Análisis & Opinión

Los costos del monopolio de Carlos Slim

Manuel Suárez-Mier

Autor de la célebre columna diaria "Aquelarre Económico", en El Economista (México), y hace comentarios editoriales semanales en Hechos de la Noche de TV Azteca y en el noticiario matutino de Radio 13. Es colaborador editorial del Wall Street Journal y comentarista en CNN. Con anterioridad fue: asesor principal de la Junta de Gobierno del Banco de México; ministro para Asuntos Económicos de la Embajada de México en Washington. Estudió Economía en la UNAM y en la Universidad de Chicago dónde recibió la maestría y la candidatura al doctorado.

  • Mié, 02/08/2012 - 10:42
  • 5 Comentarios

La semana pasada la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó un detallado análisis sobre las políticas y regulación gubernamental de las telecomunicaciones en nuestro país (que se puede consultar en el sitio de internet de esa institución), que llega a conclusiones terribles para México.

El estudio aludido documenta en su cuidadoso análisis que el dominio monopólico que ejercen las empresas de Carlos Slim de telefonía e internet, le han costado a los mexicanos, en promedio, el 2,2% del Producto Interno Bruto cada año en la última década, en comparación con una situación en la hubiera habido libre competencia.

Trataré de desgranar en lenguaje llano lo que significa lo anterior para el bolsillo de cada usuario de los servicios de telefonía fija, de telefonía móvil o de conexión para el internet de las empresas de Slim.

El sobreprecio que el monopolio puede imponer a sus usuarios es exactamente igual a un impuesto como los que cobra el gobierno, excepto que lo recaudado por ese gravamen va a la cartera del señor Slim y no al financiamiento del gasto público, como ocurre con los verdaderos impuestos.

Hay indicios de que esta situación está cambiando y el estudio de la OCDE resulta una bienvenida aportación para acicatear al gobierno y a la sociedad a liberarse por fin de la tiranía del monopolio en telecomunicaciones.

Para ilustrar lo mejor posible el monto del tributo de US$130.000 millones que pagamos los usuarios de los servicios de Telmex y Telcel cada año entre 2005 y 2009, se trata del gasto anual del gobierno en la educación pública del país de preescolar hasta secundaria, o el presupuesto de una década entera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Con estas descomunales cifras del abuso que ejerce sobre los mexicanos usuarios de sus servicios telefónicos el monopolio de las empresas de Slim, se empieza a entender cómo es que se volvió la persona más rica del orbe, de acuerdo a la respetada revista Forbes, que lo ubica este año más de 24% arriba de Bill Gates, el segundo en la lista.

Como era de esperarse, Slim rechazó el estudio de la OCDE aduciendo que eran mentiras e inventos, que “era un refrito de varias cosas” y que estaba “jalado de los pelos”. Por supuesto, nunca explicó de dónde hubiera salido su fantástica fortuna, de no haber mantenido una posición férreamente dominante en el mercado de las telecomunicaciones de nuestro país por más de dos décadas.

El ingeniero Slim, quien dicta cátedra sobre los más diversos temas, como suele suceder con algunos millonarios que por el hecho de serlo se vuelven sabelotodo, no parece entender que los costos que registra el estudio de la OCDE de pérdida en el bienestar para una sociedad obligada a comprar sus servicios, no son exclusivamente ni las ganancias ni siquiera los ingresos de sus empresas.

Ello se debe a que los monopolios se apropian sólo de una parte de las pérdidas aludidas, pues el resto es simplemente una merma para la sociedad, que no utiliza los servicios de telefonía como la haría si los precios fueran menores y si los servicios fueran de una calidad que sólo se da cuando hay real competencia en el mercado.

Las pérdidas cuantificadas rigurosamente en el estudio de la OCDE, incluyen los costos de la gente a la que no le alcanzó para contratar un teléfono a las tarifas existentes, sumados a los de quienes usaron el servicio menos de lo que lo hubieran hecho con menores precios, en adición al tiempo perdido de millones de usuarios por interrupciones y conexiones lentas en internet, llamadas perdidas o equivocadas, etc.

Los males derivados del dominio monopólico de Telmex y Telcel incorporan también su severo y negativo impacto en el crecimiento económico del país al carecer del dinamismo que le inyecta la competencia en telecomunicaciones y tecnologías de la información, que ha sido clave para acelerar el crecimiento en muchos países.

