Brasilia. El presidente de Brasil, Michel Temer, resistió este jueves los pedidos de renuncia luego de acusaciones de que intentó comprar el silencio de un testigo potencial de una gran investigación por sobornos, lo que elevó las dudas sobre el destino de las medidas de austeridad en el Congreso y presionó a los mercados.

Temer negó firmemente las acusaciones y en una reunión este jueves por la mañana dijo a legisladores aliados que no sería sacado de su cargo. El mandatario canceló su agenda para reaccionar a la crisis y se esperaba que se dirija a la nación por televisión nacional en el transcurso del día, informaron asesores.

Funcionarios en la ciudad sureña de Curitiba rastrearon la casa del diputado Rodrigo Rocha Loures, un confidente de muchos años de Temer y miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). Loures está acusado de recibir sobornos en nombre de Temer.

"Necesitamos ver qué dice la Corte Suprema y si acepta esta grabación como evidencia", dijo un asesor presidencial. "El presidente está absolutamente convencido de que no cometimos ningún delito, pero debe dejarlo claro ante los ojos de todos".

Los mercados se desplomaban por preocupaciones de que la investigación podía descarrilar la agenda fiscal y económica de Temer. Las acciones de empresas controladas por el Estado, como Banco do Brasil SA y Petróleo Brasileiro SA o Petrobras perdían cerca de un quinto de su valor. El real, en tanto, se desplomaba un 6%.

El Tesoro dijo que está dispuesto a mantener la liquidez y el funcionamiento apropiado de los mercados financieros.

La policía federal, mientras tanto, intensificó sus investigaciones en la investigación de corrupción, denominada "Operación Lavado de Autos" y cercó a los aliados de Temer.

Funcionarios en la ciudad sureña de Curitiba rastrearon la casa del diputado Rodrigo Rocha Loures, un confidente de muchos años de Temer y miembro del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB). Loures está acusado de recibir sobornos en nombre de Temer.

El diario O Globo reportó el miércoles a la noche que Temer se reunió en marzo con Joesley Batista, presidente del directorio de JBS SA, empresa que creció rápidamente bajo 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores debido a préstamos de bajo costo de parte del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

Batista grabó la conversación en la que él y Temer supuestamente discuten hacer pagos ilegales al expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha, del PMDB, para evitar que testificara sobre corrupción.

Tres fuentes con conocimiento directo de la investigación dijeron que el reporte de O Globo era exacto.