El Banco Central de Venezuela redujo el encaje legal la semana pasada de 23% a 20% y lo hizo nuevamente ayer al llevarlo a 17%. Sin embargo, es la más alta de la región latinoamericana.

Para el presidente de la Asociación Bancaria de Venezuela, Juan Carlos Escotet, la decisión fue "técnicamente inteligente", pues según explicó, el país se encuentra en un momento donde se está buscando "la reactivación económica y se pretende dar una mayor atención crediticia que dispare la actividad productiva".

En este sentido, afirmó que la medida es conveniente porque le inyecta mayor liquidez al sistema.

"Especialmente porque estamos en un momento donde tenemos una demanda estacional importante por la emisión de bonos, y una importante demanda de créditos por la estacionalidad de fin de año", señaló.

Durante el seminario de Inclusión Financiera y Desarrollo Social también destacó que en la medida en que los bancos tengan que depositar mayor dinero en el Banco Central de Venezuela, "en esa misma medida no podremos otorgar más créditos".

"Más aún cuando es al 0% de interés, porque así es la política de encaje legal", dijo.

Con respecto al sistema bancario, indicó que el crecimiento importante en la demanda de créditos, habla claramente de la solidez del sistema.

Asimismo, expresó que la desincorporación de algunas instituciones del mapa bancario, con las intervenciones, trajo como consecuencia, un mayor flujo en el resto de los bancos del sistema.

"Eso nos ha obligado a atender una mayor demanda y ha generado algunos cuellos de botella pero todo es superable", resaltó.

Añadió que las reformas estructurales que se están haciendo permitirán atender mejor a la clientela.

Finalmente, pidió al Ejecutivo que se modernicen las formas de pago y que se flexibilice la normativa que rige al sistema.

El hecho de que en Venezuela no existan regulaciones específicas en el sector de microfinanzas ha limitado fuertemente su desempeño, en relación con otros países de Latinoamérica.

Y esto, ligado a la limitada cantidad de entidades que existen para ofrecer estos servicios y las restricciones impuestas a las tasas de interés, se traduce en que el sector sólo tenga 0,5% de penetración en el país.

Para Juan Buchenau, representante del Banco Mundial y especialista financiero, "el sector está muy poco desarrollado en Venezuela y por eso los niveles de penetración están muy por debajo del promedio de América Latina, respecto a otros países".

Esta afirmación la hizo en el marco del seminario Inclusión Financiera y Desarrollo Social, organizado por la Asociación Bancaria de Venezuela (ABV), en el que además destacó que no existe oferta especializada en esta materia.

Bondades y barreras. El tema de la inclusión financiera y la bancarización definitivamente está en boga. La mayoría de las instituciones aplaude el hecho de que ahora tenga una presencia importante en la agenda de los venezolanos, por la cantidad de beneficios que representa. Sin embargo, hay que destacar que en el país aún existen muchas barreras.

En relación con el potencial que tiene para la demanda, Buchenau explicó que permite reducir la vulnerabilidad, manejar la estacionalidad y hacer mayores inversiones.

"Y en cuanto a la oferta, es un mercado muy amplio, que tiene un potencial importante de crecimiento sostenido en el tiempo", apuntó.

Existen varias barreras que frenan esta realidad. La falta de experiencia y educación financiera, la desconfianza en las entidades y los altos costos de acceso, transacción y riesgo son limitantes para la demanda.

Mientras que para la oferta, dice el experto, el problema se centra en las fallas en el modelo de negocio, los altos costos de operación, la carencia de productos adecuados y, nuevamente, las limitaciones regulatorias.

En este sentido, Juan Carlos Escotet, presidente de la ABV, señaló que es necesaria la creación de una normativa dirigida a este tipo de transacciones, "para que se impulse de forma definitiva, la masificación de los servicios financieros".

La nueva era. Los agentes financieros no están solos. Para lograr adaptarse a la nueva era de la bancarización, cuentan con ciertas herramientas que sin duda les facilitarán el camino.

Entre estas, el representante del Banco Mundial destacó a los agentes no bancarios y a la banca móvil.

"Los esquemas de la banca sin agencias pueden reducir dramáticamente el costo de entrega de servicios financieros", dijo al respecto, mencionando uno "de los tantos beneficios" que otorgan.

Afirmó que este sería entonces un tema central para la bancarización. Pues el esquema además de que logra un decrecimiento de los costos, cuenta con un alto nivel de aceptación y demanda por parte de los clientes.

El presidente de la ABV dijo en ese sentido que los efectos de la figura de los corresponsales no bancarios son múltiples, y que generan beneficios que van "mucho más allá de los temas que nos conciernen".

Entre esas bondades señaló la sustitución del cheque y del dinero efectivo, por la transferencia de recursos a través de vías electrónicas, "ya que estas pueden ejecutarse con gran agilidad, eficiencia y seguridad".

Explicó que estos mecanismos contribuyen con la lucha en contra de la legitimación de capitales.

Otro de los beneficios que trae la inclusión, según explicaron los ponentes, es que los agentes no bancarios amplían los servicios y logran mayor cobertura. También pueden descongestionar las agencias y mejorar los servicios a los clientes actuales.

"Estudios del Banco Mundial indican que la bancarización en zonas rurales es un factor importante de reducción de la pobreza", añadió Arturo Johnson Pastor, especialista del Banco de Crédito de Perú.

Los requerimientos. En este sentido, Buchenau indicó que es necesario que se establezca una normativa adecuada para garantizar al público en general, y a las autoridades, el adecuado manejo de los recursos y el cumplimiento de las normas contra el lavado de dinero.

Aunado a esto, expresó, debe trabajarse en un cambio de cultura en el que exista mayor confianza y aceptación por el dinero electrónico.

Asimismo, Escotet afirmó que si se pretenden implementar nuevas formas de bancarización para los sectores no incluidos, no deben emplearse métodos tradicionales.

Dijo que no se puede solicitar la cantidad de recaudos que hoy se piden, porque aunque son normales y dan seguridad a los banqueros para prevenir la legitimación de capitales, "el no usar canales tradicionales y el tener que usar fórmulas innovadoras, supone revisar la normativa para establecer formas de identificación y de cumplimiento masificadas que permitan atender a estos sectores".

En cuanto a las posibilidades de adaptación de Venezuela, Roberto Barros Barreto, superintendente de programas sociales de Caixa Económica Federal de Brasil, señaló que es un desafío, pero que también lo es para todo el mundo.

"Todo tiene que ver con la voluntad política del Gobierno y con cómo se va a ejecutar y llevar a cabo el programa", comentó.