Yoani Sánchez es Licenciada en Filología. Reside en La Habana, Cuba, es una de las blogueras más destacadas en el mundo de habla hispana. Entre otras distinciones, por su trabajo en el blog Generación Y, ha recibido los premios Ortega y Gasset (2008), 25 Mejores Blogs Time-CNN (2009), María Moors Cabot (2009) y Príncipe Claus (2010), éste último, por haber sido seleccionada entre los 60 heroes de la libertad de expresión por el Instituto Internacional de Prensa (IPI), con sede en Viena, Austria.
Los Panamericanos de Guadalajara trajeron vientos frescos sobre la programación televisiva, que desde principios de octubre exhibía una cuota insufrible de ideología. A pesar de que nuestros narradores deportivos siguen creyendo que cada competición funciona como un campo de batalla, donde perder es claudicar, uno podía multiplicarlos por cero y disfrutar del espectáculo.
Sorprendía incluso que, no obstante los intentos de los periodistas oficiales para que los laureados dedicaran sus medallas “al comandante en jefe”, la mayoría prefirió consagrarla a la familia, a la novia, a la madre que esperaba feliz en algún punto de la geografía nacional.
La ceremonia de clausura y el 2º lugar alcanzado por nuestra delegación alegraron a quienes aún tenían el disgusto por la derrota del equipo cubano en el Mundial de Béisbol. Por un par de semanas, el golpe de los balones se oyó más alto que las consignas y ciertas preocupaciones cotidianas cayeron a un segundo plano.
Sin embargo, pasada la euforia del triunfo, vale analizar si realmente ese segundo escaño en el medallero se corresponde con nuestro desarrollo como país. Al ver a esta pequeña isla por delante de una potencia emergente como Brasil o de un país tan vasto como México, hay una imagen que me vuelve una y otra vez a la cabeza. En ella, un señor enclenque y desdentado me muestra su brazo de músculos abultados al estilo de Arnold Schwarzenegger. Vivimos -sin dudas- una hipertrofia similar a la de este hombre de bíceps amplios y las piernas flácidas, padecemos un aumento artificial de un sector que no está respaldado por el nivel económico ni productivo de la nación. ¿Vale la pena alegrarse, pues, de lo que es un fruto directo de la desproporción? O meditar serenamente el porqué de esa tendencia gubernamental a escalar los más altos escaños en la arena deportiva internacionala costa de la desatención de zonas menos visibles -o medibles- de nuestra realidad.
Vivimos -sin dudas- una hipertrofia similar a la de este hombre de bíceps amplios y las piernas flácidas, padecemos un aumento artificial de un sector que no está respaldado por el nivel económico ni productivo de la nación.
Basta recorrer La Habana en busca de una piscina donde los niños puedan aprender a nadar para preguntarse si los recursos que deberían llegar a muchos no se estarán quedando en pocos. Habitamos una isla y, sin embargo, una buena parte de sus pobladores se ahogaría si cae al agua. Comprar una bicicleta en una tienda de moneda convertible puede costar el salario de un año de trabajo, pero el equipo femenino de ciclismo se alzó con las tres plazas del medallero en Guadalajara.
La capitalina Ciudad Deportiva da pena por tanto deterioro, mientras el oro cuelga del cuello de decenas de atletas cubanos. Mi propio hijo se pasó dos cursos sin profesor de Educación Física, pues pocos quieren trabajar por un salario que resulta -cuando menos- simbólico. Practicar deportes necesita de una infraestructura material y no solo en las academias y las escuelas especializadas, demanda que se invierta también en las áreas de uso público. De hacerse así, alcanzaríamos menos medallas, pero no mostrarían la imagen de la hipertrofia que hoy marca cada victoria deportiva.
*Esta columna fue publicada originalmente en El Universo.com.
