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A 90 años del natalicio de Carlos Castaneda, el escritor que percibía la otra realidad
Viernes, Diciembre 25, 2015 - 11:27

En los años 60 un chamán del México antiguo le enseña a un académico peruano conceptos y prácticas para adentrarse a una forma diferente de comprender el entorno.

Era 1998 y el escritor y antropólogo peruano naturalizado estadounidense Carlos Castaneda recordaba los treinta años de su exitoso libro “Las enseñanzas de don Juan”. La publicación resumía las ideas que el chamán mexicano Juan Matus le enseñó en 1968, gracias a lo cual el académico planteaba que había logrado una percepción distinta de la realidad.
 
En esa ocasión de recuerdo, Castaneda citó a don Juan: “El mundo de todos los días jamás puede tomarse como algo personal que tiene poder sobre nosotros, como algo que puede crearnos o destruirnos, porque el campo de batalla del hombre no está en su lucha con el mundo que lo rodea. Su campo de batalla está sobre el horizonte, en un área que es impensable para el hombre común, el área donde el hombre deja de ser hombre”.
 
Juan Matus conservaba la cultura yaqui de Sonora, hechiceros del México antiguo para quienes existía una realidad no ordinaria. Carlos Castaneda, en tanto, alcanzó la fama compartiendo esas enseñanzas, en un mundo en que la tecnología, la política y la economía daban sus primeras señales de que no tenían todas las respuestas.
 
Para Castaneda -quien había nacido en Cajamarca, Perú, el 25 de diciembre de 1925- el resultado final que los chamanes buscaban para sus discípulos era darse cuenta de algo que por su sencillez es tan difícil de lograr: somos, de hecho, seres que vamos a morir.
 
"Por lo tanto, la verdadera lucha del hombre no está en la lucha con su prójimo, sino con el infinito, y esto ni siquiera es una lucha; es, en esencia, un asentimiento”, escribía Castaneda. 
 
Aunque se conocen distintas versiones de su historia personal —que él mismo se encargó de hacer lo más imprecisa posible—, de acuerdo con sus documentos de inmigración, el peruano llegó a a Estados Unidos a principios de la década de los 50. 
 
Se naturalizó ciudadano estadounidense en 1959 y ese mismo año se inscribió en la Universidad de California, Los Ángeles, para estudiar antropología. En 1960, mientras se encontraba haciendo trabajo de campo en un pueblo fronterizo de Arizona, conoció a don Juan, quien lo escogió como aprendiz y le permitió vivir las experiencias que luego describiría en el emblemático “Las enseñanzas de don Juan”. 
 
Luego le seguirían “Una forma yaqui de conocimiento” (1968), “Una realidad aparte” (1971), “Viaje a Ixtlán” (1972) y “Relatos de poder” (1974). En el ensayo “Filosofías del underground”, el xxxx español Luis Racionero diría los libros de Castaneda que se trata de una temática “de conocimiento alternativo”.
 
“Es irracional, pero perfectamente coherente y estructurada; es alógica, pero de una sabiduría a menudo impresionante. Es la filosofía del animismo, de la tradición chamánica ancestral, el conocimiento y manipulación de las fuerzas elementales de los seres vivos e inanimados”, anotaba el intelectual europeo.
 
Castaneda se alejó del mundanal ruido en 1973 y a partir de esa etapa presentó libros de carácter místico, generalmente relacionados con el movimiento New Age. Sus libros han vendido casi 30 millones de ejemplares y han sido traducidos a casi una veintena de idiomas.
 
Castaneda reapareció en la década de los 90 para fundar Cleargreen Incorporated, empresa dedicada a la difusión de la “tensegridad”, práctica basada en un conjunto de movimientos corporales que los chamanes realizaban para adquirir un estado superior de desarrollo físico y mental, llevando a cabo así “proezas de percepción” inimaginables, conocidos también como “pases mágicos”.
 
Cuando murió a causa de un cáncer de hígado, el 27 de abril de 1998, en Westwood, Los Ángeles, el escritor fue incinerado y sus cenizas se esparcieron en un lugar indeterminado de México. 
 

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Excélsior/ LifeStyle