Pasar al contenido principal

ES / EN

Bolivia apuesta por plantas de biodiésel para aumentar su soberanía energética
Viernes, Enero 12, 2024 - 12:00
MHE vía página web.

En ese punto, se unen la iniciativa privada y la gestión pública. El ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, explica los avances que se tiene en relación con las tres plantas de biodiésel en las que el país está invirtiendo

En el camino hacia la industrialización del país convergen muchos otros avances y objetivos intermedios. La mayor producción de biocombustibles viene de la mano con una expansión de la actividad agrícola y el desarrollo de instalaciones de procesamiento.

En ese punto, se unen la iniciativa privada y la gestión pública. El ministro de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, Franklin Molina, concedió una entrevista a Energías y Negocios de La Razón, donde explica los avances que se tiene en relación con las tres plantas de biodiésel en las que Bolivia está invirtiendo y cifrando sus perspectivas de una mayor soberanía energética. 

¿Cuál es el avance que se tiene con las plantas de biodiésel?

Estamos acercándonos al momento de la inauguración de la planta de biodiésel en Palmasola. Esta factoría va a tener una capacidad de 1.500 barriles por día, que forman parte del proyecto para la producción que permita alcanzar los 12.000 barriles por día. La segunda planta va a estar ubicada en el departamento de La Paz, concretamente en El Alto, también con 1.500 barriles diarios de capacidad. Hay una tercera instalación, con tecnología HVO (sigla de hydrotreated vegetable oil, aceite vegetal hidrotratado), que tiene una capacidad de 9.000 barriles.

Sumadas en total dan los 12.000 barriles por día que estarían concluyéndose, en el caso del programa integral, en 2025. Hemos verificado un avance del 80% en lo que es la planta de Palmasola, con lo que entraría en funcionamiento en marzo, luego de concluir toda la etapa de montajes y pruebas para iniciar su producción.

Esta planta recibe como materia prima distintos tipos de aceite, como el de soya, de palma, de macororó y cualquier otro tipo de origen vegetal. También tiene un componente para la utilización de aceites reciclados en el proceso de la producción de biodiésel.

La planta de biodiésel en Santa Cruz tiene una instalación de pretratamiento, lo que significa que los distintos tipos de aceite provenientes de las distintas materias verdes que puedan ser producidas o de los distintos productos de aceite, van a tener un proceso previo para esta producción de biodiésel.

¿Cuáles son las principales características?

Este biodiésel es producido con una tecnología que se conoce como FAME (sigla de Fatty Acid Methyl Ester, éster metílico de ácido graso), que es una tecnología de entre primera y segunda generación, por eso también incorpora el tratamiento o la utilización de aceites reciclados; es decir, de los aceites que ocupa el ama de casa o los restaurantes, que pueden ser tratados y ocupados para la producción de biodiésel en una mezcla que va de entre el 10% hasta el 15%.

Este es un proyecto que ya cuenta con un importante avance al presente. Toda la construcción de obras civiles tiene un avance del 90%, la construcción y montaje electromecánico está del orden del 80% y el componente eléctrico también está en implementación. En resumen, la planta tiene un avance cercano al 80%.

Es importante mencionar que la cantidad de mano de obra ocupada al día de hoy está prácticamente en su máximo pico. Estamos hablando de 450 trabajadores, entre aquellos que tienen una relación directa con el proyecto y otros de forma indirecta.

Una de las cosas que nos mencionaba uno de los contratistas del proyecto es la importancia de la mano de obra boliviana, lo cual es un factor importante y nos da una señal de que en Bolivia, hoy por hoy, tenemos bastantes profesionales capacitados. Estamos en una industria que está preparada para este tipo de desafíos y que en el futuro no solamente va a ser este tipo de proyectos los que llevemos adelante, sino que se abre una perspectiva que va a beneficiar no solamente al sector energético, sino también a otros, como el sector agrícola, por ejemplo, en el caso de Santa Cruz.

¿Cuáles son los montos de inversión?

La planta de Palmasola, como tal, tiene un presupuesto de alrededor de US$ 47 millones. Pero, quiero mencionar que, de acuerdo con las características de los otros proyectos, también tienen montos distintos, que además están en relación con la capacidad.

Por ejemplo, en el caso del proyecto de Senkata, que está en etapa de construcción, el presupuesto es un poco mayor a éste, debido a las características mismas del proyecto. Estamos refiriéndonos a una planta que está casi a 4.000 metros de altura y que por lo tanto tiene una ingeniería particular.

En el caso del proyecto de HVO, el que tiene una capacidad de 9.000 barriles diarios, nos estamos refiriendo a un proyecto de biodiésel de última generación. Los casos de las dos plantas FAME, la mezcla es entre el 10% y el 15%. El proyecto HVO, que requiere para eso hidrotratamiento y otro tipo de tecnologías hidrogenadas que lo hacen no solamente un poco más costoso, sino que tiene una característica particular, que es prácticamente el reemplazo total respecto al diésel de origen fósil. Entonces, estamos lógicamente hablando de una inversión que estaría superando los US$ 300 millones.

El elemento para destacar es que este proyecto nos va a permitir sustituir importaciones por un valor entre US$ 400 y 450 millones por año. Eso lo convierte en un proyecto estratégico y necesario para el país y que nos abre una visión con una hoja de ruta donde estamos construyendo no solamente una política de estado basada en biodiésel renovable, sino una política integral.

¿Cómo incide esto en otros sectores?

El presidente Luis Arce lanzó medidas que tienen que ver con la mayor adquisición de etanol, que proviene del sector cañero, para la mezcla de las gasolinas. En 2024 estos volúmenes superarían los 200 millones de litros. Esa es una cifra muy importante, que moviliza una inversión de cerca de US$ 500 millones. Entonces, nos referimos no solamente a la expansión agrícola para la caña, sino también a la misma industria.

De hecho, nos mencionaban que muy prontamente iban a tener construida su planta, en el caso del ingenio, para una producción de alrededor de 40 millones de litros provenientes también de sorgo. Es decir que, en los próximos años, no solamente se incorporaría el etanol a partir de la caña de azúcar, sino también de otros productos, entre ellos el sorgo y otras variedades agrícolas.

Otro aspecto importante que mencionaba el presidente era una disminución en el precio de la urea para el mercado nacional, para todo el sector productivo, que está bordeando el 5%, lo cual es un aporte importante dentro del factor de productividad e incremento de los rendimientos para la producción agrícola.

Según el presidente, no solamente una medida que va a impactar con el sector agrícola, sino también industrial, se refería al IVA cero para la importación de bienes de capital. Esto es, maquinarias, insumos como tractores, cosechadoras, sembradoras, fumigadoras y otros implementos de uso agropecuario. Esta es una medida nacional que tiene un efecto particular en el tema de la productividad y de mejorar las condiciones para este sector.

El presidente Arce también mencionó, dentro de este paquete de medidas, y tiene que ver con el acceso de financiamiento para este sector, que va a ser altamente positivo y manteniendo también uno de los insumos importantes dentro de lo que es la actividad agrícola, que es preservar la subvención a los combustibles.

Toda esta serie de acciones muestra que nuestro gobierno nacional está claramente identificado y convencido de que no hay otra manera que no sea el desarrollar un trabajo mancomunado para impulsar los proyectos, no solamente los que tienen que ver con la seguridad energética, sino también con la seguridad alimentaria del país frente a otros escenarios de otros países donde hoy se tiene un escenario de crisis.

Hoy en Bolivia la inflación está entre las más bajas de la región, generando no solamente estabilidad en los precios, sino también beneficiando la canasta familiar de millones de bolivianos.

Países

Autores

La Razón