Pekín. Avergonzadas por la aparición de una víctima de homicidio una década después de la condena de su "asesino", autoridades de seguridad y justicia de China dieron a conocer el domingo una orden para dificultar la condena de sospechosos en base a confesiones obtenidas bajo coacción.

En el sistema chino, las confesiones juegan un rol importante en las condenas y los sospechosos tienen un reducido acceso a abogados o cualquier otra medida de protección mientras están bajo custodia policial.

Los sospechosos pueden permanecer detenidos por un cierto tiempo antes de ser formalmente acusados o arrestados.

Dos nuevas regulaciones establecieron procedimientos para evaluar la evidencia en casos sujetos a la pena de muerte y para excluir evidencia obtenida a través de coacción, de acuerdo a un anuncio publicado en el sitio web del Gobierno central www.gov.cn.

Los testimonios obtenidos a través de violencia o amenaza y la evidencia a partir de fuentes anónimas deben ser excluidos y los acusados tienen derecho a pedir una investigación respecto a si su testimonio fue obtenido de forma legal, según establecen las nuevas regulaciones.

Si la investigación es aprobada, los fiscales deben proporcionar a la corte apuntes de la interrogación, videos, grabaciones y testimonio de aquellos presentes.

Una campaña de personas que buscan reformas en los abusos bajo custodia policial recibió un nuevo impulso este mes, cuando el condenado por asesinato Zhao Zuohai fue absuelto después de que su supuesta víctima regresó a casa tras desaparecer por alrededor de 10 años.