El vicepresidente Álvaro García Linera denunció este lunes que Chile "secuestró" a dos efectivos militares y siete funcionarios aduaneros que cumplían con su labor de lucha contra el contrabando en territorio boliviano y, al mismo tiempo, reclamó al Estado chileno por una aparente protección a ese delito y a quienes lo cometen. Exigió la inmediata "devolución" de los connacionales.

"Los efectivos militares y los funcionarios de la Aduana han sido secuestrados en territorio boliviano", afirmó la autoridad, quien en una conferencia de prensa detalló las circunstancias y el lugar donde fueron capturados los connacionales. "Han sido detenidos cuando estaban combatiendo el contrabando (...) los carabineros chilenos fueron a proteger y respaldar a los contrabandistas", afirmó.

Según el relato de García, los militares y los funciarios de Aduana tomaron conocimiento la noche del sábado 18 de marzo de la internación de camiones con contrabando a territorio boliviano, por medio de un informante que trabaja con el Ejército.

Las nueve personas se desplazaron hasta el puesto militar de avanzada en La Queca, en territorio boliviano, y 500 metros antes de llegar a la frontera con Chile encontraron tres camiones, con placa chilena, "cargados con gran cantidad de mercadería" de contrabando, que son detenidos a las 07.00 del domingo en territorio boliviano, dijo el Vicepresidente.

Recalcó además que en el momento de la detención de los camiones estaban en territorio boliviano y que, como prueba de ello, tomó un registro en el sistema de GPS.

Dijo que luego dos camiones lograron escapar. "¿Si hubieran estado en territorio chileno por qué escapar?", preguntó. Luego prosiguió: Al mediodía del domingo el camión que quedó en manos de la patrulla boliviana no pudo avanzar debido a las condiciones del terreno y a eso de las 13.00 pobladores del lado chileno ingresaron a territorio nacional y procedieron a "agredir y maltratar" a los funcionarios de aduana y del Ejército.

Mostró fotografías del camión en cuestión, que efectivamente tienen placa chilena.

"Y en medio de esa agresión ingresan a Bolivia movilidades de carabineros de Chile que impiden que el camión y nuestros aduaneros avancen a nuestro puesto de avanzada y entonces, en un acto de protección al contrabanado, carabineros de Chile proceden a la detención de dos miemrbos del Ejército, un oficial y un sargento y proceden a detener a siete miembros de la aduana. Del lado boliviano los sacan y los llevan a población chilena", afirmó.

Las autoridades chilenas denunciaron, en cambio, que la captura se produjo en su territorio, por lo que los nueve bolivianos serán procesados en ese país. Incluso llegaron a mencionar que se produjo un altercado.

Uno de los oficiales del Ejército boliviano, a través de un mensaje de voz por WhatsApp, reproducido durante la conferencia de prensa, informó a sus superiores que el suboficial detenido es Carlos Calle y que tres de los siete funcionarios aduaneros estaban heridos; además de que dos movilidades quedaron en manos de autoridades chilenas.

Recalcó además que en el momento de la detención de los camiones estaban en territorio boliviano y que, como prueba de ello,  tomó un registro en el sistema de GPS.

 "No quisieramos creer que estamos ante un Estado chileno que protege y fomenta un delito, en este el contrabando, que impulsa el contrabando", manifestó García Linera.

Advirtió, además, la falta de control en puertos chilenos y, como ejemplo, citó la confiscación de armamento militar en territorio boliviano después de que este pasará por la aduana de Chile sin ningún control.

García dijo que, a través de Cancillería, se demanó la "devolución" de los militares y los funcionarios y que se envió una nota formal de queja. Anunció además que se evaluará a qué organismo internacionales se puede elevar una protesta.