Los documentos obtenidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en Inglés) revelan que altos funcionarios del banco paraguayo de Horacio Manuel Cartes, el recién elegido presidente en Paraguay por el Partido Colorado, operaban una institución financiera secreta en un paraíso fiscal del Pacífico Sur.

El padre de Cartes, Ramón Telmo Cartes Lind, y otros cuatro ejecutivos del paraguayo Amambay Bank SA, creó el Amambay Trust Bank Ltd. en 1995 en las Islas Cook, una pequeña cadena de atolones y afloramientos volcánicos a más de 6.000 kilómetros de distancia del país vecino a Brasil.

Dueño de una empresa productora de cigarrillos, tanto Horacio Cartes como Banco Amambay, su propiedad y con sede en Asunción, fueron investigados recientemente por lavado de dinero en una operación de la DEA, la agencia estadounidense antidrogas, según cables diplomáticos filtrado por WikiLeaks en 2010.

No fue la única vez en la que el banco Amambay y sus empleados fueron titular por presunto lavado de dinero -aunque los cargos no han conducido a arrestos. En marzo de este año, el jefe de la agencia de investigación de lavado de dinero del gobierno paraguayo dijo que el banco estaba siendo investigado, junto con otras instituciones financieras, por transferencias ilegales de dinero en el extranjero. Al día siguiente -22 de marzo- el oficial del gobierno se retractó y dijo que "había sido una confusión". El Banco Amambay negó cualquier implicación en actividades delictivas.

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UN BANCO SIN SEDE Y SIN FUNCIONARIOS

El banco de las Islas Cook, Amambay Trust Bank Ltd., parece no tener sede o personal, aunque tiene una licencia bancaria que le permite realizar transacciones financieras como un banco normal. En su solicitud de licencia, la institución dice que su intención es "proporcionar servicios bancarios a los inversores que necesitan alternativas de financiamiento no disponibles en bancos locales en Paraguay". Ese documento forma parte de una base de 2,5 millones de documentos sobre paraísos fiscales del ICIJ.

Los accionistas del banco offshore eran Ramón Cartes -padre del presidente electo- y Guiomar de Gasperi, presidente y vicepresidente, respectivamente, del Banco Amambay. Ramón Cartes murió en 2011. Hoy su hijo, Horacio Cartes, es el jefe del conglomerado empresarial de negocios de la familia, el que además del Banco Amambay también incluye una fábrica de cigarrillos y varias empresas agrícolas. Cartes también es presidente de un equipo de fútbol popular. El colorado (por su partido) apenas se retiró de la empresa familiar para concurrir a la presidencia -y dice que continuará luego de gobernar el país.

El banco de las Islas Cook, que funcionó hasta 2000, no aparece en el sitio web oficial la página oficial, entre las más de 20 empresas que el Grupo Cartes dijo haber poseído desde 1961.

El actual presidente del Banco Amambay, Hugo Portillo, no respondió a las preguntas enviadas por ICIJ; contactado por los periodistas, Horacio Cartes también declinó hacer comentarios.

Un ex director de la entidad offshore, que ya no trabaja en el Banco Amambay, Mariano Roque Alonso, dijo a ICIJ no recordar un banco offshore o tener alguna conexión con éste. "Nosotros nunca hemos considerado una operación como esa", dijo.

Jorge Corvalán Raúl Mendoza, presidente del Banco Central del Paraguay, que supervisa las instituciones financieras, dice que desde mediados de la década de 1990 la legislación de las Islas Cook solicita de los bancos un permiso antes de abrir subsidiarias, inclusive en sitios offshore. Corvalán, quien se convirtió en jefe del Banco Central en 2008, dice que no sabía de la existencia de Amambay Trust Bank Ltd en las Islas Cook. "No tengo conocimiento de lo que sucedió en los años 90", afirmó.

Ya que Ramón Cartes y De Gásperi fueron nombrados como los únicos accionistas de Amambay Trust Bank Ltd en las Islas Cook, parece que sería una compañía independiente, más que una subsidiaria formal del Banco Amambay.

