Nueva York. El precio del petróleo subió este lunes en una sesión volátil, impulsado por el avance de las acciones en Wall Street, la debilidad del dólar y los problemas en Oriente Medio.

El crudo Brent para septiembre avanzó 61 centavos, para cerrar en US$109,55 el barril, con operaciones entre US$107,90 y US$109,77.

El petróleo en Estados Unidos para entrega en septiembre subió 88 centavos, a US$92,20 el barril, tras haber operado entre US$90,63 y US$92,33.

Los futuros del crudo en Estados Unidos y del Brent se recuperaron de las pérdidas iniciales atribuidas a una toma de ganancias tras la escalada del viernes por un buen dato de empleo en la mayor economía mundial.

Las expectativas por más medidas de estímulo en la zona euro y el reciente compromiso de China de intensificar sus esfuerzos para impulsar su economía también ayudaron a los precios del crudo.

Las acciones estadounidenses alcanzaron máximos de tres meses debido a que los operadores apostaban a que los planes del Banco Central Europeo (BCE) para reducir los costos de los préstamos para España e Italia puedan funcionar, a lo que se sumó el optimismo después de un buen dato de empleo en Estados Unidos.

El mercado sigue con atención la evolución de la tormenta tropical Ernesto, que se fortaleció en el Mar del Caribe y podría alcanzar la península mexicana de Yucatán como huracán.

Los meteorólogos esperan que Ernesto -que se convertirá en huracán si sus vientos alcanzan una velocidad de 119 kph- llegue el jueves a la zona sur del Golfo de México pero aún es muy pronto para saber si interrumpirá las operaciones de petróleo y gas.

De otro lado, la violencia en Siria y la tensión entre Irán y Occidente por su programa nuclear continuaban preocupando a los inversores ante una potencial interrupción del suministro de petróleo en la región.

Una caída en la producción del Mar del Norte debido a programas de mantenimiento y menores exportaciones desde Irán ante las sanciones de Occidente dieron apoyo a los precios del petróleo.

El crudo recibió impulso además de una explosión en el oleoducto Kirkuk-Ceyhan, que transporta aproximadamente una cuarta parte de las exportaciones de crudo iraquíes, lo que paralizó el suministro. Se espera que las reparaciones duren hasta diez días.