Embajada israelí en Uruguay contribuirá a mejorar la tecnología de riego

Medio Oriente, Uruguay

El diplomático dijo que en Uruguay hay gran abundancia de agua, pese a lo cual hay épocas en las que hay déficit y se produce hasta mortandad de ganado, por lo tanto hay que buscar formas de aprovechar el enorme caudal de ese recurso y usarlo todo el año de forma inteligente.

La tecnología se aplica desde hace varios años en el área intensiva en pera, manzana, durazno, tomate y papa, donde se pueden reducir las láminas de agua hasta 25% sin afectar los rendimientos.

  • Dom, 05/13/2012 - 14:59

La experiencia de Israel en el uso del agua con fines productivos y doméstico –y el desarrollo de tecnologías para la utilización de ese recurso estratégico– pueden ser transferidos a Uruguay, incluyendo aspectos vinculados a las políticas nacionales que rigen este tipo de servicios.

Luego de disertar sobre el tema en la Cámara Mercantil de Productos del País (CMPP), el embajador israelí, Dori Goren, destacó a El Observador que entre las experiencias valiosas de su país sobresale el manejo nacional del agua que se hace desde el gobierno y cuya autoridad designada a tales efectos hace cumplir en forma muy estricta las normas, de la mano de la elaboración de proyectos nacionales de distribución y conducción de agua.

Israel desarrolló variedades de tecnologías para un uso más eficiente del agua, en un país altamente deficitario en el recurso. El Río Jordán se puede comparar con el arroyo Carrasco o el río Yí y por esa escasez hay un severo control del uso. Mientras en Israel las pérdidas de agua son el 9%, el promedio de las ciudades del mundo es 50% y en Montevideo se ubica en el 60%, por envejecimiento de tuberías, dijo un asesor del embajador.

Goren destacó el desarrollo del riego por goteo, que inventó Israel, que permite usar el agua en forma más eficiente, evita las pérdidas de este líquido por evaporación y permite aplicar mejor los fertilizantes.

Además posee tecnologías de las más avanzadas del mundo para procesar aguas servidas que provienen del uso doméstico que habitualmente se tiran al mar en Israel, de los cuales se purifica el 75% que se destina para regar un 50% de las plantaciones agrícolas.

Israel posee además plantas de desalinización de aguas que figuran entre las de mayor tamaño y de más eficiente costo energético, explicó. Dijo que ese tipo tecnología brinda soluciones a situaciones como por ejemplo en la zona balnearia de La Pedrera en Rocha, que solo tiene un consumo importante de agua en los meses de verano, según lo planteó un asistente a la reunión.

Dijo que en Uruguay hay gran abundancia de agua, pese a lo cual hay épocas en las que hay déficit y se produce hasta mortandad de ganado, por lo tanto hay que buscar formas de aprovechar el enorme caudal de ese recurso y usarlo todo el año de forma inteligente.

El agrónomo Claudio García –experto de la Estación Experimental INIA Las Brujas–, dijo que se está trabajando sobre proyectos productivos que impliquen menores requerimientos de riego, a la vez que remarcó que en el país existen problemas para alcanzar un suficiente almacenamiento.

Explicó que desde hace un par de años, cuando se secaban los tajamares en períodos de sequía, se comenzó a diseñar tecnologías que permitieran hacer un manejo más eficiente del agua, sin provocar daños fisiológicos en las plantas a partir de ir bajando las láminas de ese líquido y produciendo la misma calidad del producto.

La tecnología se aplica desde hace varios años en el área intensiva en pera, manzana, durazno, tomate y papa, donde se pueden reducir las láminas de agua hasta 25% sin afectar los rendimientos.

En el área extensiva se inició en 2011 un proyecto de aplicación en pasturas, principalmente especies convencionales –alfalfa y festuca–, y en cultivos de maíz, en tanto que se incorporará sorgo forrajero y soja. Con estas tecnologías se procura hacer un uso más eficiente del agua y ahorrar energía, que es un factor limitante.

Parlamento estudia cambios a la norma. Del riego en soja, Claudio García destacó que hace dos años en predios privados del litoral y norte del país, con monitoreo del servicio de riego de INIA, se dan rendimientos en el eje de los 4.000 kilos/ha. Estos cultivos enfrentaron situaciones de seca de más de 30 días. Se busca que el comportamiento productivo sea estable a lo largo de los años.

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