Ciudad de México. La probabilidad de un regreso a la situación de los años 70 y  80, cuando importar mercancías era complicado y caro, lo que alentaba al mercado negro y llevaba a abastecerse de electrónicos en Tepito, es sumamente remota.

Expertos consultados por Excélsior explicaron que en caso de que Estados Unidos abandone el Tratado de Libre Comercio y suba sus aranceles, existen TLC similares con 46 países dónde comprar.

Ricardo Ramírez, el primer juez mexicano del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio; Beatriz Leycegui, exsubsecretaria de Comercio Exterior, y Fernando Ruiz, director del Consejo Mexicano de Comercio Exterior, explicaron que EU se vería obligado a acatar las reglas de comercio de la OMC.

Jaime Zabludovsky,  subjefe de la negociación del TLC, advirtió que si EU se sale de la Organización Mundial de Comercio le generaría problemas. con los 160 países socios.

Los especialistas sugirieron hacer entender a EU que le problema no es el déficit comercial con México.

La posibilidad de que Estados Unidos abandone el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en los próximos meses, en un arranque de xenofobia irracional de Donald Trump, despertó la preocupación en México por un regreso al pasado, en donde importar mercancías era complicado y caro, lo que alentaba al mercado negro y llevaba a las personas a abastecerse de electrónicos en mercados como el de Tepito.

La posibilidad de que Estados Unidos abandone el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en los próximos meses, en un arranque de xenofobia irracional de Donald Trump, despertó la preocupación en México por un regreso al pasado, en donde importar mercancías era complicado y caro, lo que alentaba al mercado negro y llevaba a las personas a abastecerse de electrónicos en mercados como el de Tepito.

Pero la probabilidad de un regreso a la situación de los años 70 y de la primera mitad de los 80, cuando ocurrió el auge del comercio ilegal y el contrabando hormiga es sumamente remota, debido a que la economía mexicana de 2017 es muy distinta de la que prevalecía en aquellas épocas.

Antes de 1986, año en que el país ingresó al GATT (Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio) la economía del país estaba prácticamente cerrada, sin ningún acuerdo de libre comercio. Todavía a principios de los años 80, el ciento por ciento de las importaciones estaban reguladas con permisos y el arancel promedio era de 27%, lo que provocaba que las importaciones fueran tortuosas.

Hoy, México tiene Tratados de Libre Comercio con 46 países, de donde puede abastecerse de mercancías e insumos en caso de una poco probable guerra comercial con Estados Unidos.

Ricardo Ramírez Hernández, el primer juez mexicano del Órgano de Apelación de la Organización Mundial del Comercio (OMC); Beatriz Leycegui, exsubsecretaria de comercio Exterior, de la Secretaría de Economía, y Fernando Ruíz Huarte, director del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce), explicaron a Excélsior que en un escenario extremo de “denuncia” del TLCAN (que EU se saliera del acuerdo), ese país se vería obligado a cumplir con las reglas multilaterales comerciales de la OMC, organización a la cual México entró en 1995.

Ricardo Ramírez expresó que a todo mundo se le olvida que de manera paralela al TLCAN, EU y México son miembros de la OMC; si bien es cierto que el TLCAN es un tratado trilateral y contiene una liberalización más profunda, la OMC tiene reglas casi en las mismas materias que el TLCAN.

Entonces, básicamente ante una “denuncia” del TLCAN, las reglas que van a regir entre México y EU serán las mismas de la OMC.

Beatriz Leycegui, autora del libro Reflexiones sobre la Política Comercial Internacional de México de 2006 a 2012, coincidió al señalar que si se llegara al caso extremo de “denuncia” del TLCAN, EU se vería obligado a cumplir con las reglas multilaterales comerciales de la OMC y los aranceles aplicables bajo esta organización obligan al cobro de topes máximos por arancel y los niveles en general son ya muy bajos, y los topes consolidados son iguales a los que ya aplican de la nación más favorecida.

Luis de la Calle, quien fue ministro para Asuntos Comerciales de la Embajada de México en Washington cuando se negoció el TLCAN, explicó que el promedio arancelario de EU para productos industriales es de 2% y para productos agrícolas de 7%, es el nivel de arancel que pagarían las mercancías de México en EU en caso de que se abandone el TLCAN, lo que da una idea de que no sería un escenario de encarecimiento de las exportaciones mexicanas al país vecino, precisó.

"Existe la posibilidad de que EU se fuera por la libre y no respete los acuerdos, como el de la OMC, pero ojalá que no lo decida hacer porque también sería contrario a sus intereses porque se les revertiría”, advirtió Beatriz.

Jaime Zabludovsky, quien fungió como subjefe de la negociación del TLCAN, advirtió que si EU se sale de la OMC le generaría problemas con los 160 países socios de dicha organización.

Trump y sus asesores comerciales tienen una visión mercantilista del comercio, en el que sólo consideran el déficit comercial de EU con el país, pero las ventas de México tienen un alto contenido de materias primas y partes estadunidenses.

Jaime Serra Puche, quien fuera el negociador en jefe del TLCAN con EU, explicó que de cada 100 dólares que México exporta a EU, 40 son insumos estadunidenses que previamente se importaron para ser reexportados.

"Por ello, entrar en una visión mercantilista del comercio, sería un desastre para todos”, enfatizó en la plática difundida en el portal de su firma SAI Derecho y Economía.

A EU le preocupa el déficit comercial de mercancías con México, el cual, durante 2016, creció 4.16% y se ubicó en 63 mil 192 millones de dólares, —de acuerdo con cifras del Departamento de Comercio de EU—, por lo que quieren renegociar el TLCAN para buscar la forma de revertirlo.

De la Calle agregó que si Trump piensa que puede subir aranceles a México sin que suban para su país, eso no es cierto y subir los aranceles para nosotros dos, lo único que hará es beneficiar a otras regiones del mundo”.

"México es un mercado muy grande, le compra a EU 16 por ciento de lo que venden y en cambio representamos 14 por ciento de lo que compran, somos más grandes del lado de sus ventas que de sus compras”, enfatizó.

En un escenario de “guerra comercial” podría ser que nuestro país decida aplicar también medidas de represalia, advirtió Leycegui.

"México ya castigó a EU con aranceles más altos durante la administración de Felipe Calderón, a mí me tocó hacerlo cuando fungí como subsecretaria de Comercio Exterior; fue por incumplimiento de EU en la apertura de su mercado al transporte de carga mexicano”, recordó.

"Las sanciones se aplicarían no en productos iguales; el país ha sido muy estratégico cuando ha aplicado medidas de represalia por incumplimiento, seguiría los criterios de no afectar las cadenas productivas, de no perjudicar insumos básicos”, refirió.

Ramírez precisó que “con el TLCAN ciento por ciento de todos los productos entre México y EU tienen cero arancel”.