El sueño europeo tiene un enemigo: el desempleo. España es el país del Viejo Continente preferido por los venezolanos para emigrar, básicamente por el idioma y nexos familiares, pero la tasa de desocupación de 25,98% registrada al cierre del tercer trimestre de 2013, según cifras oficiales, pone a más de uno a pensar en posponer su mudanza o elegir otro destino, pues el gobierno ha ido reduciendo el número de permisos de trabajo para extranjeros en los últimos siete años a más de la mitad.

Cifras del Instituto Nacional de Estadística de España dan cuenta de una reducción general en el otorgamiento de autorizaciones temporales de trabajo para extranjeros de 76,41%, al haberse entregado apenas 234.951 permisos en 2012, mientras que en 2005 habían logrado ingresar al empleo formal 995.607 inmigrantes.

Los venezolanos no se han salvado de la crisis en el mercado laboral español, pero si sirve de consuelo no son los más afectados. La reducción de los permisos de trabajo está por debajo de la cifra general, al registrarse una caída de 54,29% en los últimos siete años, dado que en 2005 fueron beneficiados 9.055 venezolanos y el año pasado apenas 4.139 recibieron el permiso.