Si bien nació en 2001, la española Structuralia desde 2007 que pone sus esfuerzos en hacerse un nombre en Latinoamérica. Sin embargo en los últimos años, estos esfuerzos han crecido, y con oficinas en Chile, México, Perú, Costa Rica, Colombia y Panamá, ha comenzado a poner énfasis en hacer alianzas con las principales casas de educación superior de estos países para difundir sus programas de capacitación, Esta escuela de capacitación está centrada en tres aspectos muy específicos, infraestructura en construcción, energía e ingeniería. El director general de Structuralia, Juan Antonio Cuarteto, conversó con América Economía acerca de los proyectos actuales y futuros de la escuela, además de la situación que enfrentan actualmente los ingenieros, tanto de Latinoamérica, como de España.

- ¿Cuál es el proyecto estrella de Structuralia en estos momentos?

- Ahora mismo los proyectos estrella que tenemos se refieren a nuestra internacionalización en America Latina. Desde hace dos años tenemos oficina en México, y desde este año estamos en Colombia. Ahora mismo el programa estratégico de Structuralia es la internacionalización para hacer llegar nuestros programas de capacitación a todos los países de Latinoamérica. Además estamos Costa Rica, Perú, Panamá.

-¿Cuáles son los modelos de mercado que manejan?

-Tenemos dos formas de modelo de mercado, una es los negocios que tenemos con las empresas de México, donde ya tenemos acuerdos con varias empresas, y también tenemos acuerdos con las principales universidades del país y los programas que impartimos en México. El acuerdo principalmente es con la Unam, específicamente con la facultad de ingeniería. Este modelo se repite en todos los países que estamos, no se trata solamente de repartir los programas de capacitación, muy alineados con el desarrollo profesional de los ingenieros, si no que también obtener la colaboración de autores locales para que adapten esos programas al 100% a su país, y también las alianzas con las universidades para que den titulación y acreditación a esos programas.

-¿Desde cuando existe esta relación con América Latina?

-Structuralia comienza su aventura en América Latina en Chile hace ya siete años. Ahora mismo tenemos proyectos estratégicos no solo con empresas del sector de las infraestructuras y energías, si no que además comercializamos nuestros programas desde 2007. 

-Cuéntenos sobre su alianza con la OEA

-En Chile, como en el resto de los países de Latinoamérica es importante la Alianza que tenemos con la Organización de Estados Americanos (OEA) gracias a la cual hay un programa de becas (Programa de alianzas para la educación y la capacitación), que este año está dotado con casi US$1 millón en becas, donde las personas con expedientes más brillantes se benefician con becas de entre un 35% y un 50% del costo total del programa. Este acuerdo de colaboración ha hecho que en países como Chile nuestro desarrollo se haya multiplicado de forma exponencial en los últimos años. Nos ha permitido esa difusión.

-¿Qué aspecto de Latinoamérica puede garantizar un futuro positivo para los ingenieros?

-El crecimiento económico, tanto en Chile como en el resto de los países van a garantizar un buen futuro para los ingenieros. Chile tiene el comportamiento más disciplinado de América Latina, es un país muy consolidado, y con un crecimiento no tan amplio como Perú y Colombia, pero si con mucha estabilidad. Y Chile para los grandes grupos de infraestructuras españoles sigue siendo muy atractivo y estratégico. Las necesidades que tiene Chile van a continuar, por encima de la reforma que se está planteando hacer el gobierno. Las grandes empresas seguirán invirtiendo en Chile, y los ingenieros de Chile sigan desarrollándose sin problemas.

-¿Es más importante el número o la capacitación de ingenieros?

-Todos estamos de acuerdos que el número de ingenieros y la capacitación de los mismos están ligados al desarrollo del país. Cada año en India se gradúan entre 450 mil y 480 mil ingenieros. Sin embargo en América Latina, incluido México esa cifra está cercana a los 150 mil. En Corea se gradúa un ingeniero por cada 650 habitantes mientras en Uruguay es uno cada ocho mil, en Argentina es uno cada 6.700, en México es uno cada 6.200, en Chile uno cada 4.500. Es decir los ingenieros son fundamentales para desarrollar y capacitar un país. En países como México, Bolivia y Colombia ahora se tienen dos necesidades: la capacitación muy alineada con el desarrollo de las infraestructura de los países, porque de acuerdo a un estudio del Banco Mundial la educación en Latinoamérica está muy alejada de la realidad de los paises. Este es un nicho que puede cubrir Structuralia. La segunda es el número de ingenieros, el que hasta ahora no es alto, lo que garantiza un futuro brillante para los ingenieros latinoamericanos, como además se vuelve un lugar atractivo para los profesionales europeos, específicamente españoles, los que ante la falta de crecimiento en Europa para los próximos decenios en infraestructuras, están yendo allá para cubrir ese déficit. 

-¿Qué deben hacer los gobiernos para asegurar este positivo futuro para los ingenieros en Latinoamérica?

-Si América Latina dedica recursos para infraestructuras, los ingenieros tienen aseguradas una década, incluso dos décadas. En América Latina hay un déficit importante de infraestructura. Pero ya hay gobiernos que tienen planes, algunos puestos en marcha, para los próximos años, como por ejemplo México con su reforma ferroviaria y energética. Chile es una potencia minera, y además desarrolla planes marítimos. Perú además de la minería desarrolla infraestructura para la conectividad terrestre. En Colombia destacan los yacimientos de plata y su creciente industrias petroleras. Hay inversiones a mediano plazo en América Latina.

-¿Cuáles son las áreas que tendrán más impulso en Latinoamérica?

-Actualmente hay cinco áreas que están teniendo gran impulso en América Latina. Infraestructuras viales, específicamente carreteras, construcción y mantención de estas. La segunda es la ferroviaria, donde algunos construyen infraestructura ferroviaria convencionales, y otras son según el país: en una son de alta velocidad y otras metropolitanas. La tercera es infraestructura eléctrica, con torres de alta tensión. La cuarta tiene que ver más con infraestructuras energéticas ligadas al gas y al petróleo, como ocurre en países como Colombia y Ecuador, donde hay una industria incipiente. La última área tiene relación con la gestión, puesto que un país además de tener un importante número de ingenieros, y bien capacitados, también necesita gestores, líderes, ingenieros que lideren proyectos. Que sepan acometer proyectos con inversión público-privada. 

-¿Cuál es el panorama para los ingenieros españoles?

-Ahora mismo la situación es compleja en España, a pesar que se han mejorado las expectativas de crecimiento. Para el desarrollo profesional de los ingenieros España no es un mercado objetivo para quienes quieren encontrar trabajo, salvo en temas muy concretos y específicos que tienen que ver con mantención de infraestructuras, pero el potencial para los ingenieros españoles está fuera de España. Para los ingenieros españoles el destino preferido si tuvieran que salir del país es América Latina, por un tema de idioma y cultura. Esto a pesar que Alemania esté más cerca y esté demandando ingenieros.

-¿Existe optimismo dentro de los ingenieros de Latinoamérica de cara al futuro?

-Los ingenieros de América Latina son optimistas. El 65% de ellos piensa que los próximos años serán buenos para su desarrollo profesional. Además el 56% de los ingenieros con salarios más altos tienen una capacitación complementaria. Los profesionales de la ingeniería en los próximos años, que estén debidamente capacitados, serán quienes tengan salarios más altos.