue ganando impulso, reveló este martes un informe privado.

Otros datos mostraron también este martes que el gasto de los consumidores estadounidenses cayó en junio por primera vez en casi un año si se le descuenta la inflación, un indicio de que la economía perdió impulso sobre el final del segundo trimestre.

S&P y Case-Shiller dijeron que su índice compuesto sobre los precios de las viviendas en 20 áreas metropolitanas subió un 0,9% en mayo ajustado por estacionalidad, superando las expectativas de un alza del 0,5%.

Sin ajustar por factores estacionales, el índice aumentó incluso más: un 2,2%.

En tanto, a tasa anual los precios cayeron un 0,7%, moderando su ritmo de bajas frente al declive de 1,9% registrado en abril.

El mercado inmobiliario, que colapsó durante la recesión 2007-2009, ha sido una luz de esperanza para la economía estadounidense este año, aunque aún sigue habiendo muchas casas sin vender.

"El sector inmobiliario continúa mostrando mejoras. Ese es uno de los pocos signos alentadores que hemos visto", dijo el estratega de inversión de Subodh Kumar & Associates en Toronto, Subodh Kumar.

Por caso, la construcción de nuevas casas creció en junio en Estados Unidos a su ritmo más acelerado en más de tres años.

Pero dado que el sector inmobiliario representa una menor porción de la economía que antes de la recesión, puede dar apenas un limitado envión a la recuperación general.

En tanto, el gasto de los consumidores, que representa alrededor del 70% de la actividad económica estadounidense, cayó un 0,1% en junio al ser ajustado por inflación, dijo este martes el Departamento de Comercio en un informe aparte.

"Los consumidores tienen miedo", dijo Matthew Lifson, analista de Cambridge Mercantile Group en Princeton, Nueva Jersey. "En conjunto, estas cifras sugieren que la economía estadounidense está estancada", añadió.

Antes del ajuste por el costo de vida, el gasto permaneció plano, desafiando las expectativas reveladas por un sondeo de Reuters de un alza del 0,1%.

Sin embargo, por el lado de la confianza del consumidor hubo noticias alentadoras al inicio del tercer trimestre. El Conference Board informó este martes que su índice de confianza subió inesperadamente en julio, de la mano de una mejora de las expectativas.

Las acciones estadounidenses abrieron levemente en baja, mientras que los precios de la deuda del Tesoro mantuvieron sus ganancias previas y el dólar permaneció con las pérdidas anteriores frente al euro.

Presiones. La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos está bajo una creciente presión para actuar con el fin de dar un estímulo a una economía que se desacelera. La marcha de la economía es, además, clave para las esperanzas del presidente Barack Obama de ser reelecto en noviembre.

El Departamento de Comercio ya confirmó la semana pasada que el crecimiento de la economía se desaceleró en el segundo trimestre, en parte por el menor ritmo del consumo en un año. Las cifras de este martes mostraron que el gasto perdió impulso durante todo ese período cuando se descuenta la inflación.

El ingreso de los estadounidenses creció levemente más de lo esperado en junio -un 0,5%- y anotó su mayor alza en tres meses, pero en vez de gastar estas entradas extras, los estadounidenses prefirieron ahorrar.

Los analistas consultados esperaban un incremento del 0,4% en el ingreso, que tras descontarle la inflación subió un 0,3%.

Ante el alza de los ingresos ajustados por inflación y la baja del gasto, la tasa de ahorro de los hogares creció a un 4,4%, su nivel más alto en un año.

"Los consumidores están gastando cautelosamente", dijo el estratega económico de Wells Fargo Advisors en St. Louis, Gary Thayer, agregando que "aún hay mucha incertidumbre sobre la situación laboral".

Se espera que un informe que se difundirá el viernes muestre que la tasa de desempleo se mantuvo en el 8,2% en julio. El índice de desocupación ha estado ubicado por encima del 8% desde febrero del 2009, casi la totalidad del tiempo que Obama lleva en el gobierno.

Este martes, la Fed iniciará un encuentro de dos días de duración. No se espera ningún anuncio importante, aunque algunos economistas creen que la Fed esta semana podría extender nuevamente su compromiso condicional de mantener las tasas cerca de cero hasta fines del 2014.

Mientras, las presiones inflacionarias parecen estar contenidas.

Un índice que mide el gasto en consumo personal subió un 0,1% en junio y en la medición anual aumentó un 1,5%, bajo la meta de la Fed, que es de un 2%, e igualando la lectura de mayo, que había sido la más baja desde enero del 2011.

La llamada medición subyacente de este índice, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, aumentó un 1,8% en los 12 meses a junio.

Por el lado de la actividad manufacturera, el índice de gerentes de compras para la región central del país subió más de lo esperado en julio, en una señal positiva para un sector que ha venido perdiendo fuerza.