Análisis & Opinión

Por qué México no participó del auge asiático

Javier Santiso

Profesor de economía en ESADE Business School.

  • Lun, 08/16/2010 - 11:22
  • 10 Comentarios

Hace una década, cualquier evento económico en la lejana China era irrelevante para América Latina, una región volcada hacia América del Norte y Europa. La década de los 2000 trajo un cambio fundamental: cualquier cambio económico en China tiene ahora un impacto sísmico en todos los rincones del continente. Así, la reciente reevaluación del yuan traerá consigo la apreciación cambiaria para la región, en especial en los países que más comercian con China.

Para bien o para mal, China es hoy una pieza central para explicar las dinámicas económicas latinoamericanas. Los exportadores de materias primas se beneficiaron. Otros, como México, tuvieron que presenciar el auge de un competidor feroz en su principal mercado de exportación: Estados Unidos. A principios de la década, México vio cómo los productos chinos invadían los supermercados de su país vecino y sus maquilas sufrieron con la intensa competencia de las manufactureras chinas. En esa misma década, China superó por primera vez a México como exportador hacia Estados Unidos.

Muro

El auge de China fue una gran noticia para muchos países de la región. El gigante de Asia se ha convertido en el mayor socio comercial de Brasil y de Chile, y pronto ocurrirá lo mismo con Perú, con el que China acaba de firmar un tratado de libre comercio. El caso de Chile es emblemático. En 2009, las exportaciones hacia China (23,1% del total) superaron las exportaciones hacia toda la Unión Europea (22,1%) y hacia EE.UU. (11,3%). Dicho de otra manera: países como Chile o Brasil han conseguido, con el impulso de China y de Asia, diversificar sus exportaciones regionales de manera notable, con equilibrios de tercios en zonas como las Américas, Europa y ahora Asia.

México busca acercarse al boom chino, pero su cercanía con EE.UU. sigue siendo su mejor arma económica.

El caso de México ha sido diferente. El país sigue volcado exclusivamente hacia EE.UU., un país que absorbió 81% del total exportado por México en 2009, muy por delante de Europa (5%) y China (1%). México no ha podido beneficiarse del impulso asiático como sí lo hicieron los peruanos, chilenos o brasileños. La estructura exportadora de estos países explica las suertes diferenciadas. En general, los envíos latinoamericanos se concentran en los commodities. México es una de las excepciones a este padrón. Las materias primas apenas representan 21% del total exportado en 2009, muy por detrás de países como Venezuela (99% del total), Ecuador (81% del total), Perú (78%) o Chile (75%).

Pero México tiene bazas importantes para apostar al auge chino. Una es el petróleo. Las reformas en este sector podrían abrir más posibilidades para aumentar de nuevo la producción y quizás diversificarse hacia China, cuyo apetito por el crudo no da signos de amainar. México posee también un sector agroindustrial importante, algo muy cotizado en China, que carece de muchos productos. Por si fuera poco, México es una pieza clave para las multinacionales en fase de integrar sus cadenas de producción. Si bien buscan abrir bases en China, las empresas japonesas también incorporan a México, ya que ese país tiene grandes ventajas: está muy próximo al mercado final que es EE.UU. y tiene maquilas muy fiables. El empuje del gobierno mexicano por dotarse de una infraestructura mucho más eficiente en puertos, aeropuertos y carreteras apunta a jugar con la gran baza que tiene México y que ni siquiera lo chinos pueden arrebatarle: su cercanía con la mayor economía y el mayor mercado de consumo del mundo.

México está igualmente ganando atractivo ante los inversionistas asiáticos. En 2009, el fondo soberano Temasek, de Singapur, abrió oficinas en la capital mexicana. El fondo soberano chino CIC también quiere entrar a América Latina. Por ahora su principal foco es Brasil, pero también consideran México. CIC es, por ejemplo, un inversionista importante en la minera Vale. Y nada impide que CIC se interese también por México, dónde existen grupos con modelos de negocios exitosos como Cemex, Alfa o América Móvil.

Tratando de recuperar el terreno perdido, ahora México busca potenciar su relación con China, como lo demuestra la visita del presidente Calderón a ese país en julio, la primera en la historia de un mandatario mexicano. Y muchas empresas mexicanas ya han avanzado y tienen bases en China, como es el caso de Nemak, Gruma o Bimbo.

Tal vez fue una década asiática perdida para México. Pero es posible que la nueva década de 2010 se convierta en un decenio de éxito.

