Los centros de votación abrieron este domingo sus puertas en Argentina para la celebración de unos comicios en los que se renovará la mitad de las bancas de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, jornada  clave  para el sector del Kircherismo.

Un total de 30.573.160 personas están llamadas a las urnas en 90.690 mesas, disponibles para ejercer el sufragio desde las 8:00 horas locales (11:00 GMT) y hasta las 18:00 (21:00 GMT), cuando oficialmente se cerrará el acto electoral.

Los argentinos, entre ellos unos 38.000 residentes en el exterior habilitados para votar, eligen a quienes desde diciembre próximo asumirán 127 bancas en la Cámara de Diputados y 24 en el Senado entre candidatos que quedaron habilitados para esta competencia electoral en las primarias celebradas en agosto pasado.

De forma simultánea, se celebran también comicios en algunos distritos (ciudad de Buenos Aires, provincias de Buenos Aires, Jujuy, Formosa, Chaco, Catamarca, Santiago del Estero, La Rioja, Mendoza y San Luis) para la elección de cargos legislativos provinciales.

Según informó el Ministerio de Defensa, cerca de 92.000 efectivos de la Policía y de las Fuerzas Armadas velan por la seguridad durante la jornada electoral.

Casi 43.000 fiscales voluntarios de la red "Ser Fiscal", junto a unos 50.000 movilizados por los partidos políticos, vigilarán, por su parte, por la legalidad de los comicios de hoy.

Para esta elección, 592.344 argentinos de 16 y 17 años están habilitados para ejercer el voto en forma optativa gracias a una nueva ley, aprobada en octubre de 2012, que creó el "voto joven" voluntario.

En Argentina, el acto electoral es de carácter obligatorio para todas aquellas personas que tengan más de 18 años y hasta 70 y quien no ejerza el voto, por razones de salud o viaje, debe justificarlo formalmente o pagar una multa