Admiro el esfuerzo de vuestros atletas, para muchos significará la única forma de llevar algo extra a sus hogares; pero imagino que en la mente de muchos de ellos, y más cuando compiten en el exterior, la única medalla de oro que quisieran ganar es la de pedir asilo y que lo logren.********** Pero al mismo tiempo, seguramente la gran mayoría desecharán esos sueños, ya que tendrían miedo de lo que les pueda pasar a sus familias que quedan en la isla; de los cuales imagino que aunque saben a lo que se enfrentan, pero en sus corazones también saben que podrán compartir una parte de esa libertad lograda por su(s) ser(es) querido(s). Ante un estado que no admite y menos entiende la necesidad de estas fugas, salvo una manea de bajar el número de habitantes y con ello más ciudadanos desde el exilio que envía remesas a sus familiares en la isla y un estado se queda con gran parte de ella, con sus mágicos sistemas de contabilidad socialista.********** Por lo menos, señorita Sánchez, lograron unas semanas con una programación más renovada, aunque para mejorarla tuvieron que poner el volumen a cero de vuestros televisores, para no escuchar los comentarios de los chupamedias del estado. Pero para su consuelo, esa gana de dejar solamente la imagen en nuestros televisores, para no escuchar una gran mayoría de comentaristas deportivos, no es solo de ustedes.*********** Desgraciadamente en Latinoamérica, el nivel de las transmisiones deportivas, es directamente más mediocre a medida que esa emisora sea del estado o por medios chupamedia del mismo. Sin hablar del ego general en américa latina y mucho más en mi país, de creerse siempre los mejores del mundo y nos les falta adjetivaciones para subir a lo más alto de los podios a nuestros deportistas, como al segundo después sepultarlos en los abismos más nefastos, que solo existen en las mentes mediocres de estos locutores deportistas.**********
Yoani: Muy justo tu comentario. Creo que hacer de portavoz de la mayoría que no tiene la facilidad para practicar deporte en Cuba, es un acto patriótico, que no desmerece, ciertamente, el esfuerzo de los deportistas cubanos por competir, ganar y regresar al seno de sus familias, postergando talvez el deseo de quedarse en un país que les ofrezca más perspectivas de libertad individual. Me gustan los juegos panamericanos. Trato de asistir a ellos en la TV. Me sorprendió un hecho: los locutores del la TV Globo colocaron como segundo colocado en los Juegos al Brasil. Me pareció una noticia falsa, desde el comienzo. Creo que el PT tiene un dedo en esa falsa información, pues cada vez más es mayor el peso del Estado en las programaciones populares de la TV brasileña. De cualquier modo, la TV Globo cometió una flagrante injusticia con Cuba y con sus deportistas. Los locutores y la emisora se apropiaron, de manera "socialista" de un segundo lugar que no le correspondía al Brasil!
Ricardo Vélez-Rodríguez, estas muy equivocado, se la TV Globo notició eso, ella no estava haciendo un error, Brasil quedo com el 2º lugar del medallero desde el primer día de los juegos, Cubo sólo superó a Brasil en los días finales. Haora, usted hablar que el gobierno de Brasil tiene un peso cada vez mayor en la TV brasileña es ridiculo, más ridiculo aún cuando usted se refire a TV Globo que és totalmiente contra el gobierno del PT en Brasil. Se la TV Globo pudera derrubar el gobierno de Lula e Rousseff ella lo haria, sin duda. Entonce, no hable lo que no conoces.
Bien dice el dicho popular de que no hay cuña que mas apriete que la del mismo palo... leyendo esto me hace recordar cuando arribando a Miami, los oficiales de migración son de origen latino, sean de Puerto Rico o migrantes Cubanos. Es muy triste saber que a los latinos nos tratan mal, en vez de facilitarle la vida a quienes no hablan bien el idioma o vienen muertos del susto por el solo hecho de tener que pasar por ese proceso. Pareciera que en su mente el hecho de estar allí, les da la oportunidad de aprovecharse de los que desde su perspectiva menos valen.