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Innovación y tecnología clínica como pilares de la salud moderna
Vie, 26/01/2024 - 08:00

André Toledo

Andre Toledo de Philips
André Toledo

Líder de Diagnóstico por Imagen, Philips Latinoamérica.

Durante los últimos años hemos sido testigos de grandes avances en materia de herramientas y soluciones especialmente desarrolladas para el área de la salud, las que nos han permitido mejorar nuestra calidad y expectativa de vida, además de apoyar la labor de los médicos y especialistas.

Gracias a estas innovaciones, disciplinas como la imagenología clínica se han potenciado, ofreciendo mejores y más oportunos diagnósticos, lo que se traduce en un inmediato beneficio para el paciente, que puede iniciar un tratamiento médico personalizado que garantice -en gran medida- una recuperación más rápida y eficaz. 

A su vez, estos avances nos entregan hoy la opción de realizar un recorrido que va desde la prevención y detección hasta el diagnóstico y control de las patologías, ante lo cual la precisión de los estudios y exámenes resulta siempre un tema esencial.

Insertos en ese contexto, encontramos nuevos desarrollos como la tecnología espectral, que posibilita a los profesionales de la salud, a través de imágenes de alta calidad, obtener diagnósticos certeros en breves periodos, propiciando el “ganar tiempo”, reduciendo el número de exploraciones y los seguimientos de enfermedades que, si no son bien atendidas, pueden volverse muy complejas.

Asimismo, el fortalecimiento de la inteligencia artificial (IA) ha hecho posible integrarla satisfactoriamente al mundo de la salud, dando paso a que los centros hospitalarios puedan ofrecer mejores servicios enfocados en los pacientes y herramientas de gran utilidad para su personal de atención. 

Gracias a lo anterior, por ejemplo, los médicos tienen la posibilidad de realizar estudios de manera rápida y eficiente, convirtiendo los datos en información procesable que aumenta la confianza en el diagnóstico y eleva la calidad de los resultados clínicos.

En tanto, el incorporar IA y automatización a los flujos de trabajo, ha permitido apoyar a los tecnólogos de radiología, optimizando labores como las relacionadas con la configuración del paciente, la selección de parámetros, la adquisición de imágenes y el procesamiento de éstas. Así, en las principales modalidades de imagenología, desde la resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC) hasta los rayos X y el ultrasonido, los flujos de trabajo inteligentes están aumentando la eficiencia para los especialistas en imágenes, lo que les otorga la posibilidad de mantener su enfoque principal en el paciente.

Pero también pueden mejorar las condiciones de trabajo diario de los médicos y especialistas, los que –producto de las crecientes demandas en los sistemas de atención- se ven sometidos constantemente a una fuerte presión para agilizar los tiempos de toma y procesamiento de imágenes. Como respuesta a este desafío, han surgido nuevas herramientas como el Centro de Mando de Operaciones Radiológicas, que permite a los tecnólogos expertos en imágenes capacitar, guiar y ayudar de forma remota a otros especialistas menos experimentados o especializados, independiente de la ubicación en la que se encuentren.

Es justo en este punto en el que el concepto de trabajo colaborativo en tiempo real se vuelve tangible, haciendo que un completo equipo de especialistas pueda interactuar y trabajar de manera conjunta para ampliar su capacidad de entregar resultados consistentes y de gran calidad. Además, este modelo virtual de centro y periferia también es capaz de ampliar el acceso a imágenes avanzadas, como RM y TC en más lugares, más cerca de donde viven los pacientes y, en horarios más flexibles. Esto no sólo brinda mayor comodidad, sino que igualmente implica que aumentan las posibilidades de obtener un diagnóstico y tratamiento oportuno en cualquier lugar.

Asimismo, es importante destacar que el uso de IA, sumado a la integración de softwares especialmente diseñados para el sector, entrega otros beneficios relevantes relacionados con la preparación del paciente y la descongestión de las labores administrativas, lo que permite automatizar y acelerar las tareas rutinarias. Ello ayuda a generar en menor tiempo información centrada en el paciente a partir de grandes volúmenes de datos.

Por último, es clave recalcar que la utilización de todas estas innovaciones brinda la opción de dar pasos agigantados hacia una salud de mejor calidad, más humana, certera y oportuna. Y es que ofreciendo diagnósticos precoces y precisos para que los especialistas identifiquen tratamientos que entreguen una pronta recuperación a los pacientes, se está colaborando concretamente en mejorar la calidad de vida de las personas.

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