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México obtuvo un repunte en la dependencia de gasolina y diésel importados durante 2023
Jueves, Marzo 14, 2024 - 14:15
Fuente: El Economista

El año pasado la participación de las importaciones en el consumo de gasolina creció de 66,6% a 68,5%, mientras que en el de diésel se elevó de 64,5% a 66,7%.

La autosuficiencia petrolera en México no llega. En medio de los retrasos para la puesta en marcha de la refinería Olmeca y un nuevo descenso en la producción del Sistema Nacional de Refinación de Petróleos Mexicanos (Pemex), en 2023 repuntó la participación de las importaciones en el abasto nacional de gasolina y diésel.

En el caso de la gasolina, la cobertura creció de 66,6% a 68,5% del consumo aparente (que equivale a la suma de la producción mexicana y las importaciones, menos las exportaciones), de acuerdo con cálculos con datos de la Secretaría de Energía (Sener) publicados en su Sistema de Información Energética.

El consumo aparente cayó 1,3% a 802.383 barriles diarios. La producción de Pemex cayó 7% a 252.364 barriles diarios, mientras que la importación total creció 1% a 555.641 barriles diarios y las exportaciones fueron de apenas 5.622 toneles. Pemex realizó el 75% de las importaciones.

El pico de la participación de las importaciones fue en 2018, cuando la cuota alcanzó 73,8% del consumo aparente. A partir de ahí se observaron reducciones hasta 2022 y un repunte el año pasado.

En el caso del diésel, la participación del producto importado creció de 64,5% a 66,7% de un consumo aparente de 403.829 toneles diarios.

Aquí, la producción de Pemex bajó 8,1% a 134.563 barriles diarios, las importaciones subieron 1,3% a 269.398 barriles diarios y no hubo exportaciones. La empresa estatal realizó 64% de las importaciones.

Como en el caso de la gasolina, el pico de la dependencia de las importaciones se observó en 2018, cuando 71,7% del consumo aparente se abasteció con producto foráneo.

Hasta la fecha, la imposibilidad de alcanzar la soberanía en el consumo de combustibles es el correlato de los retrasos en la puesta a punto de la capacidad del sistema refinador de Pemex y en la puesta en marcha de la nueva refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco.

En 2023, las seis refinerías que conforman el Sistema Nacional de Refinación de Pemex, procesaron en números redondos 792.303 barriles diarios, lo que significó un uso de capacidad de 48,3%.

Esta cifra es 11 puntos porcentuales superior a la de 2018, al inicio del sexenio, pero muy inferior a la de 90% que todavía a finales de 2021 Pemex se planteaba alcanzar no en este 2023, sino desde 2022 (en su documento “10 tareas Pemex”, de diciembre de 2021).

En su comparecencia ante el Congreso mexicano el pasado mes de octubre, Octavio Romero, director de Pemex recalculó la meta y pronosticó que en 2024 el uso de capacidad de las seis refinerías de la empresa será de 63%.

Un año antes, en octubre de 2022, en una comparecencia ante las comisiones unidas de Energía e Infraestructura en la Cámara de Diputados, Romero admitió que no sería en 2023, sino hasta 2024, cuando el país azteca dejará de importar combustibles.

REFINERÍA OLMECA, A LA ESPERA

Octavio Romero reconoció que la refinería Olmeca, que aportará una capacidad de proceso de crudo de 340.000 barriles a los 1,64 millones de la capacidad actual, producirá 320.000 barriles diarios, pero hasta el cierre de 2024, cuando el plan original era iniciar la producción desde 2022.

Esta semana, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que la refinería iniciará su producción “a finales de este mes de marzo o principios de abril”.

En el sexenio, Pemex planea completar poco más de US$ 4.000 millones en inversiones para rehabilitar sus seis refinerías, incluyendo los gastos para dotar de coquizadoras a las refinerías de Tula y Salina Cruz.

Estas plantas tenían al inicio del sexenio una capacidad no utilizada (por rehabilitar) de alrededor de un millón de barriles diarios.

En tanto, para añadir los 340.000 barriles de nueva capacidad de la refinería Olmeca, el Estado mexicano habrá invertido un monto de alrededor de US$ 20.000 millones.

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El Economista