Managua. Nicaragua es el tercer país de América Latina más atractivo para la inversión en energía renovable, de acuerdo con el informe Climascopio 2013, realizado en 26 naciones latinoamericanas, y difundido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En el informe, financiado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) y elaborado por el Bloomberg New Energy Finance, el BID explicó que Nicaragua se coloca en tercer sitio, solo por debajo de Brasil y Chile, debido a su gran potencial verde, además de ofrecer buenos incentivos para desarrollar y financiar negocios de energía renovable.

Según el Climascopio 2013, Nicaragua está entre las naciones más atractivas para invertir en Latinoamérica, gracias a la alta penetración de energías renovables en su matriz energética, y al importante flujo de inversión en proporción a su pequeña economía.

El estudio agregó que el país centroamericano tiene el segundo Producto Interno Bruto (PIB), per cápita, más bajo de la región, sin embargo ocupó el tercer lugar en la clasificación general, por el buen resultado en los parámetros de marco propicio y de inversión en energías limpias y financiamiento climático.

El Climascopio 2013 resaltó que en 2012, el 36% de toda la energía generada en Nicaragua procedió de fuentes renovables, y el país obtuvo inversiones en esa área por US$292 millones, de los cuales el 94% se colocó en fuentes eólicas.

Añadió que entre el 2006 y 2012, el país atrajo capitales por US$1.500 millones para desarrollar proyectos de energía renovable, lo cual representó el 5,6% de su PIB, siendo el porcentaje más alto en Latinoamérica.

La investigación reconoció que al cierre del año pasado, la nación centroamericana tenía una capacidad instalada de un gigavatio, además de que ya produce más del 40% de su energía con fuentes renovables, y proyecta llegar al 79% en 2017.

Asimismo, ocupa el primer lugar en el parámetro de "marco propicio" para invertir, mejorando cuatro posiciones, y en el área de inversiones en energía limpia y créditos.

Agregó que el país mantiene un gran potencial adicional para energía limpia a escala industrial, y a pequeña escala.

"Entre los incentivos fiscales ofrecidos por Nicaragua a los inversionistas, se incluyen la exención de tasas por la importación de equipos para energía limpia, Impuesto sobre la Renta (IR), e Impuesto de Recursos Naturales", apuntó el informe del BID.