Pasar al contenido principal

ES / EN

6 consejos para asegurar el éxito de un proceso de internacionalización
Lunes, Julio 6, 2015 - 13:42

Es fundamental que, antes de sentarse a firmar acuerdos, la empresa lleve a cabo una exhaustiva labor de documentación.

Uno de los grandes sueños de las empresas es poder conseguir la anhelada internacionalización que les abre un mercados más grandes y diversos. Sin embargo, para llevar a cabo este proceso es necesario detenerse en algunos puntos que te presentamos a continuación y que fueron expuestos en un artículo de EAE Business School y Harvard Deusto Business Review.

1) Preparar la negociación: conocer al otro:

Es fundamental que, antes de sentarse a firmar acuerdos, la empresa lleve a cabo una exhaustiva labor de documentación. Conviene conocer al otro, saber quién es, cuánto tiempo lleva en activo, en qué escenarios opera y bajo qué marcos legales. Esto será de gran ayuda en el momento de las negociaciones.

2) Designar recursos apropiados:

Lo más recomendable es que el equipo negociador se mantenga hasta el final, pues lo contrario puede generar dudas en el interlocutor. Además, es indispensable saber elegir a cada uno de los miembros de este equipo, que en su momento pueden ejercer como abogados, asesores fiscales, traductores o representantes legales.

3) Ser flexible ante las diferencias:

Una negociación requiere tener en cuenta elementos como los horarios, las formas, los protocolos y otras cuestiones culturales. Saber negociar también es saber adaptarse al otro y a sus circunstancias. La diferencia es oportunidad.

4) Mantener la confianza:

Desde el principio se debe actuar con transparencia. Cualquier paso en le negociación tiene que ser el resultado de un pacto entre ambas partes, pues de lo contrario será muy difícil llegar a acuerdos. Para ello son indispensables el diálogo y la solución conjunta de los reveses que puedan surgir en el proceso.

5) Establecer compromisos reales:

No deben firmarse acuerdos que las partes no puedan cumplir. Los compromisos no son buenas intenciones; son realidades. De hecho, en esta parte del proceso conviene medir a los interlocutores para determinar su grado de compromiso y, a la vez, evaluar las posibilidades propias ante eventuales acuerdos.

6) Contemplar el ‘no’ como posibilidad:

No todas las negociaciones internacionales tienen que llegar a buen término. El fracaso también es una posibilidad, y hay que estar preparado para ella. Hay que saber cuándo es el momento de levantarse de la mesa y buscar otras opciones de negocios.

Imágenes | Pixabay

Autores

AméricaEconomía.com