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ABRIENDO UN BANCO SECRETO

En enero de 1995, un abogado del bufete estadounidense Coudert Brothers se dirigió a la empresa offshore Portcullis TrustNet para crear una empresa en las Islas Cook para un grupo de clientes paraguayos. En esos años, las Islas Cook habían comenzado a construir una reputación de paraíso fiscal competitivo, con una legislación que favorece el secreto bancario.

Los clientes en cuestión eran directores de un banco paraguayo fundado sólo tres años antes, el Banco Amambay SA. En la época en que la entidad fue creada en las Islas Cook, Paraguay se embarcaba en una gran crisis financiera alimentada por la corrupción generalizada, lo que se tradujo en una fuga de capitales y el cierre de varios bancos.

Los paraguayos llamaron a la compañía secreta Islas Cook Amambay Trust Bank Ltd y se registraron para recibir una licencia bancaria del Consejo Monetario de las Islas Cook. En cartas simultáneas, el Departamento del Tesoro de las Islas Cook y la oficina del fiscal general, afirmaron al equipo de TrustNet que los abogados de Coudert Brothers "nos indicaron que no tienen reparos sobre los clientes".

Sin embargo, las regulaciones locales requieren que Interpol certifique que los empleados del banco son idóneos. Un chequeo del accionista histórico Ramón Telmo Cartes y de Guiomar de Gásperi, así como de los directores Mariano Roque Alonso, Eduardo Campos Marín y Carlos Eduardo Moscarda, tomó un tiempo, pero salió limpio.

Los documentos muestran que TrustNet aprobó resoluciones que afirman que la empresa no realizaría reuniones anuales y que el banco no tendría un auditor. La localización del nuevo banco era un escritorio de TrustNet en la principal isla del archipiélago, Rarotonga. Con la licencia aprobada y Cartes y De Gásperi poseyendo un millón de acciones cada uno, el banco estaba listo para operar.

MÁS INVESTIGACIONES

En 1998, un funcionario del Departamento de Estado norteamericano, Jonathan Winer, escribió un artículo acerca de las amenazas de los paraísos fiscales en la economía global. Él dice que el Departamento de Estado tiene analizadas entidades offshore con sede en las Islas Cook y que encontró clientes desagradables detrás de ellas. "Nuestro análisis reveló conexiones entre el crimen organizado de esa "nación-Estado"  del tamaño de un pueblo como Rusia y de algunos de los actores financieros más famosos de la región de Asia Pacífico". Entre los banqueros de Islas Cook, Winer destacó -sin dar nombres- una familia italiana famosa, políticos brasileños investigados por lavado de dinero y también "seis paraguayos, muchos oradores rusos que operan en Chipre y una serie de bancos en Indonesia".

El Registro de Amambay Trust Bank Ltd como una empresa en las Islas Cook se canceló el 23 de mayo de 2000. Al mes siguiente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) colocó a las Islas Cook en su lista negra de lavado de dinero.

El Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales de la OCDE condenó las leyes de las Islas Cook por "exceso de disposiciones sigilosas" que permiten a los propietarios de empresas y cuentas offshore ocultarse en las sombras. Onservó además que el gobierno de las islas "no tiene ninguna información relevante sobre aproximadamente 1.200 empresas internacionales que se habían registrado" y que no había ningún registro de documentos de identidad de los clientes de los bancos offshore.

Las Islas Cook figuran en la lista negra de la OCDE desde 2005.

Mientras tanto, Paraguay también decidió limpiar sus relaciones con los paraísos fiscales y prohibió a los bancos que operan en el país hacer negocios con instituciones financieras que sólo existen en el papel de las jurisdicciones offshore lejanas.

En 2004, el Ministerio Público Federal de Brasil acusó a cuatro directores del banco Amambay que habían sido directores del del banco de las Islas Cook -Ramón Cartes, De Gásperi, Marín y Moscarda- de ayudar a brasileños a dejar de pagar impuestos en 1996, a través de un esquema conocido como cuentas CC5 -fueron acusados ​​de evadir más de $600 millones de reales en el país. Todos fueron absueltos en 2009 por el Tribunal Superior, por falta de pruebas.