Cuando se privatizó Telmex, hace dos décadas, el gobierno le otorgó al consorcio ganador en la subasta, encabezado por Slim, un monopolio que duraría cinco años, para que tuviera los recursos suficientes para realizar las cuantiosas y necesarias inversiones para elevar la calidad del servicio y ampliar su cobertura geográfica.

Como todo buen monopolista, el ingeniero Slim adoptó, desde que se hizo cargo de la empresa, una estrategia para impedir la apertura a la competencia, lo que logró cabalmente hasta hace poco apoderándose de los órganos regulatorios a cargo del sector, y aprovechando la extreme debilidad del sistema judicial del país como escudo para eludir o posponer indefinidamente decisiones desfavorables de la autoridad.

Hay indicios de que esta situación está cambiando y el estudio de la OCDE resulta una bienvenida aportación para acicatear al gobierno y a la sociedad a liberarse por fin de la tiranía del monopolio en telecomunicaciones.

*Esta columna fue publicada originalmente en el centro de estudios públicos ElCato.org.

Manuel Suárez-Mier

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Comentarios

01

leonardo

Mié, 02/08/2012 - 19:26

Entiendo sus comentarios...es obvio que trabaja para tv azteca...

02

Anónimo

Jue, 02/09/2012 - 17:20

Si hay algo que me llama la atención de esta lucha entre monopolios en México es el descomunal poder de Televisa y TV Azteca. Tanto es el poder que acorralan aún a un hombre multimilonario como Carlos Slim. Uno encuentra info de a montones donde se pone en juicio el Monopolio de Slim, pero dificilmente encuentre info donde se diga lo mismo de los Grupos Mediáticos Mexicanos.

03

Jsinmiedo

Jue, 02/09/2012 - 22:11

Yo estoy de acuerdo con el autor del artículo; tengo familia en México pero vivo en Colombia, y me doy cuenta de la pésima calidad de los servicios en México por cuenta de este infame monopolio, por citar un ejemplo: Aquí en Colombia el mismo Telmex que tiene que competir con Telefónica, Tigo, Une, Superwie y ETB, ofrece en su paquete básico de Internet la banda de 4 megas y de ahí en adelante hasta 20 megas, en México el mismo Telmex tiene engañado a los mexicanos pues les ofrece es el paquete Infinitum de solo 3 megas como lo máximo y a un precio costoso, el servicio es malo, lento y se cae seguido; otro ejemplo es el de telefonía celular, en Colombia el minuto de celular cuesta 11 centavos de dolar, en México cuesta 69 centavos de dolar, en Colombia no existen llamadas de larga distancia nacional, pues puedo hablar a cualquier ciudad y me vale igual los 11 cent. En México le dan un número que pertenece a una ciudad y si llamas a otros celulares de otras ciudades ya te lo cobran como larga distancia y se te va el costo de minuto a un dolar, eso me pareció un robo descarado y eso que hablo del mismo operador de telmex que en Colombia es Comcel y en México Telcel, pero la diferencia radica que en Colombia hay más de 6 operadores de telefonía celular, luego Telmex no puede hacer y deshacer a su antojo, lo que si pasa en México.

04

Jose

Vie, 02/10/2012 - 00:05

Todo monopolio conlleva a esta situacion.No puedes saber si lo q usas es de mejor calidad o es mas barato ya q no tienes con q comparar.

05

AnFco-Javier elenes

Mié, 02/15/2012 - 08:23

Esyta es mi opinión d TELMEX como usuario: TELMEX como compañia privada ha mejorado notablemente en el servicio, para ejemplo baste decir que antes para conseguir una linea nueva se tomaba meses, y a veces la unica manera era traspasar la línea de un usuario existente, ahora basta unos horas (24) par tener una nueva línea. asimismo ha bajadoo las tarifas (que siguen altas, pero las han bajado) y el servicio de infinitum es extraordidariamaente bueno y rapido. Esos comentarios sobre Ing. Slim me reuerda el comentario sobre que en México se ataca al hombre de exito vs Eu donde se le admira. Nota final: Sambors también mejoró notablemente su servicio, antes era un martirio el lograr la cuenta, ahora esta se la dan rápido, en conclusión como usuario de empresas del Ing Slim yo solo he visto mejor servicio y soy un usuario sumamente exigente en el tema de servicio... al ceasr lo que es del Cesar...