Un nuevo dream team tecnológico se tuvo que forjar para la creación de Kantoo, la primera aplicación de teléfonos celulares para aprender inglés. Lingüistas de reconocida fama mundial y expertos en comportamiento humano, un ingeniero de la NASA con experiencia en el manejo de consolas de las naves Apolo y un nutrido grupo de técnicos de empresas como 3M y BMW, fueron los encargados de desarrollar este producto tecnológico para la empresa de contenidos educativos móviles La Mark, que pertenece al grupo israelí Merhav-Ampal. “La idea nació con el objetivo de masificar la educación y cerrar la brecha digital. Se han trabajado muchas cosas con internet a través del e-learning, sin embargo, no es masivo, ya que no todos tienen acceso a internet”, dice la peruana Rocío del Campo, CEO de La Mark para América Latina. “Al ver el avance de los equipos celulares, se empezó a desarrollar una metodología que funcione en el celular, y es así como nace Kantoo English”.

Tras varios meses de pruebas, finalmente este curso de inglés para celulares se lanzó a fines de 2008 en Venezuela. En 2009 siguieron Chile y Brasil. Kantoo English ingresó a estos mercados como una herramienta basada en 32 unidades con ejercicios, pruebas de escritura, lectura, gramática, lenguaje y exámenes que permite a los usuarios partir de un nivel básico de inglés a uno intermedio. “El éxito fue bastante interesante, lo lanzamos con Movistar en Venezuela y Chile, y con Vivo en Brasil. Es como tener un profesor en el bolsillo que se puede llevar en todo momento, lugar y al ritmo de cada usuario”, dice Del Campo. “No obstante, nos dimos cuenta de que al utilizar teléfonos de gama media y medio alta, no estábamos cumpliendo el reto de llegar a todos. Queríamos masificar realmente y no lo hacíamos, porque no llegábamos a los que tienen celulares más básicos”.

De esta forma surge Kantoo For All, una herramienta basada en mensajería móvil (SMS) y a la que cualquier usuario puede acceder sin necesidad de un smartphone. La mecánica de funcionamiento es la siguiente: se manda un mensaje de texto a la central para inscribirse y, por US$ 1,2 semanales, el usuario recibirá contenidos y pruebas que deberá responder por el mismo medio. Si el usuario desea ejercicios adicionales, sólo tiene que mandar un mensaje de texto que diga mais para recibirlos. Por el momento la aplicación está disponible sólo en Brasil, pero el éxito ha sido inmediato. A menos de un año de funcionamiento –se lanzó en junio de 2010– ya cuenta con más de un millón de usuarios (de los cuales, cerca del 90% son clientes prepago) y es la aplicación de contenido más demandada en Vivo, la operadora de telefonía móvil perteneciente a Portugal Telecom y Telefónica de España.

HAMBRE DE CONTENIDOS
Según un estudio elaborado por la compañía Frost & Sullivan (F&S), en países como Argentina, Chile o Venezuela, las altas tasas de penetración de telefonía móvil no van acompañadas de una proporción similar de servicios de contenido. Por ejemplo, en Argentina, con una penetración de 119,2%, los servicios de contenido alcanzaron sólo el 14,8%.

El mismo estudio señala que, pese a esta baja proporción, en 2009 el mercado de contenidos móviles generó US$ 2.400 millones en la región, y se prevé que para los próximos años esta cifra aumente considerablemente. El 65% de los ingresos se debe a las suscripciones a información vía SMS y, en segundo lugar, a la descarga de juegos y videos.

Aunque muchos asocian la descarga de aplicaciones con entretenimiento, el potencial para desarrollar contenidos educativos también es muy alto. “La competencia entre operadores de telefonía móvil ya no se centra en un tema de tarifas, sino que poco a poco los usuarios valoran más la oferta de aplicaciones”, dice Liliana Ruiz, presidenta de la consultora peruana Alterna. “Estas herramientas pueden jugar un rol muy importante en sectores como la educación y salud. Pueden mejorar la calidad de vida de los pobladores de zonas rurales que no tienen una laptop y mucho menos acceso a la banda ancha”.

En noviembre, La Mark lanzó Kantoo Voice también en Brasil, y cerró el año con 150.000 abonados. Se trata de una aplicación que usa la voz como medio de aprendizaje y el sistema de respuesta automática de llamadas (IVR) para las evaluaciones. “Es una telenovela con episodios semanales, siguiendo con la premisa de que el aprendizaje sea interesante. A través de la voz se afina el oído y completamos el portafolio de productos”, dice Del Campo. “Este producto contiene un capítulo cada semana, luego hay una prueba y, si uno se equivoca, la llamada se corta automáticamente. Al día siguiente se retoma el examen y se acumulan puntos conforme a las preguntas respondidas y al tiempo que se empleó. En este caso la tarifa también es semanal, no por minuto”.

Si bien la aplicación tecnológica se desarrolló en Israel, una de las claves del éxito de La Mark es la estrategia de contenidos adaptados en y para la región. “Por ejemplo, durante las elecciones en Brasil, subimos contenidos sobre democracia, y durante el Mundial de Fútbol, sobre goles y jugadores”, cuenta Del Campo.

La compañía prepara nuevas herramientas para que los usuarios puedan perfeccionar su inglés: Kantoo On Line, además de un chat y un curso en internet, para aquellos que deseen tener un nivel avanzado del idioma. Otro de los planes de La Mark es introducir en un corto plazo estos contenidos en otros mercados como Perú y Colombia, y en otros continentes como Asia y Europa.

La Mark no se limita a la enseñanza de inglés para desarrollar más contenidos. Actualmente ofrecen herramientas de entrenamiento para empresas, donde también se esperan crecimientos importantes. Muestra de ello es que, según un estudio de IDC, consultora especializada en mercados tecnológicos, el 75% de las empresas latinoamericanas con 250 empleados o más implementarán soluciones móviles corporativas hacia 2012. El estudio afirma también que la movilidad será la norma en casi todas las aplicaciones, y que los llamados smartphones les sacarán ventaja a las laptop.

A pesar de la alta penetración de celulares en América Lati-na, el mercado de los contenidos es aún incipiente.

Para Rocío del Campo, las posibilidades para el desarrollo de nuevos contenidos son infinitas, especialmente en temas tan importantes como la alfabetización. “Estamos viendo algunos proyectos de educación para niños”, dice la ejecutiva.“Equipos como las tablets pueden ser precargados con contenidos para que hagan las tareas o exámenes. Los gobiernos gastan millones en imprimir libros que tienen un impacto en el medio ambiente. La tablet sería más que un libro”.

Por lo pronto, La Mark y su producto estrella Kantoo (unión del juego de palabras can to, o “tú también puedes” en inglés) han probado que muchos usuarios están dispuestos a pagar tarifas económicas por obtener conocimiento a través de este medio.

El próximo paso será masificarlo en el resto de América Latina. Los planes para 2011 contemplan entrar al mercado mexicano y al argentino, siempre privilegiando su relación regional con Telefónica.