Comentarios

01

Carlos Ávila Beltrán

Tue, 08/17/2010 - 11:38

Me parecen bastante atinados los comentarios de Javier, pero sobre todo muy claros. Denotan un evidente conocimiento de la región y en particular de la economía mexicana. Sin embargo y sin tratar en ningún momento de demeritar la nota de Javier, creo que habría que comentar que los asuntos políticos de México son un lastre importante en el desarrollo del país, que interfiere en gran medida en ese potencial desarrollo con el que cuenta México y que bien señala Javier, pero eso sería entrar en otros terrenos que no son precisamente el tema en cuestión. Lo pongo sobre la mesa y lo dejó como un tema de reflexión. Saludos desde la bella ciudad de Morelia, Michoacán, MÉXICO.

02

Jorge Barragán

Dom, 08/22/2010 - 11:03

Coincido con el comentario de Carlos Ávila, aunque no debemos dejar pasar un hecho que me parece trascendental, que si bien es cierto que los políticos mexicanos no se han puesto de acuerdo en algunos temas económicos importantes, también es cierto que México ha mostrado a lo largo de los últimos 20 años una fuerte vocación exportadora sin importar el partido político que esté en el gobierno, lo que hace falta es enfocar nuevos destinos para las exportaciones mexicanas, definitivamente hay que incluir a China entre los destinos de los productos mexicanos de exportación sin que esto signifique una retirada del mercado norteamericano que también hay que decirlo ha rendido sus frutos.

03

Carlos Martinez

Dom, 08/22/2010 - 15:24

Bueno yo coincido en algunas cosas con los comentarios anteriores, aunque debo apuntar que uno de los lastres de la economía mexicana, es que depende totalmente de factores externos... Aunque suene ridículo en muchas ocasiones para que la economía mexicana pueda crecer los astros se tienen que alinear para que así sea, en pocas palabras, el país depende del entorno tanto interno como externo del país. La falta de un liderazgo rector de la economía ha dejado a México como una economía sin dirección. Un día caminando en las calles del centro histórico de la capital estaba observando uno de los juguetes chinos que tanto abundan en el mercado, estos dichosos juguetes muy vistosos avanzan en cualquier dirección y al chocar dan la vuelta y vuelven a avanzar, PERO SIEMPRE CON UNA DIRECCIÓN ALEATORIA Y SIN SENTIDO... Lo que sucede con la economía mexicana es muy similar es una economía muy vistosa, tiene la suficiente energía para crecer o avanzar si lo vemos desde la perspectiva de mi ejemplo, pero lo hace sin sentido, no tiene un proyecto de desarrollo, al toparse con alguna dificultad choca da vuelta y sigue su camino sin sentido. Lo que hace falta es un poder rector de la economía (el cuarto poder económico), pues el aparato político (el poder legislativo y ejecutivo) del país está tomado en sitio por los intereses partidistas y sería muy conveniente separar los asuntos políticos de los asuntos económicos… Tal vez ese sea el gran cambio revolucionario de cada siglo que se necesita, para poder avanzar a un México moderno... Hay mucho de qué hablar sobre este tema, puede lograr ser productivo e interesante hablar sobre temas así.

04

Javier Paredes Vargas

Lun, 08/23/2010 - 15:30

Desde que México suscribió el Nafta con EEUU y Canadá, el mundo ha venido siguiendo con interés los resultados y los alcances de este acuerdo. En el camino de su implementación, se escuchaba por parte de los mismos mexicanos como también de los expertos en el tema de países del hemisferio, que en algunos sectores ganaba México a través de la implementación y desarrollo de sus maquilas, pero perdía en el terreno agrícola, con un alto costo social, no olvidamos lo de Chiapas. Sin embargo todavía en el umbral de este nuevo siglo, vemos que la clase política todavía no asume su rol ,al igual que sus pares de América Latina , como diría Max Weber en sus ensayos sociológicos, que hay personas que se dedican a la política por vocación y otros por distracción, es decir quienes viven para la política y quienes viven de la política ,haciendo de esta una fuente de ingresos permanente. Mientras no se cambie el sistemo político imperante en nuestros países, nutrido de leyes hechas a la medida de los gobernantes de turno, y blindados por los cuatro costados, tendremos estos resultados, que nos dejan rezagados en el concierto internacional de las naciones. En otro orden de ideas el siglo pasado estuvo signado por la multipolaridad, y después de la guerra mundial por bipolaridad entre EEUU y la URSS, pero tras el derrumbe del muro de Berlín y la caída de la utopía socialista, los EEUU pretendieron implementar la unipolaridad, afortunadamente por la dialéctica de la historia, surge un país que hace unos años queda guardado en la retina de la memoria histórica, su gente vivía mayoritariamente en el sector rural dedicándose al cultivo en sus arrozales y movilizándose en bicicletas, hoy Geele es la dueña de Volvo, me parece que la legendaria Hummer también es ya propiedad de una compañía China, y muchas de sus empresas están con la billeteras repletas de efectivo y están de compras, tras empresas americanas y europeas. Como reflexión final México debería dejar atraz la vocación de la mayoría de los países de la región, de ser monoproductores y buscar nuevos mercados. Ahora no sólo EEUU se resfría, sino también China y lo curioso es que después todos estornudamos.

