Un año después del terremoto, Haití lucha por recuperarse

Haití

Pese a los miles de millones de dólares en donaciones, los escombros que obstaculizan gran parte de la ciudad y un millón de personas sin hogar, viviendo en campamentos, son testimonio de que resta mucho para la reconstrucción.

Los haitianos siguen viviendo en precarias condiciones y su condición de pobreza se ha intensificado tras el terremoto y el cólera.

  • Lun, 01/10/2011 - 00:13

Puerto Príncipe. Cuando el suelo se remeció en Haití durante una tarde de invierno caribeño un año atrás, tirando casas como naipes y dejando cerca de 250.000 muertos, los líderes mundiales prometieron actuar con rapidez para aliviar la tragedia humana y reconstruir el país.

Un año después, el país más empobrecido del hemisferio occidental sigue saliendo del terremoto y la capacidad de la comunidad internacional para entregar y sostener la ayuda es puesta a prueba fuertemente.

Los hechos de uno de los desastres urbanos más grandes del mundo son terribles: a las 16:53 hora local del 12 de enero del 2010, un terremoto de magnitud 7,0 azotó la capital Puerto Príncipe y regiones circundantes. Sólo duró de 10 a 20 segundos pero diezmó cerca de un cuarto de la población, hirió a más de 300.000 personas y dejó a más de 1,5 millones sin hogar.

Pese a los miles de millones de dólares en donaciones y promesas de ayuda, la presencia de 12.000 soldados de paz de Naciones Unidas y un ejército de trabajadores humanitarios de la ONU y privados, los escombros que obstaculizan gran parte de la ciudad y un millón de personas sin hogar viviendo en campamentos son testimonio crudo de la tarea de reconstrucción no finalizada.

Majestuosas promesas en reuniones diplomáticas de alto nivel para "reconstruir mejor" suenan falsas en momentos en que Haití conmemora el primer aniversario del terremoto esta semana, afectado por una fatal epidemia de cólera, una nueva crisis política y un extendido pesimismo sobre los planes de reconstrucción que están recién comenzando.

Los fracasos de las operaciones de ayuda y recuperación en un país a menos de dos horas en avión de Estados Unidos, ha puesto en duda la capacidad del mundo para lidiar con desastres naturales de esta magnitud.

La mayoría de los haitianos están agradecidos por la solidaridad mostrada alrededor del mundo tras el terremoto y el dinero ya gastado, aunque tantas cosas andan mal en Haití que es difícil ser optimista.

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Reuters

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