05

Juan Pablo Schuster

Dom, 08/29/2010 - 10:04

China es un exportador industrial y requiere importaciones de materias primas en el cual America Latina es auto-suficiente y muy rico. Qué pasaría si America Latina se industrializa, habria poco espacio para exportar materias primas a China! Eso esta pasando en México y poco a poco al resto del continente latino. No tiene mucho que ver cuanto o poco se exporta, sino que cuanto prosperamos internamente en nuestros paises. Si tenemos un mercado interno con poder adquisitivo, entonces la economia domestica se activa más (por eso los salarios es necesario que sean humanizados, eticamente). Si tenemos nuestra gente trabajando y capacitandose con salarios insuficientes, tendremos baja productividad y desarrollo.

06

hugo

Dom, 08/29/2010 - 18:24

creo que lo importante para que mexico avance es que sus politicos se pongan de acuerdo,en las reformas trasncendentales que hacen falta,fiscal,petrolera,laboral,educativa. si Mexico logra realizar esas poloticas se convertira en la China latinoamericana.

07

Desde el Asia Pacific (Jorge)

Dom, 09/05/2010 - 19:00

Estos comentarios mas que atinados, le dan un golpe muy duro a los gobernantes Mexicanos, que por una razon u otra no han sabido identificar oportunidades en Aisa para productos Mexicanos. Como es posible que los grandes de Latinoamerica (Brasil y Chile) esten tan adelantados a los Mexicanos en identificar mercados asiaticos. La mala reputacion de la politica Mexicana tiene tambien que ser un factor importante para poder progresar en otras naciones y asi no depender tanto de los EEUU, quienes hayan sufrido a consecuencia del GFC.

08

carlos fonseca

Lun, 09/06/2010 - 14:53

Excelente artículo; es importante reflexionar sobre nuestras posibilidades de aumentar el valor agregado a las commodities y a las exportaciones hacia China o de lo contrario, el resultado en el largo plazo será una diferencia de ingreso cada vez mayor.

09

Roberto Ulises Estrada Meza

Lun, 09/13/2010 - 23:45

Este artículo nos muestra el panorama que ha tenido la macroeconomía de México, su política comercial y a la vez la relación económica respecto al comportamiento del mercado Chino. En este tenor, estoy de acuerdo que China es el responsable de la dinámica económica en América Latina y coincido con el autor (Santiso 2010), que a México el país asiático le arrebato el principal comparador de sus exportaciones (commodities), Así las cosas, China ha provocado del mismo modo, que economías como las de Brasil y Chile se impulsen a diversificar sus exportaciones en varias regiones del mundo dejando a México muy atrás. Por otra parte, considero que México se tiene que esforzar para tener auge en el país asiático mediante el petróleo y del mismo modo aprovechar la ubicación tan cercana a Estados Unidos siendo este el mayor país consumidor del mundo, considero que estos dos aspectos son piezas clave para que la economía mexicana recupere terreno perdido. Por último, creo que está década siguiente México puede sacar jugo a sus ventajas comparativas con el resto del mundo no sólo con el gigante asiático.

10

Jesus Eduardo Barragan Zamudio

Tue, 09/14/2010 - 00:44

No comparto, apalancar el desarrollo de china con el petroleo del pais, no puedes negociar el petroleo con china es como negociar frijoles con mexico, existe sobre oferta, y no necesariamente interna. a CHINA muchos quieren venderle y muchos comprarle.. en el largo plazo vendiste petroleo y que obtuviste? y apalancaste su desarrollo y no el tuyo, mexico debe visualizarse comerciando con otros que no castiguen tanto los precios y por ende los salarios europa..australia...japon y no con voraces productores y consumidores, asi de sencillo. eso creo yo